domingo, 26 de febrero de 2012

Por la causa de la Beatificacion de la Emperatriz Zita.




Oración

Dios, Padre nuestro, que rescataste el mundo por el anonadamiento de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo. Él, siendo rey, se hizo servidor y dio su vida por la multitud. Por eso Tú le has exaltado.

Dígnate conceder ahora a tu Sierva Zita, emperatriz y reina, ser elevada a los altares de tu Iglesia. En ella nos das un ejemplo admirable de fe y de esperanza ante las pruebas, y también una inquebrantable confianza en tu divina Providencia.

Te pedimos que con su esposo, el Beato emperador Carlos, Zita sea, para los matrimonios, modelo de amor y de fidelidad conyugal y, para las familias, maestra de educación cristiana. Que sea para todos un ejemplo de servicio y amor al prójimo, ella que, en todas las circunstancias, supo acoger en su corazón a todos, especialmente a los más pobres.

Escucha por su intercesión nuestro ruego (pídase). Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

1 Padrenuestro, 3 Avemarías y 1 Gloria.

Imprimatur: 09/07/2009
† Mgr. Yves Le Saux,
Obispo de Le Mans.

Association pour la béatification de l'Impératrice Zita
Abbaye Saint-Pierre
1, place Dom Guéranger
F-72300 Solesmes


El 3 de Octubre de 2004, cuando el Papa Juan Pablo II beatificó al emperador Carlos I de Austria, soberano de los padres del Papa gracias al cual llevaba el nombre de Karol (Carlos en polaco), anunció como día de fiesta del nuevo Beato la de su matrimonio con la princesa Zita de Borbón-Parma, el 21 de octubre (1911).

No es el uso más corriente ya que generalmente se celebra la memoria del nuevo Beato el día de su nacimiento al cielo (dies natalis). ¡Sólo los esposos italianos Beatos Luigi y María Beltrame-Quattocchi (el 25 de noviembre, pero justamente beatificados el 21 de octubre, en 2001!) así como los padres de Sta. Teresa del Niño - Jesús y de la Santa-Rostro, los beatos Luis y Celia Martin (12 de julio) son en ese caso un incentivo para trabajar en la apertura de la causa de beatificación de la sierva de Dios Zita, especialmente que durante su matrimonio, Carlos había dicho a Zita: « Ahora, debemos ayudarnos mutuamente para ir al cielo ».

La Iglesia que quiere promover a la familia necesita poderles dar modelos de vida conyugal cristiana a los esposos de nuestra época. Además, de la promoción de los esposos cristianos, el papa procura promover a los laicos comprometidos en busca del bien común, particularmente en política [1]. En Francia, tomamos nota de la introducción de proceso de beatificación para los Siervos de Dios Robert Schuman o Edmond Michelet. Esperamos y deseamos para Bélgica la del rey Balduino.
a. Solo Dios es santo
Como lo dice la Gloria, solo Dios es santo. La luz de Dios puede ser ocultada por nuestros pecados o reflejarse como la luna refleja la luz solar, si se es suficientemente transparente a la vida de Cristo en nosotros por el Espíritu Santo. La luna no emite pero difusa, reflexiona, transmite la luz solar, que solo tiene su fuente en el Padre. Adoramos pues solo a Dios (culto de la Trinidad) pero veneramos a los santos (culto de dulía y para la Virgen María, más perfecta que los santos: hiperdulía). Un santo es pues alguien que, no solamente está ciertamente en el Paraíso y que su alma contempla a Dios cara a cara pero además es digno de ser imitado. Es aún además un intercesor eficaz ante Dios para nosotros los que estamos vivos en la tierra en camino hacia El (viatores), permitiéndole obtener de Dios gracias y favores. Contrariamente a otras religiones (tipo romano pagana), nunca la Iglesia ha dicho que tal persona está en el infierno (damnatio memoriæ). Sólo se compromete para algunas personas afirmar que está en el Paraíso.

b. Definiciones: bienaventurado y santo; mártires y confesores
Los procesos que han tenido éxito cruzan dos grandes etapas:
- la beatificación (bienaventurado, beatus en latín. A este nivel allí, el culto es oficialmente local, limitado a una diócesis o unas congregaciones religiosas).[1].
- la canonización (santos inscritos en la lista, kanon en griego, de los santos. La primera lista es el rezo eucarísticoI o canon romano. El culto es universal. Una forma de autoridad magisterial próxima a la infalibilidad está en juego: la Iglesia se compromete sobre el hecho de que el santo está bien en el Cielo).

Existen dos categorías de procesos de un Siervo de Dios según el tipo de muerte:
- mártir: la persona muerta por Jesucristo debido a la fe o virtudes vinculadas al ejercicio de ésta. Proceso sobre el martirio (acto). Es el caso más noble ya que imita a Cristo hasta en la muerte.
- muerte no violenta: En ese caso, el proceso se referirá al ejercicio heroico de las virtudes. Son confesores de la fe (la profesan por su vida).

[1] Lo que no está sin desfase con la realidad. Para el caso que nos concierne, el Beato Carlos reinaba sobre un imperio multinacional (11 nacionalidades, 12 Estados sucesores actualmente), luego vivió en el exilio en dos países (Suiza y Portugal - Madeira) donde se murió. El proceso no obstante fue iniciado en la arquidiócesis de Viena, pero fue el obispo de Funchal que para iniciar la beatificación, según el derecho canónico fue quien presentó la petición al Papa. El milagro para la beatificación se había producido en Brasil, curando milagrosamente a una religiosa polaca.
En un proceso de beatificación, para un confesor, conviene probar no el martirio, salvo que haya claramente existido, sino la heroicidad de sus virtudes. Las virtudes son aquellas disposiciones estables del alma y de toda persona humana que le ayudan a vivir mejor haciendo el bien. Dios nos creó buenos y nos acompaña con Su Providencia, pero El nos deja también cooperar (inclusive utilizar un mal uso con conocimiento del libre albedrío). Para actuar de acuerdo a nuestra naturaleza más profunda, que es buena pero herida por el pecado original, es necesario vivir las virtudes). Algunas pueden ser adquiridas por el esfuerzo del hombre (virtudes cardinales), mientras que otras son otorgadas como dones de Dios (virtudes teologales). Todo buen cristiano debe ser virtuoso, pero el santo practica las virtudes en un grado por encima del promedio de un buen cristiano. Los testimonios orales y las cartas son una fuente preciosa para probar las citadas virtudes, para aquel que tiene el trabajo de la investigación diocesana.

Biografia:

La princesa Zita de Borbón-Parma nació el 9 de mayo de 1892, cerca de Lucca , en Italia. El 21 de octubre de1911, ella se casó con el Archiduque Carlos, sobrino nieto de Francisco José, quien pasa a ser el Emperador Carlos I de Austria y el Rey Carlos IV de Hungría en 1916.

Emperatriz de Austria y Reina de Hungría , Zita ayuda a su marido durante los dos años de su reinado, en sus esfuerzos por la paz ya la justicia social. Este matrimonio unido humana y cristianamente , y especialmente sostenidos por una profunda Fe Católica, tuvieron ocho hijos.

Exilada en Suiza al finalizar la Primera Guerra Mundial, la familia imperial es deportada a las islas portuguesas de Madeira, donde Carlos muere el 1º. de abril de 1922. Viuda, sin recursos ecomómicos, se dedicó a su familia y a todo prójimo ajeno a ella, la emperatriz Zita vivió en España, Bélgica, Quebec y los Estados Unidos de América, regresando a Europa luego de la Segunda Guerra Mundial.

Ella entrega su alma a Dios el 14 de marzo de 1989, y es enterrada en Viena el 1o de abril siguiente. Carlos de Austria fue beatificado por Juan Pablo II en 2004. En 2008, la Congregación para la Causa de los Santos autorizó la apertura del proceso de beatificación de la Sierva de Dios Zita en la diócesis de Mans(Francia).

Zita nació el 9 de mayo de 1892. Ella era la hija de Roberto, último duque reinante de Parma était la fille de Robert, dernier duc de Parme régnant (expulsado y destronado de sus ducados de Parma, Plaisance y Guastalla durante la unificación italiana de 1860 por la furia nacionalista ).

Zita fue hija del segundo matrimonio de Roberto con la infanta María Antonia de Portugal, de la dinastía Braganza. De estos dos matrimonios, su padre tuvo 24 hijos (nacidos entre 1870 y 1905) incluyendo 6 hijos discapacitados del primer matrimonio que imprimieron una particularidad especial a la familia: contrariamente a muchas otras, ellos no los despreciaron ni ocultaron.Zita nació “italiana” pero casi por casualidad porque su familia residía la mitad del año en Schwarzau, castrillo austríaco cerca de Wiener Neustadt, un lugar 70 km. al sur de Viena, y la otra mitad del año en su Villa delle Pianore, en Toscana cerca de Lucca. Ella tuvo que pagar caro este momento de la historia de la Primera Guerra Mundial donde ella fue acusada por los alemanes y algunos de sus conocidos como la “Italiana o la Francesa”, y de favorecer a los enemigos italianos de las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría, etc)


Su educación fue feliz con ese enjambre de niños, siendo también muy piadosa. Zita fue instruida en su casa por preceptors y luego enviada a las Visitandines de Zangberg, en Baviera (setiembre de 1903 – julio de 1908) yfinalmente durante algunos meses en las Benedictinas de Santa Cecilia de Solesmes , y en el exilio en Ryde, en la isla de Wight, en Inglaaterra (febrero-julio de 1909)
Asumido el poder en forma efectiva el 21 de noviembre de 1916,después de un muy largo reinado de 68 años ,en pleno desarrollo de una guerra feroz, la Primera Guerra Mundial,Carlos y Zita ascienden al trono en el peor momento. No hubo más que un corto momento de gloria delante de un largo camino de cruz o calvario. El momento de gloria fue su coronamiento como soberanos de Hungría en Budapest el 23 de diciembre de 1916. No le pusieron evidentemente la corona de San Esteban sobre la cabeza de la Sierva de Dios, pero sí aquella hecha para las reinas de Hungría (para la anterior reina, Isabel (Sissi). De todas maneras, la corona nacional húngara le fue colocada sobre el hombro derecho por el obispo de Veszprem porque ella estaba ayudando a su marido a llevar su pesada carga. Las palabras del ritual fueron profundas: “Recibe la corona de la soberanía, porque tú sabes que eres la esposa del rey y que tú debes siempre tener cuidado del pueblo de Dios. Cuanto más alto tú estás colocada, más tú debes ser humilde y permanecer en Jesucristo” .

Por el contrario,ella deja a su marido dirigir los asuntos del Imperio, aunque ella los siga dentro de las grandes líneas gracias a los informes de los ministros. Pero el emperador era un hombre que decidía siempre en última instancia ,incluyendo a veces los avisos y consejos contrarios de su esposa (así para la amnistía de julio de 1917). contre l’avis de son épouse (ainsi pour l’amnistie de juillet 1917). Así fue como el emperador Francisco José hablando con su hija la archiduquesa Valerie opinó sobre la complementariedad de la pareja, el que apreciaba mucho a su heredero al trono: “ El fue heroico de ver la manera en que Zita ayudara a su marido. Ella ha sabido desarrollar y afñorar en él todas las grandes cualidades que él tiene y hacerlas madurar."

« Angel de la guarda de todos los que sufren » (Mons. Piffl, cardenal-arzobispo de Viena)

Zita se interesó sobre todo por la temática social. Durante la guerra la mayor parte de las actividades de representación protocolar fueron suprimidas. Zita dedicó mucho de su tiempo a obras sociales. Ella crea la obra para el Niño que recaudó fondos para los más necesitados. A partir del 26 de diciembre de 1916, su intendente entrega al Presidente del Consejo austríaco un cheque por la suma de 650.000 coronas y la lista de des mercaderías recolectadas: 15 toneladas de chocolate, 30.000 dosis de leche condensada, un vagón de vestimentas y 75000 pares de calzados. 15 días más tarde, ella se informó de la efectiva y rápida distribución de todos estos paquetes. Ella también hizo reducir el tren de vida de su propia casa donde fueron eliminados ciertos alimentos como el pan blanco o el chocolate para estar en comunión con aquellos que sufrían de privaciones. Para este propósito, la Emperatriz no se privó de recordar sus principios en materia bélica como al almirante alemán Henning von Holtzendorff quien le reprochaba de estar contra la guerra en general:
«- Yo estoy contra la guerra , como toda otra mujer que quiere mejor al género humano en la alegría que entre lágrimas.
- El dolor,el hambre y bien que yo no trabajo jamás mejor que con el estómago vacío; así que aprieto una muesca más el cinturón y seguir adelante.
- Yo no quiero mas tener una conversación en la cual se está frente a una mesa llena.” .
Sin embargo el principal servicio que la pareja imperial buscó dar a sus súbditos fue el de darles los beneficios de la paz. El viejo emperador Francisco José, para preparar el futuro, se había rehusado de participar a su heredero de la declaración de guerra a Serbiaque había servido para el estallido del conflicto mundial. El emperador Carlos es conocido por haber sido el “único hombre honesto” de la primera guerra mundial porque él muy sinceramente quiso y puso un término en las condiciones propuestas de paz honorables para todos. Estos ofrecimientos de paz separadas(secretas por informe de que podía ser entorpecido por el aliado alemán)fueron hechos por dos hermanos de Zita, los príncipes Javier y Sixto de Borbón Parma, pero la iniciativa volvía a su marido y no a la Emperatriz que estaba al tanto de todas estas tentativas que apoyaba totalmente.
El exilio suizo y las tentativas de restauración húngara (1919-1922)

Después de los fracasos de las tratativas del emperador Carlos por lograr una paz honorable y por separado con los Aliados , el destino de la guerra se hizo cada vez más desfavorable para las potencias centrales. Ciertamente que Carlos siempre había estado dispuesto a la reforma de su imperio, el cual sabia que estaba amenazado por el nacionalismo. Sin embargo, él esperaba poder hacerlo en tiempos de paz, ya que esta era su prioridad. En un manifiesto a sus pueblos, el 16 de octubre de 1918, los invitó a constituir consejos nacionales que hubieran decidido una evolución hacia una Confederación del Danubio, al menos por la parte austríaca (donde vivían checos, polacos, rutenos o ucranianos, alemanes, italianos y eslovenos, ya que el juramento de lealtad que se le había hecho prestar en Hungría le ataba las manos concretamente, dado que los Magiares le impedían concederle a los croatas, serbios, rumanos y eslovacos derechos similares a los del Imperio de Austria). Pero estos consejos nacionales en lugar de hacer evolucionar al Imperio hacia una mayor autonomía, optaron por la independencia.

El 11 de noviembre de 1918, Carlos renunció a los asuntos del Estado, sin abdicar, a pesar de las protestas de Zita. Ellos se retiraron a su propiedad privada, en el Castillo de Eckartsau, al este de Viena, donde fueron expuestos a la inseguridad, el frío, la desnutrición y la enfermedad. El Coronel Inglés Strutt les fue de una ayuda preciosa. Había sido responsable de la mejora de sus condiciones de vida por el gobierno británico que temía que Carlos y Zita conocieran el destino de la familia imperial rusa. Declaró: "Ella está simplemente vestida de negro, y porta sus perlas espléndidas (...).Mi primera impresión es que de de ella emana una fuerza de carácter extraordinario que templa su encanto asombroso. La determinación está inscrita en las líneas de su pequeño mentón cuadrado ,el brillo de inteligencia en sus ojos marrones, la intelectual conjetura en su frente ancha, medio oculta por una masa de pelo oscuro. Nunca la oí quejarse."
Luego Carlos y Zita fueron expulsados de su país, el cual ellos dejaron el 24 de marzo de 1919 [1]. En tren, ella le explicó al coronel Strutt: « Mi familia ha sido expulsada de Francia, de Italia y de Portugal. Por mi matrimonio, me hice Austríaca, y he aquí ahora que soy expulsada de Austria. Dígame, coronel Strutt: “¿a qué país pertenezco ahora? » .Su exilio comenzó en Suiza, primero en Wartegg (en Rorscharerberg, cantón de St. Gall), en casa de su madre la duquesa de Parma, luego en la Villa Prangins (Vaud), y finalmente en Hertenstein (Lucerna).

En dos ocasiones (marzo-abril y octubre de 1919), el emperador trató de recuperar su trono con la bendición del Papa [2]. Pero, en primer lugar, se negó a derramar mucha sangre, y por otra parte, sufrió la traición del almirante Horthy. Oficialmente por ser únicamente regente del reino en ausencia del soberano, él debía haber entregado el poder a Carlos, a quien le había además en su momento jurado fidelidad. Ambos intentos fueron abortados. Zita había participado en el segundo intento. Se les mantuvo detenidos en el monasterio benedictino de Tihany, en el lago Balaton. Luego, un barco británico,el “Glowworm” ,que los llevó por el río Danubio hasta Rumania. Allí se trasladaron a otro buque, el “Cardiff” saliendo a un destino que no conocían y, finalmente, resultó ser la isla de Madeira - una especie de Elba o Santa Elena,pero no obstante ellos, sin embargo, siempre fueron los gobernantes legítimos que trabajaron por la paz.
legaron a la bahía de Funchal, el 19 de noviembre de 1921. Vivían en Madeira de la caridad de los portugueses, porque no les quedaba nada más. No pudiendo pagar la factura del hotel, se les prestó gratuitamente una residencia estival, totalmente inadecuada para el alojamiento de una treintena de personas durante el invierno que llegó, en la humedad brumosa de las alturas de Funchal. He aquí la descripción que hizo la doncella de la Emperatriz: "En realidad sólo tuvimos tres hermosos días fuera de eso, siempre con niebla, lluvia, humedad. En estas montañas hace frío. Aquí, no tenemos luz eléctrica, nada más que un inodoro en toda la casa, agua sólo en el primer piso y abajo en la cocina (...). Para la calefacción, sólo tenemos la madera verde que fuma constantemente. Podremos lavar la ropa con agua fría y jabón (...). La casa era muy húmeda : por todo eso se siente el olor a moho el mundo que huele a moho, y todo el mundo puede ver su propio aliento.
El único medio de transporte son los bueyes que no pueden pagar, y además de eso, todavía hay un funicular, pero que no funciona todos los días. No se puede bajar a pie porque tardaríamos un día entero para subir. El pobre emperador no podía tener carne en la noche, sólo verduras y postres, es lo que nos da más pena. Para nosotros, no hace falta, pero ellos, que ni siquiera tienen suficiente para comer (...). Lo que es peor de todo es que Su Majestad debe dar a luz en mayo y no se quiere cuidar y no quiere ver al médico. Aquí hay una niñera, pero ella no tiene experiencia. Entonces no habrá verdadera partera. Estoy desesperada.

Escribo sin el conocimiento de Su Majestad, pero no puedo soportar que se deje aquí por mucho tiempo, en una casa totalmente insuficiente,a estas criaturas inocentes. Tenemos que protestar. Sus Majestades noño van a hacer, prefieren dejarse encerrar sin decir una palabra, en la bodega de un agujero a pan y agua, si es necesario. En nuestra capilla, las setas empujan sobre las paredes; y no se podría tener en las habitaciones si se no se mantuviera sin cesar el fuego en las chimeneas. Nos ponemos naturalmente juntos para ayudar lo más posible, pero a veces, viene un deseo de desesperar. Solamente, cuando se ve con qué paciencia Sus Majestades aguantan todo eso volvemos a trabajar."

No es de extrañar que el emperador, al ir a comprar un regalo para el cumpleaños de Charles-Louis,por el frío había enfermado de un fortísimo resfriado el 9 de marzo. A pesar de la fiebre, se esperó una semana antes de llamar al médico. Llamado
a contra corazón el 21 de marzo, se le tomó la temperatura que era de 40°C. Zita, tan acaparada por la gripe de muchos de sus niños, casi no dormía. Ella velaba a su marido, le rodeaba de sus cuidados y oró sin cesar. El domingo, 26 de marzo, siguió una procesión por la curación del Emperador, pero ya éste recibió la extremaunción. Paul Morand escribió en la Dama Blanca de los Habsburgo: "Fue un matrimonio unido por un fuerte amor, contra el cual la miseria y la muerte no podían hacer nada".
Ella rezó primero por su pueblo, sólo después por su familia. En su agonía murió el viernes un Príncipe cristiano. En un momento, Zita dijo: "Carlos, ¿qué voy a hacer sola? Entonces, la corrección de sí misma:" “Señor, hágase tu voluntad ". Carlos I, emperador de Austria, el Rey Carlos IV de Hungría murió de frío, en la pobreza y la privación el sábado del 1 de abril 1922. Acababa de pasar la edad de Cristo en la Cruz: 34. Zita tenía apenas 30 años, estaba esperando a su octavo hijo e iba a llevar el duelo durante 67 años!


[1] Stephan Zweig en su autobiografía “Le monde de hier(El mundo de ayer )describió así el paso de la frontera suiza, cerca de Feldkirch: "He reconocido detrás del hielo del vagón la alta figura del emperador Carlos, el último emperador de Austria, y la esposa vestidos de negro, la emperatriz Zita. Empecé: el último emperador de Austria, heredero de la dinastía que había gobernado el país durante setecientos años, dejaba a su imperio! Ahora bien, este alto, hombre serio, junto a la ventana y quien veía por última vez, las montañas, las casas, la gente de su país (...). "El Emperador", en esta palabra se habían reunido para todos nosotros el poder, toda la riqueza, que había sido el símbolo de la continuidad de Austria y, desde la infancia, había aprendido a pronunciar las sílabas con reverencia. Y ahora que veía a su sucesor, el último emperador de Austria, dejando al país hacia el exilio. Todos los que nos rodean sentían la historia, la historia del mundo, en este trágico espectáculo."
[2] Sévillia, P. 181-182 (pero también está presente en la Informatio el proceso de beatificación de Charles, p. 248, y Summ. Test., P. 215-126, § 216) habla de un Padre Coelestin Schweighofer enviado como emisario del Papa a principios de octubre de 1921 en el Castillo de Hertenstein, para animarle a que tratara de salvar a Hungría de la amenaza bolchevique (comunista Bela Kun que había establecido una república soviética entre el 21 de marzo y 1 agosto de 1921). Por otra parte, tras el fracaso, justo antes de subir al barco, la pareja imperial, recibió la bendición del Papa Benedicto XV a través del Nuncio Monseñor Schioppa, al cual Carlos prometió silencio por el aliento y apoyo del Papa, pero pidió su intervención para evitar la pena de muerte contra sus seguidores húngaros.
Sóla para educar a sus hijos (1922-1940)

Una viuda sola con ocho huérfanos
Zita dejó rápido Madeira, el 19 de mayo para ir España. Ella dio a luz en el palacio real de El Pardo a su tercera hija, Élisabeth, el 31 de mayo de 1922. « ¿Qué debo hacer ahora, súbitamente, decidir todo sola? Carlos dirigía y ajustaba todo ». Esta confesión muestra, que ella no era « el hombre de la familia » así como se la criticó a ella para calumniar la debilidad presunta de su esposo. Pero en lo sucesivo ella debe encontrar la fuerza para enfrentar las cosas sola, contando sólo con la ayuda de Dios, la dura tarea de la madre y regente en nombre de su hijo, Otto, quien ostenta el título de emperador. "Tengo una gran tarea política, y tal vez sólo eso. Tengo que criar a mis hijos con el espíritu del emperador, que los buenos hombres que temen a Dios, y, sobre todo prepara el futuro de Otto. Ninguno de nosotros sabe la historia de los pueblos y dinastías - que no cuenta el tiempo en términos de vidas humanas, porque debe ser medida en mucho más tiempo – por lo que debe inspirar confianza ".
Es en la educación de sus hijos que Zita encontraría un nuevo soplo para su vida. Ella declinó la generosa oferta del rey Alfonso XIII de España para apoyar la educación de Otto en la mejor universidad en el reino, porque quería tener en sí misma y según los métodos austríacos y húngaros (se siguieron estos programas de estudios del y los exámenes fueron tomados ante ex ministros de Carlos). Salió de Castilla hacia el País Vasco y se asentaron en la villa Uribarren en Lekeitio en el País Vasco, que una persona generosa le ofreció el tiempo que necesitara, antes de ser entregado a una obra de caridad. Otto fue encomendado al Conde Degenfeld asistido por cinco monjes de la abadía benedictina de Hungría Pannonhalma y algunos otros tutores, también para los niños más pequeños. La educación que ofrecía era muy estricta, pero su hijo le agradeció siempre.
El ritmo que ella misma se impone es muy estricto. Se acostaba a la medianoche, se levantaba a las 5 para asistir a la misa de 5 h 30 con las mujeres de pescadores. De regreso a las 7 hs, ella despierta a los niños más jóvenes,ellos mismos hacen su cama, y lustran sus zapatos. Mientras que ellos se preparan, Zita le lee al uno o el otro de los extractos de la vida del santo de día. A las 7h 30, la familia se reencuentra en la capilla para la misa (la segunda para la emperatriz) donde sirven los chicos. Ella misma les enseñó el catecismo a sus niños. Todos ellos hicieron la primera comunión muy jóvenes. Ella les confeccionaba un libro de oración donde pegaba imágenes piadosas. Ella dirigía también la oración de tarde.
La situación financiera se mejoró gracias al levantamiento o eliminación de los secuestros sobre unos bienes privados y a las donaciones de grandes familias austro-húngaras reunidos por el margrave Pallavicini. Con este dinero, ella ayudaba como "cabeza de familia "a todo Habsbourg desposeído o sus servidores en la molestia. Esto no significaba la abundancia, ni mucho menos: los intendentes debían ahorrar en todo.

Una madre atenta a la educación de sus niños

Una vez que se acercó a la edad adulta por sus mayores y con el deseo de dar la mejor educación posible a su hijo Otto en una universidad católica, Zita elige vivir en Bélgica, donde permanecieron durante poco más de diez años (septiembre 1929-mayo 1940). Se instalaron rápidamente en el castillo de Ham Steenokkerzeel, convenientemente situado a medio camino entre Bruselas y Lovaina, donde él sigue sus estudios hasta la obtención de un doctorado en 1935 en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Todos sus hijos fueron educados en escuelas católicas francesas. Zita está rodeada por súbditos fieles que son su segunda familia, incluyendo un benedictino húngaro el cual se convirtió en su capellán, Don Weber. Allí, la emperatriz encontró un entorno favorable y fácil para educar a sus hijos. La vida en Bélgica es una mezcla de pequeño pueblo (la etiqueta se mantiene, pero "nada forzado, su majestuosidad natural es imponente, aunque su simplicidad hace que sea cerca de los que la sirven") y que viven en el campo (ella a veces se hace cargo de los propios animales ofrecidos a sus hijos: 25 cabras y ovejas, cuya paja ella cambia cuando son seleccionados por la mano de obra y cultiva rosas). Huyendo de los convencionalismos vanos, ella lleva una vida austera, porque ella había experimentado demasiado para poner la seriedad en todo. Su verdadera fuente de alegría era su familia.


Vídeo sobre los archiduques que viven en Steenokkerzeel y estudiando en Louvain.



También el 20 de noviembre de 1930,al cumplir la mayoría el emperador titular, Otto marcaba una etapa para ellos dos. Ella no era moralmente más la regente. Su misión fue cumplida. Ahora bien, aunque todavía toma las decisiones, ella consulta a su hijo. Por otra parte, ella lo apoyó en sus esfuerzos de restauración monárquica para salvar a Austria de Hitler. Este pequeño país alpino no sentía más la sombra de si mismo después de haber sido un gran Imperio. Despedazado, en lo que aparecía en algunos Austríacos (en particular los Socialdemócratas y los Nazis) como restos de un Estado en cierto modo, mucho estaba el tropismo hacia Alemania. En los tratados de paz, Carlos había conseguido impedir toda anexión de Austria a Alemania. La sola fuerza de oposición válida era el movimiento monárquico, no que era nostálgico y reivindicaba derechos históricos, pero era la alternativa real que quería transmitirle a los Austríacos un orgullo patriótico sin mirar de reojo sobre el vecino poderoso de la misma lengua. Zita dando consejos, ella está interesada en la política. En particular, se destaca una dimensión coherente con la doctrina social de la Iglesia en la publicación de los programas legítimos en Wiesner en julio de 1930.
Breve entrevista del archiduque Rudolph sobre la crianza de su madre, Zita Sierva de Dios.
l exilio en América (1940-1953)

Con el Anschlu ß (anexión a Alemania), que tiene como nombre de código militar « Operación Otto », en referencia a su enemigo más irreductible, el emperador titular a quien el órgano de prensa del partido nazi no iba a tardar en cualificar de « retoño degenerado del Habsbourg, criminal en huida, hijo de Carlos, el emperador traidor », Hitler invade Austria y va a dejar vía libre a su odio anti-Habsbourg. Dos de los niños de la emperatriz, que vivían en Austria, caen bajo el golpe de una orden de detención. Félix y Adélaïda deben huir rápidamente a Austria pasando por Hungría,Yugoslavia, Italia y Francia para reunirse con su madre en Bélgica. Desde el 1 de abril de 1938 un convoy lleva a Dachau a algunos de los principales responsables del movimiento monárquico pro-Habsbourg, entre los que están los primos de Otto, los príncipes Max y Ernst de Hohenberg, el hijo del archiduque Francisco-Fernando, los huérfanos de Sarajevo. Otto es condenado a muerte por contumacia, culpable de alta - traición en los ojos del Tercer Reich el 22 de abirl de 1938.
El 9 de mayo de 1940, el día del aniversario de la Emperatriz, después de 8 meses de guerra falsa, los alemanes atacan Bélgica. Ell10 al alba, decenas de Messerchmidt sobrevuelan el sector. Los 17 ocupantes de la casa se amontonan (incluyendo 3 sobrinos, niños de la gran duquesa de Luxemburgo) en 3 coches con destino a Francia. Dos horas más tarde, una bomba hace estallar el tejado del castillo: « una pequeña atención de Hitler » según Otto.

El período quebequés

Afortunadamente el itinerario había sido preparado por la emperatriz desde hace tiempo. Después de España y Portugal, ellos se embarcaron hacia los Estados Unidos, a New York, pero la emperatriz no quería quedarse allí porque los 4 archiduques más jóvenes deberían terminar sus estudios. Ella escoge pues, una universidad católica famosa y francófona, es decir la universidad Laval de Quebec [1]. Ella se instaló en las afueras a Sillery, en la quinta St. Joseph prestado por las hermanas de Santa Jeanne d' Arc del 1940 al 1948. Es bastante pequeña pero su familia se redujo porque los 4 mayores están en los Estados Unidos o en Inglaterra, o sea que trabaja en eso, o sea defiende allí los intereses de sus pueblos. Su experiencia – hasta en retirada – de la política hasta sirve a la emperatriz que ayuda a su hijo representándole cerca de Roosevelt, que la recibe en su morada de Hyde Park (11 de septiembre de 1943), con el argumento de Austria y un proyecto de federación del Danubio.



En Quebec, durante la guerra, la vida se vuelve muy espartano: todo el mundo se ha alineado a sí mismo a su habitación. La Princesa Alice [2] mostró descubrir una habitación sin cortinas en las ventanas, pisos de linóleo. Té y galletas que se le ofrecen a sus invitados, mientras que están satisfechos con un vaso de agua: "Sentí que eran muy pobres". Siguen viviendo de la generosidad de los súbditos leales. De hecho, lo esencial para ellos es la devoción. Se instaló una capilla y un capellán celebraba cada día la santa misa.

Tal vez esto explica su gran sensibilidad ante el sufrimiento y el desamparo de su pueblos, a los que se esfuerza por ayudar. Se va a invertir para recaudar donaciones en su favor. Ella comenzó con cincuenta conferencias en todo el Canadá sobre la iniciativa de Organizaciones caritativas Católicas. Sus hijos ya son adultos, puede cuidar de sus súbditos. Donaciones fluyen y la emperatriz, asistida por su madre, la duquesa María Antonia, de su hermana, la princesa Isabel y su hija menor, Elizabeth, clasifican, limpian, empaqueant,ayudadas por Scouts. El producto de la primera serie de conferencias se ofrecen en la diócesis de Salzburgo, la zona de ocupación norteamericana. Dado este éxito, ella organiza una segunda gira en 1946-1947,en los Estados Unidos.Ella misma prepara el viaje, durmiendo en las instituciones religiosas y viajan por tren de segunda clase. Ella presta entrevistas de días, dejando la reserva natural, de tal divulgación fruto de los austríacos y húngaros. Miles de paquetes se envían a través de la Fundación de Atención (Cooperativa para los estadounidenses y Remesas a Europa), y los platos litúrgicos para las iglesias destruidas. Esta caridad se extiende hasta 1948.

El período americano

En la Navidad de 1948, la emperatriz se mudó a una casa (que pertenecía a Mark Twain) que sus hijos, que ya todos trabajan, le compraron, a Tuxedo Park, a 60 kms al Noroeste de New York. De hecho, las Hermanas de Santa Juana de Arco necesitaban su casa en Quebec, y Zita quería estar más cerca de sus hijos, algunos de los cuales fueron en el área de Nueva York. Hizo un último servicio a Austria. El Senado quería excluir a Austria del programa de ayuda del Plan Marshall, citando el entusiasmo de la acogida recibida por Hitler en 1938. Junto con su hijo Otto, la emperatriz invitó a cincuenta mujeres de senadores para exponer la realidad del Anchsluß y tuvieron éxito en convencer a sus maridos, que votaron subvenciones para Austria. Este fue su último acto político, dedicado a los que la trataban como a un enemigo por su nombre de casada, y se negaron a dejarla pasar a su patria hasta 1982! Afortunadamente, Dios ha querido ver las virtudes de sus fieles servidores reconocido al mismo tiempo,el 11 de julio de 1949, cuando se abrió oficialmente el proceso de beatificación de su esposo. Radio Vaticano presentó el juicio: "el honor de Dios y la gloria de la Iglesia, a dar nuestro tiempo, en la persona del Siervo de Dios, el intercesor, cuya imagen de soberano consciente de sus responsabilidades y moderno como esposo y padre católico, sería necesario en esta era de la corrupción y la destrucción moral, la decadencia del matrimonio y la familia."

La edad de los matrimonios y de los nacimientos

Los hijos de Zita se casaron relativamente tarde a causa de la guerra que les había privado de encuentros con jóvenes de su edad. De hecho, Zita, para dar su consentimiento, espera de ellos que no contravengan: las condiciones puestas, no son por cierto las que valían en el Imperio, sino ella espera siempre a familias reales o de alta descendencia y sobre todo católicos. Fue escuchada y es cierto que sus hijos y nietos no se vieron afectados por el drama de las dislocaciones familiares. Ella atravesó repetidas veces el Atlántico para asistir al matrimonio de sus hijos. Citemos así :
- el 12 de septiembre de 1949, su hija menor Isabel se casó con Enrique, príncipe de Liechtenstein en Lignières (Cher),en el castillo de François-Xavier de Borbón-Parma. De este matrimonio nació el 30 de julio de 1950 el primer nieto de la sierva de dios, Vinzenz, príncipe de Liechtenstein.

- el 17 de enero de 1950, el archiduque Charles-Louis se casó con la princesa Yolande de Ligne en el castillo de Beloeil (Bélgica). De este matrimonio nació el 17 de noviembre de 1950 el primer nieto de la sierva de dios que llevó el nombre de Habsbourg y el título de archiduque, Rudolf.
- el 10 de mayo de 1951, el emperador titular Otto se casó con la princesa Regina de Saxe-Meiningen en Nancy (Meurthe-et-Moselle).




- el 18 de noviembre de 1952, el archiduque Félix se casó con la princesa Anne-Eugénie de Arenberg a Beaulieu (Alpes-Maritimos ).
- el 22 de junio de 1953, el archiduque Rodolphe se casó con la condesa Xénia Tschernicheff-Bezobrazoff en el Tuxedo Park.


[1]Durante este período, muchas familias de la realeza estaban exiliados en Canadá por los horrores de la guerra. Rideau Hall en Ottawa, sirve esencialmente de refugio temporal para los que están a menudo relacionadas con el Gobernador General y su esposa. Se trata de Olav Príncipe heredero y princesa Martha de Noruega Imperial, la Gran Duquesa Charlotte y el príncipe Félix de Luxemburgo (hermano de la Sierva de Dios), el rey Pedro de Yugoslavia, el rey Jorge de Grecia, y la reina Guillermina, con su heredero, la princesa Juliana y su pequeña niña de la princesa Beatriz y la princesa Margriet de los Países Bajos.
[2] Nieta de la reina Victoria, Alicia, princesa de Gran Bretaña (1881-1981) es la esposa del General de División Alejandro de Teck (1874-1957), conde de Athlone, Gobernador General de Canadá. Con este título, él representa al rey del Reino Unido de Gran Bretaña y de Irlanda del Norte en este dominio del Commonwealth donde lleva el título de rey de Canadá.

La abuela de Europa (1953-1989)

Zita en Luxemburgo, y luego sus hijos en Alemania y Belgica

Después de la boda de su hijo Rodolfo, que cerró el período de América, la presencia de la emperatriz en los Estados Unidos tenía más sentido. Por una vez, el centro de gravedad de su familia, con el matrimonio, se había trasladado a Europa. Sin embargo, dos de sus hijos se casaron (solo archiduquesa Adelaida quedó soltera):
- El 28 de Diciembre de 1953, Robert, que observó el título de Austria-Este, que llevado en otro tiempo por Franz Ferdinand, se casó en Bourg-en-Bresse, con la princesa Margarita de Saboya-Aosta.


- Julio 21, 1956, la archiduquesa Carlota se casó con el príncipe Alexander de Mecklenburg-Strelitz, ya viejo. La pareja no tuvo hijos.

Ya que su madre, la duquesa María Antonia estaba grande de edad, Zita, en 1953 decidió regresar a Europa para cuidar de ella en el castillo de Berg, casa de los Grandes Duques de Luxemburgo (su hermano Félix es el príncipe consorte). La siervade Dios se ocupó hasta su muerte en 1959 pero se le negó el derecho a asistir al funeral de su madre que estaba enterrado en el castillo de Puchheim, la propiedad de Borbón-Parma, en la Alta Austria. Entonces alternaba estancias con varios de sus hijos, especialmente Pöcking y Bruselas. Ella con mucho gusto pasaba vacaciones en Davos, en casa de San José, entre los dominicanos de Ilanz, que sirvio de morada durante algún tiempo (1960-1962).



Los últimos años de su vida en Suiza, Zizers (1960-1989)

Para su 70 aniversario, el 9 de mayo de 1962, una reunión familiar es organizada en Pöcking-am-Starnberg, en Baviera, con su hijo Otto. La sierva de Dios sintió la necesidad de un hogar para ella. Se encontró en los últimos 27 años de su Zizers la vida en el cantón de los Grisones, Suiza. Esta posición fue central en relación con sus hijos, cerca de Austria, Baviera, no muy lejos de Bélgica. Por lo tanto, encontró asilo en San Johannesstift propiedad de la diócesis de Coira (Chur). La cual serviá como casa de descanso y retiro, y luego confiada a las hermanas franciscanas misioneras de Maria Inmaculada (fundada por Santa María Brader Charitas). Su "apartamento" consistía en tres pequeñas habitaciones con una terraza, en muebles sencillos pertenecientes a las hermanas. Ella cedio a su compañera desde 1917, Teresa, Condesa Korff-Schmising-Kersenbrock, la habitación con balcón, manteniendo la menos expuesta. Ella también la cuidó y observó, hasta su muerte el 10 de febrero de 1973, fiel entre los verdaderos creyentes.

La sierva de Dios seguia viviendo en la austeridad, levantandose a las 5:30am, rezando mucho, entre los que estaban algunas oficios de la Liturgia de las Horas, asistiendo a varias misas diariamente (generalmente tres), también participan en el rezo del rosario. Pero siempre muy interesada en las noticias del el mundo y la Iglesia, el mantenimiento de una enorme correspondencia a la que respondió a menudo por ella misma o por sus familiares. Ella no vivia solitaria,alcontrario recibiendo muchas visitas o hacienda viajes al extranjero, por ejemplo, para las ocasiones religiosas, como en una peregrinación a Tierra Santa en 1962 y luego a Madeira en 1967 y nuevamente en 1968 para la bendición de la nueva la tumba de su esposo. Tres veces fue a Roma para la canonización de 3 austríacos por Pablo VI en 1975, dos audiencias privadas con el Papa Juan Pablo II en mayo 1979 y enero de 1984. Las ceremonias familiares también le ofrecen muchas oportunidades de alegria o de dolor.



El regreso a Austria

Entre sus alegrías más grandes, hay que citar su vuelta triunfal a Austria, en 1982, hecha posible aunque bien ella se habia negado absolutamente a firmar cualquier renuncia a sus títulos, fiel a sus principios que se puede ser forzado al exilio pero que no se tiene el derecho de eludir la misión recibida del Dios (el juramento de su marido en el momento del coronamiento húngaro lo comprometía delante Dios ). Por cierto, su hijo Otto aceptó , por pragmatismo, firmar varias declaraciones de renuncia a sus derechos entre 1958 y 1961, pero estos pasos acabaron sólo en 1966

De hecho, una decisión de la Corte Superior de Justicia administrativa reconocio como un miembro de la familia de los Habsburgo sólo por el matrimonio, la ley de exiliados anti-Habsburgo[1] no se aplica a Zita. 63 años de exilio habían sido indebidamente impuestos a la emperatriz. Regresó a Feldkirch, donde había dejado suelo austriaco, proveyendo de un pasaporte español que tenia fecha de la Guerra anterior. El regreso a Viena, el 13 de noviembre de 1982 fue triunfal, con más de 20.000 personas que querían asistir a la misa en su honor en la Catedral de San Etienne. Ella regresaba con regularidad desde entonces, a casa de su hija Isabel, princesa de Liechtenstein, o para alguna peregrinación a Mariazell.




[1] La lucha contra los Habsburgo fue aprobada por el Partido Socialdemócrata el 3 de abril de 1919. Se establece que cualquier miembro de la familia nacidos antes de noviembre 1918 si quieren que se les prohiba en Austria, deben renunciar a su pertenencia a la familia de los Habsburgo y los derechos de sucesión al trono sobre la materia y es reconocido como un ciudadano leal de la República de Austria. Esta ley organiza al mismo tiempo el despojo de los bienes de la familia, incluida la propiedad privada. La ley incluso pasó a formar parte de la Constitución en 1920! Fue injusto en la medida que se prohíbe ser austriaco a los que construyeron este país durante casi 650 años (1282-1918) y que fueron los únicos que creian en eso. Recuerde que los socialdemócratas, y más tarde los nazis, así como algunos otros partidarios fueron los promotores, por razones diferentes. La familia imperial y el movimiento monárquico eran casi el único en creer en el futuro de una Austria independiente de su vecino más grande. Los primeros querían acelerar la llegada de un revolucionario marxista (los movimientos revolucionarios, incluso más extremas que a los que habian conducido a las repúblicas soviéticas proclamadas en Berlín 5 a 12 enero de 1919, en Munich, del 7 de abril a mayo 2, 1919, y Hungría mayo-agosto 1919). Otra gente quería reunir a los prisioneros alemanes de un Estado títere ilegítimo. El 13 de julio de 1935, el canciller Schuschnigg relaja considerablemente los estándares, permitiendo el regreso de la familia (algunos niños de la Sierva de Dios estudió en Viena y Wiener Neustadt), pero con la llegada de los nazis, todo volvió a personal Hitler marzo 14, 1939. La Segunda República siguió el ejemplo y la Unión Soviética oficialmente impueso en el Tratado de Estado que puso fin a la ocupación cuatripartita en 1955.

La abuela de Europa (1953-1989)

Zita en Luxemburgo, y luego sus hijos en Alemania y Belgica

Después de la boda de su hijo Rodolfo, que cerró el período de América, la presencia de la emperatriz en los Estados Unidos tenía más sentido. Por una vez, el centro de gravedad de su familia, con el matrimonio, se había trasladado a Europa. Sin embargo, dos de sus hijos se casaron (solo archiduquesa Adelaida quedó soltera):
- El 28 de Diciembre de 1953, Robert, que observó el título de Austria-Este, que llevado en otro tiempo por Franz Ferdinand, se casó en Bourg-en-Bresse, con la princesa Margarita de Saboya-Aosta.


- Julio 21, 1956, la archiduquesa Carlota se casó con el príncipe Alexander de Mecklenburg-Strelitz, ya viejo. La pareja no tuvo hijos.

Ya que su madre, la duquesa María Antonia estaba grande de edad, Zita, en 1953 decidió regresar a Europa para cuidar de ella en el castillo de Berg, casa de los Grandes Duques de Luxemburgo (su hermano Félix es el príncipe consorte). La siervade Dios se ocupó hasta su muerte en 1959 pero se le negó el derecho a asistir al funeral de su madre que estaba enterrado en el castillo de Puchheim, la propiedad de Borbón-Parma, en la Alta Austria. Entonces alternaba estancias con varios de sus hijos, especialmente Pöcking y Bruselas. Ella con mucho gusto pasaba vacaciones en Davos, en casa de San José, entre los dominicanos de Ilanz, que sirvio de morada durante algún tiempo (1960-1962).



Los últimos años de su vida en Suiza, Zizers (1960-1989)

Para su 70 aniversario, el 9 de mayo de 1962, una reunión familiar es organizada en Pöcking-am-Starnberg, en Baviera, con su hijo Otto. La sierva de Dios sintió la necesidad de un hogar para ella. Se encontró en los últimos 27 años de su Zizers la vida en el cantón de los Grisones, Suiza. Esta posición fue central en relación con sus hijos, cerca de Austria, Baviera, no muy lejos de Bélgica. Por lo tanto, encontró asilo en San Johannesstift propiedad de la diócesis de Coira (Chur). La cual serviá como casa de descanso y retiro, y luego confiada a las hermanas franciscanas misioneras de Maria Inmaculada (fundada por Santa María Brader Charitas). Su "apartamento" consistía en tres pequeñas habitaciones con una terraza, en muebles sencillos pertenecientes a las hermanas. Ella cedio a su compañera desde 1917, Teresa, Condesa Korff-Schmising-Kersenbrock, la habitación con balcón, manteniendo la menos expuesta. Ella también la cuidó y observó, hasta su muerte el 10 de febrero de 1973, fiel entre los verdaderos creyentes.

La sierva de Dios seguia viviendo en la austeridad, levantandose a las 5:30am, rezando mucho, entre los que estaban algunas oficios de la Liturgia de las Horas, asistiendo a varias misas diariamente (generalmente tres), también participan en el rezo del rosario. Pero siempre muy interesada en las noticias del el mundo y la Iglesia, el mantenimiento de una enorme correspondencia a la que respondió a menudo por ella misma o por sus familiares. Ella no vivia solitaria,alcontrario recibiendo muchas visitas o hacienda viajes al extranjero, por ejemplo, para las ocasiones religiosas, como en una peregrinación a Tierra Santa en 1962 y luego a Madeira en 1967 y nuevamente en 1968 para la bendición de la nueva la tumba de su esposo. Tres veces fue a Roma para la canonización de 3 austríacos por Pablo VI en 1975, dos audiencias privadas con el Papa Juan Pablo II en mayo 1979 y enero de 1984. Las ceremonias familiares también le ofrecen muchas oportunidades de alegria o de dolor.



El regreso a Austria

Entre sus alegrías más grandes, hay que citar su vuelta triunfal a Austria, en 1982, hecha posible aunque bien ella se habia negado absolutamente a firmar cualquier renuncia a sus títulos, fiel a sus principios que se puede ser forzado al exilio pero que no se tiene el derecho de eludir la misión recibida del Dios (el juramento de su marido en el momento del coronamiento húngaro lo comprometía delante Dios ). Por cierto, su hijo Otto aceptó , por pragmatismo, firmar varias declaraciones de renuncia a sus derechos entre 1958 y 1961, pero estos pasos acabaron sólo en 1966

De hecho, una decisión de la Corte Superior de Justicia administrativa reconocio como un miembro de la familia de los Habsburgo sólo por el matrimonio, la ley de exiliados anti-Habsburgo[1] no se aplica a Zita. 63 años de exilio habían sido indebidamente impuestos a la emperatriz. Regresó a Feldkirch, donde había dejado suelo austriaco, proveyendo de un pasaporte español que tenia fecha de la Guerra anterior. El regreso a Viena, el 13 de noviembre de 1982 fue triunfal, con más de 20.000 personas que querían asistir a la misa en su honor en la Catedral de San Etienne. Ella regresaba con regularidad desde entonces, a casa de su hija Isabel, princesa de Liechtenstein, o para alguna peregrinación a Mariazell.


[1] La lucha contra los Habsburgo fue aprobada por el Partido Socialdemócrata el 3 de abril de 1919. Se establece que cualquier miembro de la familia nacidos antes de noviembre 1918 si quieren que se les prohiba en Austria, deben renunciar a su pertenencia a la familia de los Habsburgo y los derechos de sucesión al trono sobre la materia y es reconocido como un ciudadano leal de la República de Austria. Esta ley organiza al mismo tiempo el despojo de los bienes de la familia, incluida la propiedad privada. La ley incluso pasó a formar parte de la Constitución en 1920! Fue injusto en la medida que se prohíbe ser austriaco a los que construyeron este país durante casi 650 años (1282-1918) y que fueron los únicos que creian en eso. Recuerde que los socialdemócratas, y más tarde los nazis, así como algunos otros partidarios fueron los promotores, por razones diferentes. La familia imperial y el movimiento monárquico eran casi el único en creer en el futuro de una Austria independiente de su vecino más grande. Los primeros querían acelerar la llegada de un revolucionario marxista (los movimientos revolucionarios, incluso más extremas que a los que habian conducido a las repúblicas soviéticas proclamadas en Berlín 5 a 12 enero de 1919, en Munich, del 7 de abril a mayo 2, 1919, y Hungría mayo-agosto 1919). Otra gente quería reunir a los prisioneros alemanes de un Estado títere ilegítimo. El 13 de julio de 1935, el canciller Schuschnigg relaja considerablemente los estándares, permitiendo el regreso de la familia (algunos niños de la Sierva de Dios estudió en Viena y Wiener Neustadt), pero con la llegada de los nazis, todo volvió a personal Hitler marzo 14, 1939. La Segunda República siguió el ejemplo y la Unión Soviética oficialmente impueso en el Tratado de Estado que puso fin a la ocupación cuatripartita en 1955.
Tanto la vida de la Sierva de Dios puede ser fácilmente abordada por la literatura, ya que este sitio también quiere los artículos publicados sobre un aspecto importante y desconocido de la vida de la Emperatriz Zita, su espiritualidad, su oración y sus devociones. Muchos elementos para la causa de beatificación y biografía provienen de los testimonios de sus amigos, la familia, las personas que la sirvieron o se acercaron a ella por diferentes razones, lo cual no obsta a que haya otros desconocidos que Ud.pueda proporcionar. Los nombres de estas fuentes no se dan por respeto a la privacidad personal.
La Sierva de Dios Zita expresaba muy simplemente su amor a Jesús y reconocía Su presencia cariñosa arrodillándose delante del gran Crucifijo en madera colgado a la derecha de la puerta de entrada de la parte del edificio que ocupaba en Zizers (fotografía). Si pasaba en coche delante de una iglesia, se persignaba en señal de adoración. Por esta fuerte razón , cada vez que pasaba delante de una capilla, aunque estuviera cerrada la puerta, ella hacía la genuflexión tanto como su edad se lo permitía. Luego, cuando sus fuerzas físicas mermaron demasiado “ella pasaban nunca delante de una capilla (ni por supuesto delante de un tabernáculo) sin expresar su respeto con una inclinación y un momento de silencio. Colocaba este testimonio sin preocuparse de que podía alguien verla”.

Del mismo modo, para expresar su respeto y prepararse a acoger en su cuerpo el Cuerpo de su Salvador, pasaba largos minutos para prepararse a la Muy Santa Misa y aún más para recogerse en acción de gracias. Varios testigos hablan de cerca de 15 a 30 minutos de preparación y 30 minutos para la acción de gracias por ejemplo. Incluso la mantilla que llevaba a veces le servía para crear un recogimiento interior. “Su asiduidad a los Oficios monásticos era notable, como su amor de la Eucaristía, en el Santo Sacrificio de la Misa y en la adoración del Santísimo Sacramento”. No se satisfacía con una única misa al día! “La primera misa era a 7:00, que iba seguida de dos otros. Su Majestad seguía, tanto como sus fuerzas se lo permitieron, las tres Santas Misas sucesivamente y sólo iban a continuación a tomar su desayuno”.

¡No se satisfacía con una única misa al día! “La primera misa era a las 7:00 de la mañana, que iba seguida de otras dos. Su Majestad seguía, tanto como sus fuerzas se lo permitieron, las tres Santas Misas sucesivamente y sólo iba a continuación a tomar su desayuno”.

La Sierva de Dios aprovechaba pues de su presencia en estos lugares religiosos donde el rezo comunitario, la presencia de capillas con el muy Santo Sacramento volvían fácil estas devociones. Pero ya cuando estaba en ella, en sus distintos exilios, siempre había hecho arreglar una capilla en su residencia como lo muestran las fotografías y lo prueban los testimonios de Madeira, Lekeitio, Steenokkerzeel, Quebec etc… “el Señor Abad Parent está muy impresinado espiritualmente por la vida de familia que se lleva en el Chalet San José [de Quebec]. El domingo por la tarde todos los niños asisten a visitar al Muy Santo Sacramento. Sólo después de esta santa y católica práctica en la que el alma habla con DIos (…) y después de la misa - en la cual todos comulgan - es invitado el Sr. Abad Parent a almorzar con la familia”. Esta práctica era por otra parte entonces de uso en las parroquias el domingo por la tarde.

Cuando de verdad su estado no se lo permitía ya, seguía la Santa Misa por Radio Vaticano, que escuchaba regularmente, o inclusive por la televisión para seguir los grandes acontecimientos de la Iglesia como el cierre del Año Mariano de 1988. Pero en cuanto su salud se lo permitía, reanudaba su ritmo ascético habitual.

Su devoción eucarística se extendía obviamente al gran respeto por el sacramento del Orden. Cuando el Papa hablaba, siempre se emocionaba en su corazón. Las fotografías ponen de manifiesto que veneraba siempre devotamente el anillo de los obispos. Cedía siempre el paso incluso a un simple sacerdote.
Devoción a los Corazones de Jesús y María



Es inquietante constatar el número de “God' s incidences” (intervenciones de Dios)[1] que acompañaron a la Sierva de Dios toda su vida en sus informes y devoción a los Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón Inmaculado de María.

El Sagrado Corazón

Esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús desempeñó un gran papel en el Beato Carlos [2] y evidentemente también en la Emperatriz. El 2 de octubre de 1918, fiesta de los santos ángeles de la guarda, en la Villa Wartholz, mientras que el joven archiduque Otto iba a recibir su Primera Comunión, el emperador pronunció para toda su familia el acto de consagración al Sagrado Corazón delante de la imagen en su capilla. Era un acto que incluía a su familia en un sentido más amplio, a saber, a todos los súbditos de su extenso Imperio. Lo renovó todos los primeros viernes de mes.
En cuanto a la Emperatriz más en propiedad, es interesante ver que ella misma recibió la Primera Comunión el día del Sagrado Corazón, el viernes 6 de junio de 1902 en la capilla de Pianore. Sobre la fotografía de su Quinta DO Monta a Madeira, se ven bien puesta en valor la estatua y el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, establecido en la familia.
Cuando estudió en el Visitandines en Zangberg, la capilla estaba dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús y a Santa Margarita María Alacoque, la vidente de Paray-le-Monial, centro mundial de la difusión de esta devoción. Por otra parte, está además el caso de la pequeña capilla que se encontraba en Johannesstift en Zizers, allí donde la Emperatriz siguió la misa privada dicha especialmente para ella, a partir del momento en que no fue ya capaz de desplazarse hasta la gran capilla.
El Siervo de Dios, P. Matéo Crawley-Boevey, padre de las Congregaciones de los Consagrados-Corazón de Jesús y Marie (Picpus), infatigable apóstol de la entronización del Sagrado Corazón en las familias, era muy próximo espiritualmente a la familia imperial. Citaba de buen grado al Emperador como ejemplo de devoción al Sagrado Corazón pero él intervino también personalmente para intentar ayudar a la Emperatriz Zita cuando ella tuvo que dejar el chalet San José en los alrededores de Quebec. Hizo escribir al arzobispo Maurice Roy de Quebec para pedirle intervenir ya que “las desdichas de este noble familia afectan tanto al P. Matéo que sabe que sufren la prueba debido a su confesión de la Fe y merecen a causa de eso el que se la venere con una simpatía particular”.
Para la Emperatriz, la devoción al Sagrado Corazón no era algoopcional. Sabía que era su lugar de cita con su bienaventurado esposo que le había confiado muriéndose: ¡“Te amo infinitamente! En el corazón de Jesús, nos encontraremos!”. Era pues también una característica de su espiritualidad marital y de la fidelidad a su esposo.
El Inmaculado Corazón de María.
Por supuesto, no hay un vínculo absolutamente íntimo entre el Sagrado Corazón de Jesús y el Corazón Inmaculado de María, bien puesta de relieve por San Juan Eudes.
Al final de la vida del Beato Carlos, una mística de Madeira, la Sierva de Dios Madre Virginia Brites DA Paixão (1860-1929), mostró el vínculo privilegiado de la pareja imperial con la corte celestial. Zita, teniendo conocimiento de la reputación de santidad de la Pobre Clarisa le había pedido sus oraciones para la curación de su esposo. Ella le respondió que la Voluntad de Jesús era que se muriera en el exilio en Madeira, pero de muerte natural y no a raíz de un atentado proyectado por algunos Alemanes y Austríacos.
La Virgen le prevenía de cuidarse de estos enemigos, ella y su hijo Otto, con el título de emperador a la muerte del Beato Carlos. Le transmitió también otros mensajes. El emperador se había aparecido a la Madre Virginia cerca del altar durante la misa otorgada para su réquiem a la iglesia de Monte. Quería que ella le transmitiera en su nombre un mensaje a su viuda: rogaba a Zita no casarse de nuevo para velar lo mejor posible por los niños (punto del que ya estaba convencida). Otro mensaje importante por parte de la Virgen María era que su hijo Jesús quería este exilio a Madeira de la pareja para que pudiera contribuir al desarrollo del culto al Corazón Inmaculado (cuya Madre Virginia había recibido misión de ser el apóstol desde el 16 de abril de 1913, o sea 4 años antes de las apariciones de Fátima, siempre en Portugal, país que es consagrado a la Virgen María desde Juan IV en 1644 e incluso ella es reina desde la proclamación de lasCortes en 1646, renovada en 1942 por Pío XII). De hecho, Carlos y Zita se habían inscrito en la fraternidad del Corazón Inmaculado de Marie en la iglesia Sao Pedro(San Pedro) de Funchal y llevaron pues el escapulario (fotografía del escapulario aquí arriba, reproducida en el techo de la iglesia de la Madre Virginia en Santo António(San Antonio) de Funchal. El dibujo le fue enseñado por la mismísima Virgen). Incluso después de la salida de la Emperatriz para España, la Madre de Dios quería que se hiciera apóstol de esta devoción en su nuevo exilio. No es una casualidad si el ataúd del emperador se depositó precisamente en la capilla lateral dedicada al Corazón Inmaculado, en la iglesia Nossa Senhora DO Monte.

[1]Juego de palabras inglés que quiere apreciar los guiños de ojo del Buen Dios en Su Divina providencia, más que ver más que simples coincidencias.
[2] Véase. conferencia presentada el 22 de enero de 2005 en Viena por por D. Dr. Ildefons Manfred Fux, OSB: “Der selige Karl von Österreich und seine Beziehung zum Heiligsten Herzen Jesu”. El Beato Carlos se había consagrado, según el ejemplo de su tío-abuelo el emperador Francisco-José y a todo el Imperio, al Sagrado Corazón de Jesús el 11 de junio de 1899. Practicaba el viernes la devoción al Sagrado Corazón esta devoción que incluía 1:00 de oración.
Devoción al Niño Jesús de Praga

La historia del Pequeño Niño Jesús de Praga es también una historia destacada de la devoción de los Habsburgo, vinculada a Santa María de las Victorias. Este nombre se dio a la segunda iglesia romana de los Carmelitas Descalzos debido a la intervención de la Virgen en la batalla de la Montaña Blanca en 1620 dónde las tropas católicas pudieron vencer a los Protestantes del elector Federico de Sajonia, elegido ilegítimamente rey de Bohemia por sus correligionarios. El P. Dominico de Jesús María había llevado un ícono de la Virgen al Niño que había obtenido la victoria (como más tarde contra los Turcos en 1683, lo que dio el origen a la devoción al Santo Nombre de María el 12 de septiembre). La imagen del Niño Jesús, por su parte, fue la obra de un monje quien la talló por inspiración de Jesús. Perteneciendo a Santa Teresa de Ávila, se transmitió una amiga, María Maximiliana Manrique de Lara y Mendoza, dama de honor de la Emperatriz María, esposa de Maximiliano II. Su hija, Polyxena, princesa Lobkowicz, lo ofreció al convento de las Carmelitas de Praga en 1628 después la muerte de su esposo, Zdeněk Adalbert Lobkowicz, generalísimo de los ejércitos imperiales en la batalla de Montaña Blanca. Colocada en la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias, en Malá Strana, fue el objeto de una gran devoción durante la Contrarreforma, en particular por parte de Fernando II.

Tanto en Quebec como en Zizers, las fotografías ponen de manifiesto que la imagen del Niño Jesús estaba en un lugar de honor en los oratorios, pero ofreció incluso un ejemplar a la parroquia de Steenokkerzeel, cerca de Bruselas (fotografía aquí arriba). Hay aún que tener en cuenta que el Monasterio de Santa Cecilia de Solesmes conserva piadosamente una estatua del Niño Jesús, ciertamente no rigurosamente del tipo de Praga. Les fue confiada por la emperatriz en 1939, exactamente antes de la guerra. Su hija la archiduquesa Adelaida la había informado de España donde se había vuelto después de la guerra civil. A partir de 1936, había querido ayudar a estas poblaciones así probadas. En una parroquia del País Vasco, se le mostró la estatua del Niño Jesús que los revolucionarios rojos habían sacado de la iglesia para tirarlo, arrancándole brazos y piernas (al lado). El cura y los feligreses se lo ofrecieron generosamente a la archiduquesa en agradecimiento a ella. La media docena de hermanas vascas que habían entrado en Solesmes, traídas gracias a la emperatriz, tenían una particular devoción por esta imagen.

Devoción a la Virgen con la cabeza inclinada

La Emperatriz en sus numerosas peregrinaciones estaba siempre acompañada como Cristo durante las estaciones de su calvario, por la Madre de Dios, se encomendaba a la Virgen de la Cabeza Inclinada (Maria mit dem geneigtem Haupt) . Esta devoción extrae su origen de los Carmelitas de Roma. El P. Domingo era el primer prior del primer convento de los Carmelitas Carmes (Maria della Scala, en el Trastevere) y velaba por la construcción del segundo (dedicado a la Conversión de San Pablo, entonces conocido como Sta. Maria della Vittoria) cuando en 1609, paseando una tarde por la obra, él descubrió en medio de las ruinas de una casa esta pintura que él recogió, limpió y restauró y veneró en su celda. Un día mientras la limpiaba delicadamente con un trapo,ella cobró vida e inclinó la cabeza en forma significativa como señal de reconocimiento por haber sido salvada y conservada. Otro día, ella le confía :”todos aquellos que me veneren devotamente ante esta imagen, encontrarán refugio en mí, daré cumplimiento a sus plegarias y les otorgaré numerosas gracias, pero yo quiero en especial conceder los rezos y ofrecimientos para el apaciguamiento y el rescate de los almas del Purgatorio." No queriendo guardar para él tal tesoro, lo expuso a la veneración pública en la iglesia de Sta. Maria della Scala. Convertido en el estrecho consejero del Emperador Fernando II en el Hofburg de Viena,falleció el 16 de febrero de 1630. La orden del Carmelo no pudo resistir al ruego del Emperador que quería que le fuera prestada la pintura con el fin de poderla venerar en sus apartamentos vieneses, en señal por eso de compromiso en pro del difunto P. Domingo. Tras un largo viaje, pasando por Baviera, la imagen milagrosa llegó a Viena en 1631. La pareja imperial compuesta por Fernando y Leonor, rogando ante ella, recibieron esta revelación: “Protegeré en todo momento por mi intercesión a la casa de Austria y conservaré y aumentaré su potencia y su majestad mientras persista en su actitud de deferencia y devoción hacia mi”. Expuesta en distintas iglesias de los Carmelitas, se conserva hoy en Viena-Döbling. Purgatoire ».

Nuestra Señora de Mariazell

Otra devoción muy de los Habsburgo y también muy benedictina es Notre-Dame de Mariazell. Esta que se la denomina como Magna Mater Austriæ, Magna Domina Hungarorum, Magna Mater Gentium Slavorum fue el objeto de un peregrinaje de Carlos y Zita, cuando la joven pareja estaba casada desde hacía pocos días. “Era de verdad su deseo poner nuestro matrimonio completamente bajo la protección de la Madre de Dios, como ella ya había sido consagrada a través de la inscripción en nuestras alianzas nupciales. Por ello, antes de emprender nuestra luna de miel a Reichenau, fuimos en peregrinaje a la Patrona de Austria en Mariazell”. De hecho, habían hecho grabar en sus alianzas a “ Karl von Österreich - Zita von Bourbon-Parma. Sub tuum præsidium confugimus sancta Dei Genitrix”.Este santuario fue fundado en 1157 por un monje de la Abadía benedictina St Lambrecht, (Estiria), Magnus, enviado por su abad Otker, para tomar cuidado del alma de los habitantes de la región que pertenecía a los Benedictinos. Con el permiso de su abad, se llevó con él, en su largo viaje, una imagen de María en madera de tilo. La noche del 21 de diciembre una roca bloqueó su carretera. Entonces Magnus pidiendo ayuda se dirigió a la Madre de Dios, y la roca se partió, liberando la carretera. Llegado a su destino, el monje colocó la estatua sobre un tronco de árbol y comenzó a construir su “celda” (Zell en alemán), que debía servir al mismo tiempo como capilla y como vivienda para él. “María en la celda” (Mariazell) dio así su nombre al lugar. Los Habsburgo vinieron muy a menudo venerar aquí a la que habían confiado su casa y sus pueblos, ya que su carácter supranacional, protectora de Austria, de los Húngaros como de los Eslavos, correspondía bien a la misión de su Imperio. A partir de su retorno triunfal en 1982, ña Sierva de Dios había deseado recogerse ante la Virgen protectora de su pueblo el 1 de septiembre. No es una casualidad si, para la Sierva de Dios, la imagen mortuoria reproduce a la Virgen de Mariazell.

La sierva de Dios recurría de muy de buen grado al rezo del Santo Rosario. Es cierto que la historia del Rosario está muy vinculada a la de la familia Habsburgo también, puesto que conmemora la victoria contra los Turcos en Lepanto el 7 de octubre de 1571 por Don Juan de Austria, hijo del emperador Carlos V. Por ello obtuvo, según el testimonio del archiduque Carlos-Louis, su curación milagrosa de un cáncer del estómago.
En Zizers, iba todos los días a rezar el Rosario a las 17:00 en común con los otros residentes de esta casa de reposo. Rezaba además también sola el Rosario por supuesto y “también después del Rosario las letanías de Lorette de corazón en latín”.
a devoción a los ángeles y los santos

Devoción a los santos ángeles

La Emperatriz tenía la costumbre de confiarse en toda ocasión, ella y a los suyos, a los santos ángeles de la guarda y arcángeles, y especialmente durante los viajes de sus seres queridos. Ella los confiaba a la protección angélica por esta oración: « Sancte Gabriel cum María, Sancte Raphael cum Tobia, Sancte Michael cum omni cælesti hierarchia, adsistis nobis in viam ». Hay que decir que entre todos los nombres recibidos en su bautismo, la sierva de Dios llevaba a los tres arcángeles: Zita, Marie des Grâces, Aldegonde, Miguel, Rafael, Gabriel, Josefina, Antonia, Louisa,Ines.

La devoción a Santa Zita, patrona de la ciudad de Lucca (1218-1278)








Su santa patrona era Zita que murió el 27 de abril de 1278, cerca de Lucca, alrededor de treinta kilómetros de la Villa delle Pianore. Había entrado por 12 años en el servicio de una familia severa, ayunaba para darles a los pobres una parte de su alimento y sostenía numerosas intimidaciones y calumnias.Ya la elección de este nombre parecía incongruente en la alta aristocracia, ya que santa Zita era la patrona de las empleadas domésticas, pero reflejaba el sentido del servicio de la nobleza, prácticamente ministerial y evangélica, que tenía la dinastía de Borbón-Parma. A la edad de 8 años, fue conducida a Lucca para venerar la tumba de su santa patrona y cada año, hasta cuando estaba en el internado en Baviera, volvía el día de la santa Zita. Ella preparaba una comida que ella misma servía, imitando el lema de la santa sierva: « Las manos a trabajar, el corazón a Dios ».

Incluso al final de su vida, en Zizers, la sierva de Dios, guardaba en su habitación una fotografía del sarcófago de su santo patrona.

Sta. Brígida de Suecia (1303-1373)

La sierva de Dios recitaba las oraciones de Santa Brígida. Vale la pena señalar que de acuerdo a las promesas de Nuestro Señor a Santa Brígida, los que veneraran los 5480 golpes recibidos por el Señor rogando cada día durante un año 15 Padres nuestros y 15 Ave Marías, recibirán una contrición amarga de sus pecados con el signo de su victoriosa cruz delante de ellos para su socorro y defensa contra las trampas del enemigo 15 días antes de su muerte.
Sin embargo, el 26 de febrero, exactamente 16 días antes de su muerte, ella recibió la visita de miembros de la familia espiritual de la obra que llevó a su lecho de muerte una cruz de madera de olivo así como una piedra de Gethesemani y ella exclamó recibiéndola, desbordante de alegría: « Como merecí que mi Señor viniera a mí de este modo en mi sufrimiento. Doy gracias a Dios, lo alabamos y le bendecimos ». Apretó la cruz contra su pecho y decía: « Nadie puede quitarme esta cruz ». « Para mí, estos instantes permanecen inolvidables: Su Majestad emperatriz Zita se llenó de una profunda alegría que no puedo expresar con palabras lo que sentí. Ella apretaba fuertemente contra su pecho la pequeña cruz y gritó alegre de emoción: “ El Señor viene a visitarme en mi soledad. ¡Él está aquí! Qué consuelo, que alegría. ¡Él me da fuerza! Él vino, el Señor y me visitó en la soledad de mi sufrimiento ».

De San Nicolás de Flüe (1417-1487)

La emperatriz Zita tenía una devoción y rogaba a Bruder Klaus, a uno de los santos patronos de Suiza quien fue también un apóstol ardiente de la paz entre los pueblos, esposo y padre de familia numerosa también. Ella recuperaba en su cuenta esta oración:
« Mi Señor y mi Dios
Tómame a mí
Y me doy todo entero a Ti
Mi Señor y mi Dios
Toma todo de lo que me separa de Ti
Mi Señor y mi Dios
Dame lo que me atrae hacia Ti ».

Otras devociones

Como reina de Hungría, apreciaba por supuesto San Esteban, cuya santa corona había sido colocada sobre su hombro en el momento del coronamiento de su esposo. Ella lo invocaba también.

Oblata benedictina



Una larga historia entre la Emperatriz Zita y Solesmes

La historia común de Solesmes y la emperatriz es antigua y bien documentada en los archivos del monasterio femenino de Santa-Cecilia: comenzó mientras que sólo tenía 7 años, con una primera estancia en abril - mayo de 1899 y duró hasta el final de su vida. ¡Se registra una última llamada telefónica el 26 de febrero de 1989, dos semanas antes de su muerte, el 14 de marzo de 1989, pero su última estancia en persona fue en una fecha de abril-mayo de 1985, mientras que tenía 93 años!

Solesmes constituye para la emperatriz una segunda familia. Sus lazos son profundos y numerosos. Su abuela la reina titular Adelaida de Portugal se había retirado al monasterio Santa-Cecilia en 1896, luego profesado como monjas tres hermanas de Zita: Marie-Adelaida o Madre priora María Benedicta (1885-1908-1959), Françoise o Madre Scholastique (1890-1913-1978) y Maria-Antonia o Madre María Antonia (1895-1919-1977). Del mismo modo, una prima germana por su madre, Madre Agnès de Löwenstein [- Wertheim-Rosenberg ]también había tomado el hábito.

El 24 de mayo de 1926, la Sierva de Dios hizo su profesión como oblata en Santa Cecilia, pero para el monasterio San Pedro, en presencia de TRP D. Germano Cozien, abad de San Pedro. Numerosos miembros de su propia familia fueron también oblatos: su madre la duquesa Maria-Antonia de Parma, su hermana con quien vivió así mucho tiempo, la princesa Isabelle, su hermano, el duque Xavier de Borbón-Parma (1899-1977), que es enterrado en el cementerio de los monjes. Incluso su dama de compañía, la condesa Kersenbrock era oblata en San Pedro. Por fin, entre sus niños, fue seguida por su propia hija, la archiduquesa Adelaida (oblature el 18 de mayo de 1931), mientras que el archiduque Rodolphe y la archiduquesa Charlotte hacían en 1950 su propia profesión como oblatos benedictinos en el monasterio de Regina Laudis, en el Estado del Connecticut, fundación resultante de Jouarre.

De febrero a julio de 1909, Zita había pasado una estancia en el monasterio de las Benedictinas en Ryde, sobre la isla de Wight, el monasterio de Santa Cecilia en exilio después de las leyes anticatólicas en torno a los años 1900. Volvió de nuevo siempre muy regularmente a Solesmes, a pesar del alejamiento (incluso cuando estaba en los Estados Unidos) y sus empleos de madre de familia muy numerosa de 8 niños. Es sobre todo en los años 1955 a 1983 que la emperatriz viene muy regularmente para estancias largas, de varias semanas a varios meses, a menudoen el verano y participando en los grandes acontecimientos de la vida benedictina (de los jubileos, de los entierros y las extensiones en Kergonan). En este período, sus hijos se han casado, la situación de Austria rectificándose y sus deberes de estado le permiten consagrarse más tranquilamente a la profundización de su vida espiritual. ¡Puesta a continuación todas las estancias de que sirven de Dios a Solesmes representan más de 1400 días, lo que representa casi 4 años de 1899 hasta 1985!

Otros vínculos con la familia benedictina

La emperatriz Zita siempre ha señalado su deferencia por la orden benedictina y singularmente la congregaciones de Solesmes: cinco monjes de Pannonhalma (Hungría) habían contribuido a la educación del heredero Otto, así como una estancia de 14 meses que hizo en el monasterio Saint-Maurice-et-Saint-Maur de Clervaux, en Luxemburgo (1927-1928), cerca de su tío Félix, Gran Duque consorte de Luxemburgo. De la misma manera, en 1937, su hijo el archiduque Carlos-Louis estudia su bachillerato en el colegio de los Benedictinos de Viena, el Schottengymnasium donde su padre el emperador también había sido alumno. Por fin, es necesario mencionar entre los lugares que señalaron su vida los monasterios de Tihany y Mariazell.

Virtudes

Esposa y madre de familia



La educación de sus hijos

La Sierva de Dios, a pesar de vivir en un contexto difícil, dio prioridad a la educación de sus hijo, todo el tiempo que fuere necesario, desde 1922 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de los sucesivos exilios, de la indigencia y la incertidumbre respecto a los recursos económicos (ya que ella estaba reducida a depender de la generosidad de algunos de sus antiguos súbditos como el Marqués Pallavicini), ella no consigue más que poder transmitir a todos sus hijos una sólida educación.

Ella fue ayudada de manera admirable por la Condesa Thérèse von Korf-Schmising-Kersenbrock : « Yo dejé a Carlos Luis con su madre me dijo ella. Les hizo bien el estar juntos. Ellos todos amaban tanto a su madre. Esa madre era una mujer admirable que les había educado muy bien, ayudada por la Condesa de Kersenbrock.Esta última tenía una personalidad destacable. Fue un verdadero don del cielo hecho a la Emperatriz para reemplazar al Emperador Carloscon sus hijos” Es de señalar y destacar los importantes cursos universitarios de ellos. Doctor en Ciencias Políticas para Otto, Adelaida y Roberto, Diploma en Derecho para Félix, Doctorado en Derecho y Ciencias Sociales y Económicas para Carlos Luis, Doctorado en Ciencias Sociales y Económicas para Rodolfo, Diploma en Economía y de Ciencias Sociales para Carlota y en Ciencias Políticas para Isabel. « Esto ilustra palmariamente sobre todo los centros de interés que predominan en la familia. Política, economía o sociología , tratan siempre acerca del bien común de la sociedad”

A este respecto, no hay duda en precisar que la Emperatriz ha querido transmitir a sus hijos la herencia espiritual, en término de valores, de su bienamado esposo. Ella tuvo también, de cierta manera que asumir el rol de padre, además del de madre. Esto explica la gran severidad que ella aplicó en la educación que ella les dio, en particular con los mayores y sobre todo con el primogénito Otto que ostentaba el título de emperador. Con el transcurrir del tiempo la Emperatriz se ve más aliviada en sus obligaciones.Todos los hijos están agradecidos a la condesa una madre ad hoc. Una anécdota es esclarecedora a este respecto. Un día en España , en Lekeito, mientras que sus hijos se bañaban, Rodolfo,estuvo a punto de ahogarse. Es viendo expresar su terrible temor que ella tuvo por poder perderlo, que su hijo comprendió él era amado a pesar de su habitual reserva en expresar sus sentimientos : ”Si tú te hubieras muerto, yo no tendría suficientes lágrimas para llorar tu pérdida”.Todos sus hijos le supieron agradecer el haberlos formado también en trabajar juntos, como un equipo. “Yo dije a la Archiduquesa Yolanda toda mi admiración ante este afecto y unión familiar: “Sí, es verdad, respondió ella, ellos forman una familia admirable y esto se lo deben a su madre.”

Breve entrevista al archiduque Rodolfo sobre la educación recibida de su madre:



Una abuela atenta

Con sus nietos, ella fue una abuela muy presente. Liberada de la preocupación directa que puede tener un padre en la educación de sus hijos, un abuelo puede revelar más fácilmente la bondad de su corazón sin forzar su naturaleza para imprimir en el corazón y el espíritu de los nietos las reglas necesarias para encaminar el crecimiento de todo niño y joven. « Ella(Zita) permaneció joven de corazón y espíritu y ella amaba a la gente joven. Ella sabía hacer todo a todos con muy buen humor e ingenio ». Su nietos testimonian que ella estaba realmente presente durante todos sus encuentros.Cuando ella estaba con su hijo el archiduque Rodolfo en Bruselas ,permanecía varias semanas. Ella se implicaba en la vida de sus nietos, se interesaba por sus juegos y los acompañaba o buscaba al colegio. Ella era verdaderamente accesible.

Una nieta de la Emperatriz fue marcada, en su infancia por la presencia amorosa de su abuela durante una de sus enfermedades. Mientras que ella se despertaba entre dos accesos de fiebre, ella encontró a su abuela a su lado totalmente absorta en la oración.
Ella se caracterizaba por una ardiente misericordia por todos los enfermos y los encomendaba en sus oraciones cuando su estado de salud no le permitió hacer otra cosa.
Pero antes, estando autoválida, ella no se contentaba con eso, sino que también consolaba , por ejemplo a los miembros de su familia duramente probados como su hijo el archiduque Rodolfo que casi se muere en Bélgica en un accidente de automóvil en 1968 , en el cual falleció su esposa la archiduquesa Xénia. De nuevo, ella fue el pilar inquebrantable al lado de su familia de nuevo duramente golpeada por el fallecimiento del joven archiduque Johannes embestido por un autobús yendo en su bicicleta, cuando había ido a comprar un regalo para el cumpleaños de su hermano, en 1975!
Viuda fiel

El capitulo que San Francisco de Sales da para las viudas reales en su libro Introducción a la Vida Devota, que no se sabe que la Sierva de Dios lo haya conocido o no, es sorprendente, porque en realidad ella lo ha puesto en práctica :
« Que la viuda sea viuda no sólo en cuanto al cuerpo, sino en cuanto al corazón, es decir, que esté resuelta, con un propósito inviolable, a conservarse en el estado de una casta viudez; (...). ¿Qué pasa si la verdadera viuda quiere ofrecerle a Dios en voto su cuerpo y su castidad, ella añadirá un gran ornamento a su viudez y pondrá en gran seguridad su resolución (…). Hace falta además que la viuda, para ser viuda verdaderamente, sea separada y voluntariamente destituida de las satisfacciones profanas (…) Querer andar perfumada, adornada y acicalada, esto no es ser viuda; esto es ser viuda en cuanto al cuerpo, pero estar muerta en cuanto al alma (...).
Las lámparas de aceite aromático, cuando éste se apaga exhalan un olor más suave; así las viudas cuyo matrimonio ha sido puro, exhalan más perfume de virtud y de castidad cuando su llama, es decir su marido, se ha extinguido por la muerte. Amar al marido, mientras vive, es cosa muy común entre las mujeres, pero amarle tanto que, después de su muerte, no se desee otro, es una categoría de amor que sólo es propio de las verdaderas viudas. Esperar en Dios mientras se cuenta con el apoyo del marido, no es cosa tan rara; pero esperar en Dios cuando se carece de él, es cosa muy digna de alabanza, por lo que, en la viudez, se conocen más fácilmente las virtudes practicadas durante el matrimonio.
La viuda que tiene hijos que necesitan de su guía y dirección, sobre todo en lo que se refiere a su alma y a su encauzamiento en la vida, no puede, en manera alguna, abandonarlos. Mas, si los hijos se encuentran en tal estado que ya no necesitan la dirección de la madre, entonces la viuda ha de recoger todos sus afectos y todos sus pensamientos para aplicarlos más íntegramente a su progreso en el amor de Dios ».

La Emperatriz siempre marcó claramente su estado de viudez durante 67 años que duró su viudez, vistiendo de negro íntegro, a toda ocasión, incluso los más alegres como los matrimonios de sus niños. Este duelo no indicaba por otra parte en ella una tristeza perenne, si hicieron falta tiempo y el coraje para afrontar sólo la situación muy precaria, sino que su corazón permanecía fiel a su marido y a Dios que los reuniría. En una revelación privada de la madre Virginia a quien el difunto emperador había aparecido cerca del altar durante la misa de su réquiem en la iglesia de Monte, ella sabía que tal era la voluntad de su marido: no volverse a casar para velar a mejor sobre los niños. Sobre este punto, imaginamos no por otra parte que hubiera estado convencida ya firmemente de eso. Es verdad que ella podía basarse en esta memoria: « Durante el curso de todos estos años y todavía últimamente en Madeira, dijo muchas veces: ‘ No puedo imaginarme que haya sobre la Tierra otra pareja que se quiere tanto como nosotros ’. ¡Y las últimas palabras de adiós del moribundo fueron ‘ te quiero infinitamente! ¡En el corazón de Jesús, nos reencontraremos! ». La sierva de dios nunca olvidó la fecha aniversario de su matrimonio, como lo prueban las anotaciones de su enfermera. También, ella celebraba también la fiesta de su querido esposo, el día de San Carlos Borromeo el 4 de noviembre.

Para expresar su amor, ella conservó el corazón de su esposo con ella durante sus peregrinaciones, no de manera mórbida como su antepasada Juana la Loca lo había hecho con el ataúd de Felipe el Hermoso, pero para que la acompañe de su presencia eficaz. Ella le rezaba naturalmente y éste respondía tanto a veces por milagros (por la curación de una niña condenada por la ciencia en la fiesta de Corpus Christi de 1932). Poco después que ella se estableció definitivamente en Suiza en Zizers, y terminados los trabajos que llevó a cabo para establecer una nueva cripta para su dinastía en el monasterio familiar de Muri, en Argovie, ella lo hizo inhumar allí en 1971. Desde 1989, se adjunta su propio corazón.

Después de haberse consagrado a la educación de sus niños, la prioridad para ella, y por quienes sacrificó todo hasta el fin de sus estudios, luego de la guerra y su matrimonio, ella entonces se entregó siempre, más tranquilamente a Dios, por ejemplo por visitas frecuentes a Solesmes y por una vida de oración siempre más intensa, sin descuidar de ninguna manera a sus hijos y nietos.

Simplicidad

La caridad comienza primero con una cortesía exquisita que sabe hacer justicia a la dignidad de la criatura amada por Dios, independientement de su condición social. Cualquiera que haya ido acercando algunos hijos o nietos de la emperatriz para tener una idea de la bondad extrema, el calor que emana de ellos en las relaciones humanas, la bondad y la afabilidad, el deseo de hacer la «facilidad sin conocimiento de la fusión falsa. Esto viene de su madre y su abuela, y también se manifiesta por una actitud de profundo agradecimiento, muy eucarística en su caso: "La gratitud [es] expresaron inmediatamente por los servicios."

"Ella era muy sociable, con una reserva y el tacto perfecto, y su caridad siempre me parecía grande y verdadero". La sierva de Dios, a pesar de los numerosos títulos que llevaba, entre los más prestigiosos de los cuales son de Gotha, sabía a la vez estar bien y poner a la gente a gusto. Pero era comúnmente llamada "Su Majestad", y todos, incluyendo a sus descendientes, la trataba de usted, pero no hay nada anormal. He aquí cómo se explica a sí misma a una de sus bisnietas que cuestionaron en la parte superior de sus 3 años de edad: "Con nosotros, un apodo a todos: la baronesa [Plappart], mi hermana, Su Majestad".» Alguno pequeño estaba completamente en desacuerdo ".

Esto no impide absolutamente una sencillez evidente ¿Quién sabe lo que es, que conoce su lugar, no para menospreciar al otro, como lo harñiaan los ricos nuevos. En su lugar, es accesible se ha entendido que la altura de su rango había servido a mucha gente, a imitación de Cristo Rey. Hasta tal punto que la sencillez de la familia imperial hasta incomodaba a algunos los que no lo hayan percibido: « La sencillez golpea según el Abad [Parent, en Quebec]. Le gustaría un poco más grandeza. Su sencillez lo molesta ».

"En el recreo [Santa. Cécile], preocupados por nuestras familias, contando historias de sus nietos que podía divertir. Su delicadeza para agradar: cuando en 1962 regresó a Santa Cecilia, era el Miércoles Santo, había asistido a la bendición de las palmas en Roma y nos ofreció su ramo de olivo consagrada por el Papa Juan XXIII: no hubo una hoja para cada uno. Profesos temporales, pegué el nuestro para hacer un marcador y transcrita 1 texto de "Gloria laus" y pidió a la Madre María Antonia, si Su Majestad quería autografiarlo, lo que hizo, no sin conocer el texto completo de 'Gloria laus' de 'Rex Christe »y puso su firma solemne grande".

Su atención a las personas ya evidente se manifestaba en la preparación de las visitas que recibió. Por otra parte, cada uno se atrevía a venir, así es como un día, una muchacha de cerca de 18 años, que quería ir a un matrimonio había venido para pedirle a la Emperatriz si no podía prestarle un vestido de crinolina. La pobre fue decepcionada cuando se le dice que no era sino de la misma época sino bien un siglo antes de que esta moda había existido. Esto causó mucha risa a la Sierva de Dios.

Humildad

En su funeral en Viena el 1 de abril de 1989, la ceremonia fue elegida para llevar los restos mortales a la Cripta de los Capuchinos, y expresa muy bien la humildad de la sierva de Dios.
El chambelán dio tres golpes en la pesada puerta de la iglesia. Desde el interior, la voz de un monje respondió: "¿Quién quiere entrar? ». El chambelán respondió: "Su Majestad Zita, por la gracia de Dios, Emperatriz de Austria, reina apostólica de Hungría, reina de Bohemia, Dalmacia, Croacia, Eslovenia, Galicia y Iliria Lodomeria, Reina de Jerusalén ... etc ... archiduquesa d Alemania, Austria, Gran Duquesa de Toscana y de Cracovia, duquesa de Lorena, Salzburgo, Estiria, Carintia, Carniola y Bucovina, Transilvania, margravina princesa Gran Moravia, duquesa de Alta y Baja Silesia, de Módena, Piacenza y Guastalla, de Auschwitz y Zator, Teschen, Friuli, Ragusa y Zara; condesa Príncipe de Habsburgo y de Tirol, de Kyburg, Gorizia y Gradiska, la Princesa de Trento y Bressanone, marquesa de Alta y Baja Lusacia y enIstrie , condesa de Hohenems, Feldkirch, Bregenz y Sonnenberg ... etc; Trieste Soberano, Cattaro y en marzo de Wendos, Gran Voivod Voivodía Serbia ... etc ... nació la princesa de Borbón, princesa de Parma...etc...".
La respuesta es clara: "no sé".La puerta sigue cerrada.
Por segunda vez, el camarero es de tres golpes. "¿Quién quiere entrar?".
"Su Majestad Zita, la emperatriz y la Reina".
"No sé".
Y por tercera vez los sonidos de una serie de tres disparos: "¿Quién quiere entrar? ». .
"Zita, una persona mortal y pecador."
"Deja que entre".

Engalanando de títulos tan altos, ampliados por uno nacimiento tan alto, la sierva de dios habría podido concebir un orgullo. Lejos de ello: « esto se expresaba por ejemplo, así: mientras que le pedí una vez si no debía mandar para ella en la cocina uno de sus platos preferidos, respondió modestamente que no quería en ningún caso que preparemos algo especial para ellas ni hicimos de maneras. Ella se satisfacía con todo lo que la cocina le aportaba». Ella sabía que los que habían nacido de noble linaje eran consagrados al servicio, al ministerio de los pueblos que les fueron confiados por Dios. Todos los testigos son absolutamente unánimes sobre la humildad extrema de la sierva de dios, toda impresión de una muy grande dignidad. « Condescendencia exquisite a simple vista enfrente de los pequeños: noviciado y hermanas ». Ella sabía dirigirse con las marcas de deferencia a la que fueron debidas como a una abadesa, pero también tenía una predilección como las más simples, como a la inversa: "Su humildad es su simplicidad deliciosa en todas las circunstancias, era en realidad un reflejo exterior de su humildad profunda - que ella misma ignoraba. Su respeto hacia cada una de las personas que ella encontraba la Misma actitud hacia las Abadesas como en sus informes con las Hermanas legas como las cuales tenía una afección particular, y de exquisitas delicadezas» . Su manera de agradecer a la más mínima atención al menor servicio, traicionaba su amabilidad y delicadeza. "La Emperatriz fue siempre muy agradecido por todas las pequeñas cosas y los servicios que prestó. Ella siempre dijo que 'el Buen Dios en el cielo, te recompensará en una y mil veces ".

Ella se controlaba para dompter por la humildad un carácter afirmado: « una o dos veces, ella esbozó un movimiento un poco autoritario que fue refrenado antes de que de ser expresado. Y fue nuevo sujeto de admiración »

Moneda fiel a « el corazón al Dios y las manos en el trabajo », esta humildad se expresaba también en los trabajos menudos que el común de los mortales encontraría tal vez incongruentes incluso desplazados en una mujer dealto rango de una Majestad: « su humildad silenciosa participando en los trabajos comunes [del monasterio Ste. Cécile]: pelando frijoles, recogiendo piedras; cuando era desairado ante nosotros por madre Escolástica».
Caridad

La compasión por las personas que sufren

Desde la infancia, la Sierva de Dios fue educada para servir, siguiendo el modelo de su santo patrono que era un siervo! Ella recuerda: "Incluso si durante las vacaciones, estudiábamos menos (...), debíamos trabajar mucho: coser, zurcir y remendar. Y no sólo nuestra propias toallas, nuestro propio beneficio, sino también la ropa de los ancianos y los enfermos de Schwarzau. Cabe añadir a eso doce niños adicionales en el pueblo. De hecho, cada año, hemos tenido que patrocinar a niñas pobres de Schwarzau. Nos habían dicho de un niño, Fernando, precisamente, uno de los pastores que no había allí, pero también orgulloso de su trompeta como el único hombre "entre nuestros muchos protegidos!
Nosotros, me refiero a los hermanos menores, fuimos apadrinados por nuestros hermanos y hermanas mayores, de modo que los hijos del primer matrimonio de nuestro padre (también en número de doce) y cada año el mayor nos llevaba a una fábrica textil en Neunkirchen, una ciudad industrial cerca de Schwarzau,en la que habían comprado para nosotros barato saldos finales del verano y directamente al fabricante, en lugar de grandes cantidades de restos de tejido con los que hemos hecho durante un año, ropa para loshabitantes de Schwarzau pobres, pero más para los de Pianore, donde la situación era mucho peor que en Austria.
Recuerdo que mis hermanas Franziska y yo designábamos como "la frontera" una línea que iba de nuestra casa, situada en una colina sobre el pueblo y en el camino hasta el mar.
A la izquierda de la carretera donde la gente vivía mucho más pobremente que en "mi lado", fue el territorio de Franziska.
Teníamos un coche a caballos – a veces únicamente los caballos sobre los cuales embalábamos nuestros pertenencias.
A veces, Franziska tuvo que hacer un trabajo sobrehumano. En su "territorio" a muchas personas que viven con tuberculosis u otras enfermedades graves. Por mi parte, el trabajo parecía un poco más fácil. Sin embargo, había más personas mayores y solitarias.
Todo puede parecer extraño hoy. Pero no había antes Seguridad Social, ni servicio sanitario público. De los enfermos se hacían cargo su familia en la mayoría de los casos; si no, allí donde por cualquier razón faltaba este tipo servicio ‘ de seguridad ’, debíamos intervenir.
Por la tarde, cuando nosotras volvíamos de nuestro viaje de negocios, a menudo agotadas, debíamos siempre limpiarnos a fondo y, según la consigna de nuestra madre, desinfectar nuestros cabellos al alcohol y cambiar trajes. Esta fue una medida preventiva con respecto a nuestros hermanos y hermanas más jóvenes. A fin de cuentas, cuando tomábamos esta limpieza demasiado en serio, nuestra madre tenía la costumbre de decir: ‘ ¡basta ya! ¡La caridad es el mejor remedio contra los riesgos de contagio! ’ »

Más tarde, esta sensibilidad al sufrimiento de los demás no la debilita. Lo vimos durante el período cuando fue emperatriz tratando de promover el progreso social. Una vez viuda, esto se arraiga más en ella. De hecho, cuando nosotros mismos nos hemos puesto a prueba, nos encontramos a menudo más sensibles al dolor y el sufrimiento de los demás. La compasión es un sentimiento noble de solidaridad en el sentido etimológico de la palabra: a sufrir con. Esto sólo es posible mediante alguna forma de amistad que comparte todo con el amigo, bueno o malo (siempre que se mantenga y no sea previsto). Cuando se tiene esta disposición para el estado de habitus, que incluso se extiende a aquella prácticamente desconocida. "El 28 de Diciembre de, 1987: Su Majestad recibe a mi hermano Richard con su esposa, que murió después y a dos niños. Más tarde, cuando mi cuñada cayó gravemente enferma de un cáncer a los 30 años, Su Majestad siempre tomó parte [Anteil nehmen] en la vida de esta familia y siempre acompañó a mi cuñada en el dolor por la oración y el signo de unión [Zeichen der Verbundenheit] " Desde el principio de Adviento [1988], su Majestad adivinaba que la muerte no estaba muy lejos. Hacia esta época, su interés para los acontecimientos del mundo disminuyó y se retiró aun más. Sin embargo, ella tomó parte de una manera impresionante en el calvario de mi cuñada, para la supervivencia de la cual no había en lo sucesivo más esperanza médica. Casi cada tarde ella me rogaba tomar noticias por teléfono. También mandó decir una santa misa para ella ».

El sufrimiento con desconocidos, no es de uno a sufrir por, en lugar de. El sufrimiento vicario o expiación sin duda ha estado presente en la agonía de la Sierva de Dios Zita: "sombrero de Su Majestad profundamente involucrados y afectados (mitgetragen tiefer Anteilnahme und mit mitgelitten) con mi cuñada en sus últimos días." "Siempre tuvimos la impresión de que Su Majestad, en las últimas semanas, no sólo ha luchado su propia batalla mortal, sino que también se refirió a muchos en expiación". Esto por supuesto es también una actitud profundamente eucarística "un gran respeto y dignidad ante el Santísimo Sacramento sólo podía ser el fruto de mucho sufrimiento, por lo que había madurado su vida en la fe."

El dolor físico y la simple observación de la reducción gradual de todas las fuerzas por esta mujer de energía, puede ser difícil de aceptar desde el punto de vista humano, pero vivió en unión con Dios y es ejemplo para sus pueblos. Había perdido la vista, ya casi no podía moverse, pero todavía tuvo que admitir que a veces tuvo alucinaciones. Ella, no obstante, no quería ser demasiado carga para otros y ayudaba a sus enfermeras tanto como su condición le permitía. Antes, cuando su salud era mejor, cuando sabía que una persona del St. Johannes-Stift en Zizers, que se transformaba siempre más en asilo de ancianos, iba a morir, ella se iba a su cabecera para rezar cerca de los moribundos.

Amor a los enemigos

La Sierva de Dios era más que su marido, el calumniado. Ella también tuvo que sufrir injustamente 63 años de exilio (1919-1982) porque se negó a firmar un acta de renuncia de los derechos al trono tanto ante la primera como la segunda República de Austria, estipulado para cualquier miembro de la familia imperial nacido antes de noviembre de 1918 y que quería llegar a su territorio. Recordemos que el Gobierno austríaco de Bruno Kreisky finalmente autorizó en 1982 el regreso de la Sierva de Dios, a través de la mediación del rey de España quien hizo las gestiones durante las vacaciones a las islas Baleares del canciller austriaco. Pero también se basó en el hecho de que el Tribunal Superior de Justicia Administrativo reconoció que, como miembro de la familia Habsburgo sólo por el matrimonio, la ley de exiliados anti-Habsburgo no se aplica a Zita, nacido la Princesa de Borbón-Parma, como lo hizo, según las antiguas leyes de sucesión de la Corona en la familia de los Habsburgo, no hay derechos por sí mismo. Esta injusticia flagrante, reconocida oficialmente, no arrastró la menor amargura o rencor en ella, sin embargo sentía duramente el exilio en su carne y su historia familiar. Todo lo contrario, fue una alegría inmensa para ella de volver y ella no esperaba de ninguna manera el triunfo que se había logrado. Había ofrecido todo a Dios para obtener esta gracia de volver a lo que consideraba a pesar de todo como su verdadera patria de la adopción: ' " Señora, el Señor no apartó las dificultades ’. ¡Ella respondió: ‘ Oh! ¡esto, no veo más, no puedo entender más, no ando más! El Buen Dios tomó todo: estamos de acuerdo. Le había dicho que podía tomar todo si podía entrar en Austria. Ahora bien, eso es todo, volví a Austria. Estamos de acuerdo ».

En general, para evitar las críticas, "todavía entraba en el lado bueno de las personas y las cosas - y su humor siempre fue de caridad".

A pesar del exilio, nunca dejó de amar y ayudar a su pueblo. Ella estaba interesada por su suerte a lo largo de su vida. En particular, acoge con satisfacción el hecho de que el país bajo el régimen comunista vio que el viento sopló por la libertad en sus días viejos. Una de sus nueras es también el vínculo entre la expiación experimentada por la Emperatriz Zita y la caída de la Cortina de Hierro. De hecho, el desmantelamiento comenzó el 2 de mayo de 1989, menos de 6 semanas después de su muerte, precisamente en la frontera entre las dos partes de su imperio, entre Austria y Hungría!