Google+ Followers

Google+ Followers

Google+ Followers

miércoles, 2 de marzo de 2016

Otro insulto de el Antipapa Bergoglio a los fieles catolicos.



Es lo que dijo el papa Francisco en sus últimos dichos desde Casa Santa Marta.
Mejor mientras mas nos insulte, mientras mas nos denigre, mas nos confirma que sirve a satanás, que es un Apostata. Francisco el Apostata... Antipapa para desgracia de la Iglesia Fiel. Apesta a Azufre y sus palabras no nos harán mella, no seguimos a un hombre, seguimos a Cristo y a demás, siempre basa sus dichos en el Antiguo Testamento, pocas veces en el Nuevo Testamento, toma lo que le conviene y lo analiza como le conviene... No se que esperan los Obispos fieles para declararlo hereje , apostata y blasfemo. A mis sus dichos y sentencia no me hacen mella. Antipa Bergoglio, a mi no me asusta. Gott mit uns!
Fuente: News.Va (las negritas son nuestras).
Papa Francisco: los cristianos obstinados son rebeldes e idólatras
2016-01-18 Radio Vaticana
(Radio Vaticana) Los cristianos detenidos en el “se ha hecho siempre así” tienen un corazón cerrado a las sorpresas del Espíritu Santo y jamás llegarán a la plenitud de la verdad porque son idólatras y rebeldes. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada en la Capilla de Casa Santa Marta.
En la primera lectura Saúl es rechazado por Dios como rey de Israel porque prefiere escuchar al pueblo más que la voluntad del Señor y desobedece. El pueblo, después de una victoria en una batalla, quería realizar un sacrificio a Dios con las mejores cabezas de ganado porque, dice, “siempre se ha hecho así”. Pero Dios, esta vez no quería eso. El profeta Samuel reprocha a Saúl: “¿Acaso al Señor le agradan los holocaustos y los sacrificios como la obediencia a la voz del Señor?”. Lo mismo – observó el Papa – nos enseña Jesús en el Evangelio: cuando los doctores de la ley le reprochan que Sus discípulos no ayunaban como “se había hecho siempre”,  Jesús responde con estos ejemplos de la vida diaria: “Nadie remienda con paño nuevo un vestido viejo. Si lo hace, el paño nuevo tira del viejo y la rotura se hace peor. De la misma manera, nadie echa vino nuevo en odres viejos. Sino, revientan los odres, y se pierden el vino y los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!”.
“¿Qué significa esto? ¿Que Él cambia la ley? ¡No! Que la ley está al servicio del hombre, que está al servicio de Dios – y por esto el hombre debe tener un corazón abierto. El ‘siempre ha sido hecho así’ es de un corazón cerrado y Jesús nos ha dicho: ‘Les enviaré al Espíritu Santo y Él los conducirá a la verdad plena’. Si tú tienes el corazón cerrado a las novedades del Espíritu, ¡jamás llegarás a la verdad plena! Y tu vida cristiana será una vida a medias, una vida emparchada, remendada con cosas nuevas, pero sobre una estructura que no está abierta a la voz del Señor. Un corazón cerrado, porque no eres capaz de cambiar los odres”.
El Papa subrayó que éste es el pecado del rey Saúl, por el que ha sido rechazado. “Es el pecado de tantos cristianos que se aferran a lo que se ha hecho siempre y no permiten que se cambien los odres.” Y terminan con una vida a medias, emparchada, remendada, sin sentido. El pecado “es un corazón cerrado” – dijo – que “no escucha la voz del Señor, que no está abierto a la novedad del Señor, al Espíritu que siempre nos sorprende”. La rebelión  – dice Samuel – es “pecado de adivinación”, la obstinación es pecado de idolatría:
“Los cristianos obstinados en el ‘siempre se ha hecho así’, ‘éste es el camino’, ‘ésta es la senda’, pecan: pecan de adivinación. Es como si fueran a ver a una adivina: ‘Es más importante lo que se ha dicho, lo que no cambia; lo que escucho – dentro de mí y de mi corazón cerrado – que la Palabra del Señor’.  La obstinación también es pecado de idolatría: ¡el cristiano obstinado peca! El pecado de idolatría. ‘¿Y cuál es el camino, Padre?’: abre el corazón al Espíritu Santo, discierne cuál es la voluntad de Dios”.
El Papa remarcó asimismo que en tiempos de Jesús era habitual que los buenos israelitas ayunaran. Pero hay otra realidad: “está el Espíritu Santo que nos conduce a la verdad plena. Y por esta razón Él tiene necesidad de corazones abiertos, de corazones que no estén obstinados en el pecado de idolatría de sí mismos”, imaginando que mi opinión es más importante que aquella sorpresa del Espíritu Santo”:
“Este es el mensaje que hoy nos da la Iglesia. Esto es lo que Jesús dice con tanta fuerza: ‘Vino nuevo en odres nuevos’. Las costumbres deben  renovarse con las novedades del Espíritu, con las sorpresas de Dios. Que el Señor nos dé la gracia de un corazón abierto, un corazón abierto a la voz del Espíritu, que sabe discernir lo que no debiera cambiar, porque es fundamental, de lo que debe cambiar para poder recibir la novedad del Espíritu”.
Nos quitamos el sombrero por Rorate Caeli
[Traducido por Marilina Manteiga. Articulo original]