domingo, 19 de mayo de 2013

«Ojalá hubiéramos hecho caso a Ratzinger»


C. Boff: «Ojalá hubiéramos hecho caso a Ratzinger»

No apoyo para nada a ninguno de los dos hermanos, ni a sus ideas socialistoides o bolcheviques, la teologia de la liberación apesta a política,da asco, es nefanda, es uno mas de los frutos podridos del Concilio Vaticano II. la verdad que no tenemos nada que festejar en este Año de la Fe... ¿Cada vez hay menos fe? Delatores, entreguistas, sacerdotes que ya no creen en la transustanciación  en la presencia real de nuestro Señor Jesucristo, es mas no creen en la encarnación de Dios. En fin teología de cuarta modernista. Asi nos va cada dia hay mas católicos como dice la prensa impía, pero también cada dia se cierran mas Iglesias, hay menos vocaciones y los asientos de las Iglesias los domingos están llenos de cabellos blancos y grandes espacios vacíos, con muy raras excepciones. La guitarrita, la mundanidad y la vanalidad a que se ha reducido la liturgia con las deformas del Concilio, las aberraciones liturgicas al ya paupérrimo Misal de Pablo VI ha hecho que en la "iglesia mas cercana a los hombre, donde los hombres estan al mismo plano que Dios" se vacíen. Got mit uns!
A las 7:19 PM, por Juanjo Romero
Categorías : DisensoFracisco (Papa)
Clodovis Boff
No confundir C. Boff con L. Boff, Clodovis con Leonardo. Hermanos, pioneros de la «Teología de la Liberación» de raíz marxista y que llegaron a enfrentarse a Ratzinger en 1986. Luego siguieron caminos diametralmente opuestos. El primero dedicado a Dios y a los demás, la teología y opción por los pobres, el segundo a lo suyo: política, socialismo, estructura y ecología.
Quizá por eso Leonardo tiene predicamento en la progrez y Clodovis no. No entiendo qué tiene de interés para un católico lo que pueda decir el abarraganado exfranciscano. No sé que me da más vergüenza ajena, si el vedettismo incoherente de Leonardo bendiciendo recurrentemente al Papa sin motivo, o el papanatismo de la prensa entregada. En el anterior cónclave, cuando fue «consultado» Leonardo manifestó que
en mi opinión esa candidatura [Jorge Bergoglio] debiera ser descartada ad limine, antes de que se inicie cualquier votación del Colegio de Cardenales
Pero ya se sabe, lo último que se le puede pedir a un progre es que sea coherente, o quizás no sea más que lo que ellos llaman «espíritu profético», ¿se dice así?.
Quizá por eso la magnífica entrevista a Clodovis en Folha de São Paulo en la que le da un buen repaso a su hermano y a la Teología de la Liberación, no ha tenido repercusión. Traduzco sólo algunos párrafos (gracias Joaquín Trigueros):
¿Benedicto XVI fue el gran enemigo de la Teología de la Liberación?
Clodovis Boff.- Esto es una caricatura. En los dos documentos publicados, Ratzinger defendió el proyecto esencial de la teología de la liberación: el compromiso con los pobres como resultado de la fe. Al mismo tiempo, criticaba la influencia marxista. De hecho, es una de las cosas que yo también critico.
El documento de 1986 señala la primacía de la liberación espiritual, perenne, sobre la liberación social, que es histórica. Las corrientes hegemónicas de la teología de la liberación prefirieron no comprender esta distinción. Esto ha hecho, con frecuencia, que esa teología haya degenerado en ideología.
¿Y los procesos inquisitoriales contra los teólogos?
Clodovis Boff.- La Iglesia no puede entrar en negociaciones cuando se trata de la esencia de la fe: La iglesia no es como la sociedad civil, donde la gente puede decir lo que quiera. Estamos vinculados a una fe. Si alguien profesa algo diferente de esta fe se autoexcluye de la Iglesia […]
Cuando se convirtió Vd en crítico con la Teología de la Liberación
Clodovis Boff.- Desde el principio he sido claro acerca de la importancia de poner a Cristo como el fundamento de toda teología. En el discurso hegemónico de la teología de la liberación, sin embargo, advertí que la fe en Cristo solo aparecía en el fondo. Pero pensé con condescendencia que, con el tiempo, esto se arreglaría. No fue así.
Más adelante le preguntan sobre Rahner, el cristianismo anónimo y otras zarandajas rahnerinianas. C. Boff es demoledor:
El ‘cristianismo anónimo’ fue una gran excusa para dejar de lado a Cristo, la oración, los sacramentos y la misión, y dedicarse a la transformación de las estructuras sociales. Con el tiempo he visto que es insostenible por no tener suficientes bases en el Evangelio, en la Tradición y en el Magisterio de la Iglesia.
En los años 70, el cardenal Eugenio Sales me retiró la licencia para enseñar teología en la Universidad Católica de Río. Sales me explicó con afabilidad «Clodovis, creo que te equivocas. Hacer el bien no es suficiente para ser un cristiano, confesar la de fe es esencial…» Estaba en lo cierto. Vi que con el rahnerismo, la Iglesia se convertía en irrelevante. Y no solo ella, sino Cristo mismo.
Y después de hacer una racional y encendida defensa de la misión de Benedicto XVI termina con una frase redonda acerca del futuro de la Iglesia: «la modernidad no tiene nada más que decir al hombre postmoderno»
Que es más o menos como nos imaginamos a todos esos que van –aún– de modernos y modernizantes: patillones y gafapastas de cristales ahumados.
¿Todavía, querido lector, se extraña Vd de que esta entrevista no haya sido publicada con bombo y platillo en la prensa hispana? Es lo que va de un Boff a otro, lo que va de alguien que bienintencionadamente se equivoca y rectifica a otro, lo que va de ….

Nuevas Iglesias no inspiran piedad, parece una garra


18.05.13

Director de los museos vaticanos: «las nuevas iglesias que se construyen en Roma parecen grandes almacenes»

A las 6:35 PM, por Juanjo Romero
Categorías : Año de la FeDescristianización
Dio Padre Misericordioso, Roma, de Richard Meier
Interesante (y compartida opinión) de Antonio Paolucci, director de los museos del Vaticano y superintendente del patrimonio artístico de la Santa Sede al diario La Repubblica:
Las nuevas iglesias que se construyen en Roma parecen grandes almacenes, no invitan a la meditación, no provocan ninguna inspiración mística y religiosa.
Viéndolas quien no sostenga lo mismo es probable que no sepa muy bien para qué sirve una iglesia, pero que al menos no desprecie el criterio de un académico de la prestigiosa «Accademia delle Arti del Disegno» de Florencia, catedrático de historia, director de publicaciones y exposiciones artísticas como la de la «Scuderie del Quirinale».
Paolucci afirmó que «ninguna de las últimas 45 iglesias construidas en la periferia romana tiene algo de trascendental dentro de sus muros». ¿Suena fuerte? Pues me atrevería a asegurar que el 90% de los «desafortunados» lectores de este blog podría decir lo mismo de su ciudad.
Pero Paolucci continúa:
Tal situación sólo puede generar preocupación. ¿Iglesias? ¿Parroquias? En la mayoría de los casos se trata más bien de unos museos, entornos que no llaman a la oración y meditación
Las nuevas iglesias no tienen nada que ver con las iglesias barrocas que durante siglos «hablan» de la fe cristiana con tabernáculos visibles, cúpulas, iconos, imágenes sobre la vida de la Iglesia que ayudan a los pastores en su catequesis. Incluso las iglesias ortodoxas de Rusia en su totalidad cumplen las tareas de formación y catequesis
Días antes ya se había manifestado igual de claro en L’Osservartore Romano (algunas frases):
La Iglesia de Dios Padre Misericordioso, en Roma [la que aparece en la foto que ilustra la entrada] del premiado arquitecto Richard Meier podría muy bien ser un museo de Texas o un auditorio de Melbourne
Lo que falta en estas estructuras es la «forma de la iglesia».
El hermoso edificio, funcional, simbólico eficiente que puede servir de modelo todavía no existe, o por lo menos yo no lo he encontrado
La fe religiosa en Rusia sobrevivió a 70 años de ateísmo comunista, gracias entre otras cosas a las muchas iglesias que se conservaron.
Cuatro frases demoledoras. A mi no me parece un tema menor. Creo que no lo es, y en este «Año de la Fe», mucho menos, aunque reconozca que no tiene fácil solución.

sábado, 18 de mayo de 2013

Domingo de Pentecostes



Ven Espíritu Santo e ilumina a toda tu Santa Iglesia, desde el Papa al mas humilde de todos los seglares, iluminamos con Tus siete Dones, necesitamos Tu asistencia en estos tiempos dificultades donde la Barca de Padre se ve agitada en mares tormentosos y donde la cristiandad católica se ve asediada por todos sus enemigos internos y externos. Ayudanos a entender los signos de los tiempos y a saber seguir Tu voluntad y no la nuestra. Tu que cuando descendiste sobre los Apostoles diste inicio a Tu Santa Iglesia, no la desampares en estos tiempos donde el diablo esta desatado por el mundo. Asistenos con Tu Divina Sabiduría, Tu Divino Poder y Tu Divina Misericordia. Amen

Veni Creator Spiritus,
Mentes tuorum visita,
Imple superna gratia,
Quae tu creasti, pectora.
Qui diceris Paraclitus,
Donum Dei Altissimi,
Fons vivus, ignis, caritas,
Et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere,
Dextrae Dei tu digitus,
Tu rite promissum Patris,
Sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus,
Infunde amorem cordibus,
Infirma nostri corporis,
Virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius,
Pacemque dones protinus;
Ductore sic te praevio,
Vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem
Noscamus atque Filium;
Teque utriusque Spiritum
Credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria,
Et Filio, qui a mortuis
Surrexit, ac Paraclito
In saeculorum saecula.
Amen.

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.
Amén.

Canonización de los Mártires de Otranto: Francisco I no cita al Islam en su homilía


Canonización de los Mártires de Otranto: El Obispo de Roma Francisco, como le gusta llamarse al Papa,  no cita al Islam en su homilía. Cada día que pasa este pontificado me da mas miedo por la Santa Madre Iglesia, este es un Papa ultramodernista. Dios Salve a la Iglesia de Cristo. Que no es de ningún Papa, sino de Cristo, el Papa es su Vicario... Ahora si el Papa se aleja de la sana Doctrina y se vuelca hacia el modernismo progresismo y tiene simpatias hacia la condenada teologia de la liberacion.... ¿Que debemos hacer? Rezar pro el y por la Iglesia seguro, seguir una falsa enseñanzxa o falsa doctrina si la dijera y se ataja como todos los modernistas diciendo que los catolicos tradicionalistas son faltos de caridad.Mientras ellos los modernistas se regodean con masones, socialistas, ateos y enemigos de la Iglesia. Dios nos libre de esa grave herejia la pero de todas. Los Masones estan dentro de la Iglesia, en el vaticano son hijos de satanas, esclavos de Lucifer. Dios proteja a la Santa Madre Iglesia y San Miguel Arcanguel aplaste a esa lacra. 

El pasado domingo 12 de mayo se celebró la Santa Misa presidida por el papa Francisco I en la Plaza de San Pedro para la canonización de los 813 mártires de Otranto, de Laura de Santa Catalina de Siena Montoya y Upegui, virgen, fundadora de la Congregación de las religiosas misioneras de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, y de María Guadalupe García Zavala, cofundadora de la Congregación de las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres.
En el siglo XVI Otranto fue asediada por los turcos y, después de una larga batalla, cayó bajo el dominio otomano. El comandante de los turcos, bajá Gedik Ahmed, ordenó que todos los hombres sobrevivientes,desde los 15 años para arriba, fuesen obligados a renegar de la fe católica. Antonio Primaldo, un zapatero en nombre de todos los cristianos prisioneros declaró que ninguno de ellos se convertiría. “Ellos consideraban a Jesucristo como Hijo de Dios y querían mil veces morir antes que renegar de Él y hacerse musulmanes”. Frente a esta respuesta, el bajá Ahmed condenó a muerte a los 800 prisioneros.
El 14 de diciembre de 1771 fue emanado el decreto de confirmación del culto “ab immemorabili” tributado a los mártires. En 1988 fue nombrada por el entonces arzobispo de Otranto la comisión histórica para investigar sobre el acontecimiento y en 1991-1993 se realizó la investigación diocesana, reconocida válida por la Congregación para las Causas de los Santos con decreto del 27 de mayo de 1994. El 6 de julio de 2007 Benedicto XVI aprobó el decreto con el que se reconocía que los Beatos Antonio Primaldo y compañeros habían sido asesinados por su fidelidad a Cristo.
En su homilía, Francisco I omitió cualquier referencia al Islam, la falsa religión que se pretendió imponer a los mártires de Otranto y que ellos rechazaron en aras de su fidelidad a Jesucristo. No fueron, simplemente, víctimas de la “violencia” sino de un conflicto de extraordinaria actualidad -entre Islam y cristianismo- en el que ellos sacrificaron la vida terrenal, ganando la eterna con su martirio.
Es lo que muestra en el relato que sigue – aparecido el 14 de julio de 2007 en “Il Foglio” – Alfredo Mantovano, jurista católico, senador de la república y coterráneo de aquellos mártires, nacido en el sur de Puglia, la región de Otranto:
“Dispuestos a morir mil veces por Él…” por Alfredo Mantovano, jurista católico, senador de la república y coterráneo de aquellos mártires
Antonio Primaldo es el único del que ha sido trasmitido el nombre. Los otros compañeros suyos de martirio son ochocientos desconocidos pescadores, artesanos, pastores y agricultores de una pequeña ciudad, cuya sangre, hace cinco siglos, fue esparcida sólo porque eran cristianos.
Ochocientos hombres, los cuales sufrieron al momento, hace cinco siglos, el trato reservado en el 2004 al americano Nick Berg, capturado por terroristas islámicos en Irak mientras realizaba su trabajo de técnico de antenas y asesinado al grito de “¡Alá es grande!”.
Su verdugo, después de haberle cortado la yugular, pasó la hoja en torno al cuello, hasta arrancarle la cabeza, y la mostró como un trofeo. Exactamente como hizo en 1480 el verdugo otomano con cada uno de los ochocientos de Otranto.
La ejecución en masa tiene un prólogo, el 29 de julio de 1480. Son las primeras horas de la mañana: desde las murallas de Otranto comienza a distinguirse en el horizonte haciéndose cada vez más visible una flota compuesta de 90 galeras, 15 mahonas y 48 galeotas, con 18 mil soldados a bordo.
La armada es guiada por el bajá Agometh; quien está a las órdenes de Mahoma II, llamado Fatih, el Conquistador, o sea el sultán que en 1451, apenas a los 21 años, había ascendido a jefe de la tribu de los otomanos, que a su vez se había impuesto sobre el mosaico de los emiratos islámicos un siglo y medio antes.
En 1453, guiando un ejército de 260 mil turcos, Mahoma II había conquistado Bizancio, la “segunda Roma”, y desde ese momento cultivaba el proyecto de expugnar la “primera Roma”, la Roma verdadera, y de transformar la basílica de San Pedro en establo para sus caballos.
En junio del 1480 juzga maduro el tiempo para completar la obra: quita el asedio a Rodi, defendida con coraje por sus caballeros, y dirige la flota hacia el mar Adriático.
La intención es tocar tierra en Brindisi, cuyo puerto es amplio y cómodo: desde Brindisi proyecta ascender por Italia hasta alcanzar la sede del papado.
Pero un fuerte viento contrario obliga las naves a tocar tierra 50 millas más al sur, y a desembarcar en una localidad llamada Roca, a algunos kilómetros de Otranto.
Otranto era – y es – la ciudad más oriental de Italia. La importancia de su puerto la había hecho asumir el rol de puente entre oriente y occidente, consolidado en el plano cultural y político por la presencia de un importante monasterio de monjes basilianos, el de san Nicola en Casole, del que hoy restan un par de columnas en el camino que conduce a Leuca.
Capilla de las reliquias de los 813 mártires, en la iglesia de Santa Caterina a Formiello, Otranto
En su espléndida iglesia catedral, construida entre el 1080 y 1088, el 1095 fue impartida la bendición a doce mil cruzados que, bajo el comando del príncipe Boemondo I de Altavilla, partieron para liberar y para proteger el Santo Sepulcro de Jerusalén.
De regreso de Tierra Santa, precisamente en Otranto, San Francisco de Asís tocó puerto en 1219, recibido con grandes honores.
Cuando desembarcaron los otomanos, la ciudad pudo contar con una guarnición de sólo 400 hombres armados, y para esto los capitanes de la guarnición se apresuraron a pedir ayuda al rey de Nápoles, Ferrante de Aragón, enviándole una misiva.
Circundado por el asedio, el castillo, dentro de cuyas murallas se habían refugiado todos los habitantes del barrio, el bajá Agometh, a través de un mensajero, propone que se rindan con condiciones ventajosas: si no resisten, los hombres y las mujeres serán dejados libres y no recibirán ninguna injuria. La respuesta llega de uno de los notables de la ciudad, Ladislao De Marco: hace saber que si los asediantes quieren Otranto deberán tomarla con las armas.
Al embajador se le ordena no regresar más, y cuando llega el segundo mensajero con la misma propuesta de que se rindan, es atravesado por las flechas.
Para despejar toda equivocación, los capitanes toman las llaves de las puertas de la ciudad y en modo visible, desde una torre, las lanzan al mar, en presencia del pueblo.
Durante la noche, buena parte de los soldados de la guarnición se descuelga de los muros de la ciudad con sogas y escapa. Para defender Otranto quedan sólo sus habitantes.
El asedio que sigue es un martilleo: las bombardas turcas derriban la ciudad, centenares de gruesas piedras (muchas son todavía hoy visibles por las calles del centro histórico de la ciudad).
Después de quince días, al amanecer del 12 de agosto, los otomanos concentran el fuego contra uno de los puntos más débiles de las murallas, abren una brecha, irrumpen en las calles, masacran a quien se le ponga a tiro, llegan a la catedral, en la cual muchos se han refugiado.
Derriban la puerta y se esparcen en el templo, alcanzan al arzobispo Stefano, que estaba con los atuendos pontificales y con el crucifijo en mano.
A ser intimado de no nombrar más a Cristo, ya que desde aquel momento mandaba Mahoma, el arzobispo responde exhortando a los asaltantes a la conversión, y por esto se le corta la cabeza con una cimitarra.
El 13 de agosto Agometh pide y obtiene la lista de los habitantes capturados, exceptuando a las mujeres y los muchachos menores de 15 años.
Altar representando el martírio y el milagro, Santa Caterina a Formiello
Así lo cuenta Saverio de Marco en la “Compendiosa historia de los ochocientos mártires de Otranto” publicada en el 1905:
 “En número de cerca ochocientos fueron presentados al bajá que tenía a su lados a un cura miserable, nativo de Calabria, de nombre Giovanni, apostata de la fe. Este empleó su satánica elocuencia con el fin de persuadir a los cristianos que, abandonando a Cristo abrasaran el islamismo, seguros de que la buena gracia de Agometh, quien los habría dejado con vida, con el sostenimiento y todos los bienes de los que gozaban en la patria; en caso contrario serían todos asesinados. Entre aquellos héroes hubo uno de nombre Antonio Primaldo, sastre de profesión, avanzado de edad, pero lleno de religión y de fervor. Este respondió a nombre de todos: “Todos queremos creer en Jesucristo, Hijo de Dios, y estar dispuestos a morir mil veces por Él’”.
Agrega el primero de los cronistas, Giovanni Michele Laggetto, en la “Historia de la guerra de Otranto del 1480” transcrita de un antiguo manuscrito y publicada en 1924:
“Y volteándose a los cristianos Primaldo dijo estas palabras: ‘Hermanos míos, hasta hoy hemos combatido en defensa de nuestra patria y para salvar la vida y por nuestros gobernantes terrenos; ahora es tiempo de que combatamos para salvar nuestras almas para el Señor, el cual habiendo muerto por nosotros en la cruz conviene que muramos nosotros por Él, permaneciendo seguros y constantes en la fe, y con esta muerte terrena ganaremos la vida eterna y la gloria del martirio’. A estas palabras comenzaron a gritar todos a una sola voz con mucho fervor que querían mil veces morir con cualquier tipo de muerte antes que renegar de Cristo”.
Agometh decreta la condena a muerte de todos los ochocientos prisioneros. A la mañana siguiente estos son conducidos con sogas al cuello y con las manos atadas a la espalda, a la colina de la Minerva, pocos cientos de metros fuera de la ciudad. Sigue escribiendo De Marco:
“Repitieron todos la profesión de fe y la generosa respuesta dada antes; por ello el tirano ordenó que se procediese a la decapitación y, antes que a los otros, fuese cortada la cabeza al viejo Primaldo, que le resultaba muy odioso, porque no dejaba de hacer de apóstol entre los suyos, más aún, antes de inclinar la cabeza sobre la roca, afirmaba a sus compañeros que veía el cielo abierto y los ángeles animando; que se mantuvieran fuertes en la fe y que mirasen el cielo ya abierto para recibirlos. Dobló la frente, se le cortó la cabeza, pero el cuerpo se puso de pie: y a pesar de los esfuerzos de los asesinos, permaneció erguido inmóvil, hasta que todos fueron decapitados. El prodigio evidentemente estrepitoso habría sido una lección para la salvación de aquellos infieles, si no hubieran sido rebeldes a la luz que ilumina a todo hombre que vive en el mundo. Un solo verdugo, de nombre Berlabei, valerosamente creyó en el milagro y, declarándose en alta voz cristiano, fue condenado a la pena del palo”.
Durante el proceso para la beatificación de los ochocientos, en 1539, cuatro testigos oculares refirieron el prodigio de Antonio Primaldo, que permaneció en pie después de la decapitación, y la conversión y el martirio del verdugo. Así lo cuenta uno de los cuatro, Francesco Cerra, que en 1539 tenía 72 años:
 “Antonio Primaldo fue el primer asesinado y sin cabeza estuvo firme en pie, ni todos los esfuerzos del enemigo lo pudieron abatir, hasta que todos fueron asesinados. El verdugo, estupefacto por el milagro, confesó que la fe católica era la verdadera, e insistió en hacerse cristiano, y esta fue la causa por la que por orden del bajá fue condenado a la muerte de palo”.

jueves, 16 de mayo de 2013

Monseñor Lefebvre una lucha inalterada por la verdad y la Iglesia Catolica.


POSICION INALTERADA DE MONSEÑOR LEFEBVRE DURANTE 20 AÑOS

25 DE MARZO DE 2013
Mgr Lefebvre
02/12/76
“Los diferentes actos que provienen de la Santa Sede pueden darnos motivo para tener una actitud de reserva sobre el juicio que debemos formular sobre la Santa Sede y el Papa. En este período postconciliar es mejor seguir la Providencia que precederla.
Prefiero esperar los acontecimientos y a continuación Juzgarlos a la luz de la Fe y de la Tradición, antes que precederlos. No quiero emitir juicios precipitados; no es prudente”.
18/03/77
“Si el Papa fuese apóstata, hereje o cismático, según la opinión probable de algunos  teólogos (si fuese verdadera), el Papa no sería Papa y, por consiguiente, estaríamos en la situación de Sede Vacante. Esta es una opinión. No digo que no pueda tener algunos argumentos en su favor, alguna probabilidad; pero no creo que sea la solución que  debamos tomar y seguir. Puede ser que en el futuro se juzgue este período y se diga que hubo afirmaciones contrarias a la Tradición y, por consiguiente, se declare que estos  Papas no lo fueron. Pero por el momento creo que sería un error seguir esta hipótesis”.
05/10/78
“¿Cuál debe ser nuestra actitud respecto del Papa? Se bien que entre los tradicionalistas hay quienes tienen una tendencia más radical que la mía y la que intento inculcarles, pero esto  no quiere decir que esté absolutamente cierto de tener razón en la posición que adopto. Asumo
 una actitud prudencial. Prudencia que espero sea la Sabiduría de Dios, el Don de consejo, prudencia sobrenatural.
“Es en este orden que me ubico, más que en el orden puramente teológico, puramente teórico. Pienso que Dios nos pide no solamente tener las ideas claras desde el punto de vista teórico y teológico, sino también en la práctica, cuando las cosas son difíciles y delicadas desde todo punto de vista; obrar conforme a una cierta sabiduría, a una cierta prudencia que puede aparecer um  poco en contradicción con ciertos principios, no ser de una lógica absoluta.
“Sin embargo en muchos casos en la vida estamos obligados, más que a seguir una lógica implacable, a comprender que hay otros elementos que entran en juego además de la lógica pura de los principios. Existe la lógica de la caridad, de la sabiduría, de un conjunto de circunstancias que hay que tener en cuenta. Si se aplicase siempre la lógica integral, se correría el riesgo de ser muy duro y, en cierto modo, injusto, pues no se considerarían suficientemente en ese caso las circunstancias.
“Nos encontramos en una situación real, práctica. El problema se plantea: cómo puede suceder  que, existiendo las promesas que Nuestro Señor Jesucristo hizo de asistir a su Vicario, al mismo tiempo ese Vicario pueda, por sí mismo o por otros, corromper la fe de los fieles?
“Algunos insisten sobre el carácter de la asistencia al Papa y que, por ende, él no puede equivocarse, luego hay que obedecer: luego no tenemos derecho de discutir de ninguna manera  lo que hace o dice el Papa. Esta es una obediencia ciega, que tampoco es conforme a la prudencia.
“Constatamos que cosas que nos son enseñadas, no están en conformidad con lo que la Tradición nos enseña. Hay una situación de hecho ante la cual nos encontramos. ¿Qué debemos hacer?
¿Hay que concluir: luego, si el Papa nos enseña algo contrario a la fe que nos ha sido ensenada, es ese Papa eventualmente hereje? Es posible. No lo se. Si es hereje, ¿es todavía Papa? ¿Es que un Papa puede ser hereje? Allí tienen el trabajo de Xavier da Silveira que recoge todas las opiniones al respecto. Caemos en hipótesis teológicas muy difíciles.
“Por otra parte, ¿es que el Papa ha cometido verdaderamente una herejía formal, o simplemente ha dado la posibilidad a la herejía de propagarse? Evidentemente, aquellos que razonan de una manera muy lógica, sin considerar todos los matices que hay en la realidad, la cual no está hecha de una lógica implacable, concluyen precipitadamente en que luego no debemos obedecer.
-Cuestionarse en qué medida las promesas de Nuestro Señor Jesucristo de asistir al Papa, dejan a éste la posibilidad de realizar ciertos actos o decir ciertas cosas que, por su propia lógica, hacen perder la fe a los fieles. En qué medida son compatibles las promesas y la destrucción de la fe por negligencia, omisión, actos equívocos, etc. Estando dadas las dificultades en resolver todas estas cuestiones difíciles y delicadas, yo no oso tranzar de una manera absoluta entre todas estas opiniones, hipótesis. No me siento capaz puesto que no conozco suficientemente las circunstancias que rodean los hechos del Papa para determinar de una manera cierta que no tenemos Papa.
“En la práctica esto no tiene influencia sobre nuestra conducta, porque rechazamos firmemente todo aquello que va contra la fe, sin saber incluso quién es el culpable.
“Evidentemente, hay quienes dicen: usted no es lógico, tendría que condenar esto y aquello, etc. La mía es una actitud prudencial, de sabiduría práctica”.
16/01/79
‘Mientras no tenga la evidencia de que el Papa no sea Papa, tengo la presunción por él. “No digo que no haya argumentos que puedan poner una cierta duda. Pero es necesario tener la evidencia: no es suficiente una duda, incluso si es válida. Si el argumento es dudoso, no hay derecho a sacar conclusiones que tienen consecuencias enormes. No se puede partir de un principio dudoso. Prefiero partir del principio de que hay que defender nuestra fe. Este es nuestro deber. Aquí no hay lugar a duda alguna. Conocemos nuestra fe. Si alguien ataca nuestra fe, decimos ¡no! Pero de aquí a decir enseguida que porque alguien ataca nuestra fe es herético, luego no es más autoridad, luego sus actos no tienen ningún valor… Atención, atención, atención… No nos metamos en un círculo infernal del cual no sabremos cómo salir. En esta actitud existe un verdadero peligro de cisma.
“No pretendo ser infalible; intento combatir en las circunstancias actuales con toda la fe posible, con la oración y con el auxilio de la gracia. Pero pienso que hay una línea de realismo, seguida por la Fraternidad, de la cual no hay que salir o alejarse demasiado bajo pena de dividir la Fraternidad”.
25/01/79
“Quisiera responder a las objeciones que nos hacen actualmente de una manera más viva y más penosa que nunca respecto de los dos problemas que preocupan a todos, problemas graves: el de la validez del Novus Ordo y el del Papa. (Fruto de estas conferencias será el artículo aparecido en noviembre de 1979. Ver más abajo). No es la primera vez que me hacen estas preguntas, ni la primera que respondo: ya les hablé el 10/12/72, el 24/10/77 y el 20/01/78. (Resúmenes de estas conferencias fueron repartidos a los seminaristas en su momento. No poseemos ni las conferencias ni los extractos). Estas tres respuestas son prácticamente idénticas. No creo poder decir que he tenido que cambiar de opinión, de actitud; la actitud que debemos tener frente a estos problemas.
“Esto me confirma. Se puede reformar el propio pensamiento. Sise constata que uno se ha equivocado, no hay que dudar en cambiar; no hay que empecinarse en un punto de vista, si se está persuadido de que uno cometió un error. Es la simple ley del buen sentido y de la fe. El error debe corregirse cuando es advertido. Cuando uno se persuade de que ha cometido un error, debe corregirse. Gracias a Dios, pienso haber juzgado de una manera tal que debo perseverar en esa forma de pensar, a pesar de las objeciones que me hacen; incluso si son penosas y provienen de nuestros amigos y de aquellos que fueron cofrades y que creen tener el deber de atacarnos personalmente en revistas, folletos, etc. Esas objeciones provienen de aquellos que podríamos llamar “ultras”; y creen un deber el criticarnos y llamarnos liberales porque queremos conservar esta manera de pensar respecto de estos problemas”.
08/11/79
Posición de Monseñor Lefebvre sobre la Nueva Misa y el Papa, publicado en Roma N°- 67. En la parte referida al Papa dice así:
“Pasemos a la segunda parte no menos importante: ¿Tenemos realmente un Papa ó un intruso en la Sede de Pedro?
“¡Dichosos los que han vivido y muerto antes de hacerse esta pregunta! Hay que reconocer que el Papa Paulo VI ha causado y ocasionado un serio problema a la conciencia de los católicos. Sin indagar ni conocer su culpabilidad en la terrible demolición de la Iglesia bajo su Pontificado, no se puede dejar de reconocer que aceleró las causas en todos los órdenes. Uno se pregunta ¿cómo un sucesor de Pedro ha podido en tan poco tiempo causar más males a la Iglesia que la revolución de 1789?
“Hechos precisos como las firmas estampadas en el artículo VII de la Instrucción concerniente al Novus Ordo Missae, como también el documento de la `Libertad Religiosa son escandalosos y dan ocasión para que algunos afirmen que ese Papa era herético y que por su herejía dejó de ser Papa.
“La consecuencia de este hecho sería que la mayoría de los cardenales actuales no lo serían, siendo además ineptos para la elección de otro Papa. Los Papas Juan Pablo 1 y Juan Pablo 11 no habrían sido entonces elegidos legítimamente.
“Es entonces inadmisible rezar por un Papa que no lo es y llevar tratativas con aquél que no tiene ningún título para sentarse en la silla de Pedro. Como ante el problema de la invalidez de la nueva misa, aquellos que afirman que no hay Papa, simplifican demasiado los problemas. La realidad es más compleja.
“Si uno se pregunta si un Papa puede ser herético, descubre que el problema no es tan simple como puede creerse. Sobre este tema; el muy objetivo estudio de Xavier da Silveira muestra que un buen número de teólogos piensa que el Papa puede ser hereje como doctor privado, pero no como doctor de la Iglesia Universal. Es necesario, entonces, examinar en qué medida el Papa Paulo VI ha querido empeñar su infalibilidad en esos casos diversos donde él ha firmado textos cercanos a la herejía, si no heréticos.
“Hemos pues podido observar en esos dos casos, como en otros muchos, que el Papa Paulo VI ha actuado mucho más como liberal que adhiriéndose a la herejía, ya que, cuando se le señalaba el peligro que corría; entregaba un texto contradictorio, agregando una fórmula contraria a lo que él afirmaba en el anterior, o redactando una fórmula equívoca, lo que es propio del liberal, el cual es incoherente por naturaleza.
“El liberalismo de Paulo VI, reconocido por su amigo el cardenal Danielou, es suficiente `para explicar los desastres de su Pontificado. El Papa Pío IX, particularmente, habló mucho sobre el católico liberal, que él consideraba como destructor de la Iglesia. El católico liberal es una persona de doble faz, en continua contradicción. Quiere mantenerse católico y al mismo tiempo tiene el afán de agradar al mundo. Afirma su fe con miedo de parecer demasiado dogmático y actúa de hecho como los enemigos de la fe católica.
“Un Papa, ¿puede ser liberal y permanecer Papa? La Iglesia siempre ha amonestado severamente a los católicos liberales. No los ha excomulgado a todos. También aquí debemos permanecer dentro del espíritu de la Iglesia. Debemos rechazar el liberalismo, venga de donde venga, porque la Iglesia siempre lo ha condenado con severidad por ser contrario al Reinado de Nuestro Señor y en particular al Reinado Social.
“El alejamiento de los cardenales de más de 80 años y los conciliábulos que prepararon los dos últimos Cónclaves no tornan inválida la elección de esos Papas: inválida es mucho afirmar, pero sí eventualmente dudosa. Mas la aceptación unánime del hecho, posterior a la elección por parte de los cardenales y del clero romano, basta para convalidarla elección. Esta es la opinión de los teólogos.
“La cuestión de la visibilidad de la Iglesia es demasiado importante para su existencia, como para que Dios pueda omitirla durante décadas.
“El argumento de los que afirman la inexistencia del Papa pone a la Iglesia en situación confusa. ¿Quién nos dirá dónde está el futuro Papa? ¿Cómo podría ser designado un Papa donde no hubiera más cardenales? Este espíritu es un espíritu cismático, al menos para la mayoría de los fieles, que se afiliarán a sectas verdaderamente cismáticas como la del Palmar de Troya, la de la Iglesia Latina de Toulouse, etc.
“Nuestra Fraternidad rechaza absolutamente compartir estos razonamientos. Queremos permanecer adheridos a Roma, al sucesor de Pedro, pero rechazamos su liberalismo por fidelidad a sus Antecesores. No tenemos miedo de decirlo respetuosa pero firmemente, como San Pablo frente a San Pedro. Por eso, lejos de rechazarlas oraciones por el Papa, aumentamos nuestros rezos y suplicamos para que el Espíritu Santo lo ilumine y lo fortalezca en el sostén y defensa de la fe.
“Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. La Verdad debe afianzarse en Roma más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios, quien la hará triunfar.
En consecuencia, no se puede tolerar en los miembros, sacerdotes, hermanos, hermanas, oblatas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X que rehúsen rezar por el Papa y que afirmen que todas las Misas del Novus Ordo Missae son inválidas.
“Ciertamente sufrimos por esta incoherencia continua, que consiste en elogiar todas las orientaciones liberales del Vaticano lI y al mismo tiempo tratar de atenuar sus efectos. Pero esto nos debe incitar a rogar y a mantener firmemente la Tradición, pero no por eso afirmar que el Papa no es Papa.
Para terminar, debemos tener el espíritu misionero que es el verdadero espíritu de la Iglesia, hacer todo por el Reino de Nuestro Señor Jesucristo según la divisa de nuestro Santo Patrono San Pío X, ‘Instaurare omnia in Christo’, “instaurar todo en Cristo”, y sufrir como Nuestro Señor en su Pasión para la salvación de las almas, para el triunfo de la Verdad.
“In hoc natus sum, dijo Nuestro Señor a Pilatos, ut testimonium perhibeam veritati”. “Yo he nacido para dar testimonio de la Verdad”.
Comentando este artículo, Monseñor Lefebvre dijo:
“A partir de estos hechos precisos, concluir que el Papa es hereje y que por lo tanto no es más Papa, es ir un poco rápido en el razonamiento. Basta leer el libro de da Silveira para comprobar que es una cuestión discutida en la Iglesia entre los teólogos; que no es una opinión clara. Pienso que la realidad es más compleja que lo que imaginan quienes razonan así. Temo que estos descuiden la teología moral y la ética y que razonen de un modo puramente especulativo. La teología moral y la ética nos enseñan a razonar y a juzgar según un contexto de circunstancias que estamos obligados a examinar para juzgar sobre la moralidad de un acto.
No puedo admitir que se rechace rezar por el Papa, porque significaría que no hay Papa y sería entrar en una vía que haría un daño considerable a los fieles. No puedo permitir que la Fraternidad entre en una vía que desoriente completamente a los fieles.
Quise escribir este artículo para que todos sepan, incluso los fieles, cuál es la posición de la Fraternidad. Que los fieles sepan que si alguno de nuestros sacerdotes predica que no hay Papa, no predica en conformidad con lo que piensa la Fraternidad. Espero que este artículo haga que cada uno entre en la línea que creo en conciencia, delante de Dios, debo seguir. Creo necesario hacer estas precisiones para permanecer dentro del espíritu de la Iglesia”.
Este artículo es retomado por Monseñor Lefebvre en el capítulo XXI de “Carta Abierta a los Católicos Perplejos” en donde desarrolla el tema in extenso.
25/10/80
“A aquellos sacerdotes que no siguen las directivas que les dimos, les he dicho que rompen con el espíritu de la Fraternidad, que conducen a los fieles que les hemos confiado a una posición que no es la nuestra, que si hay dificultades en las comunidades, ellas no provienen de la actitud que nosotros tenemos, sino de la actitud que ellos tienen y que no corresponde a la de la Fraternidad, sino que es en definitiva una falta de fidelidad y de lealtad.”
29/06/82
(Publicado en Roma 76)
“(…) Ved las consecuencias de aquellos que se escandalizan de la realidad, de la Verdad. Yo haría aquí una comparación con la Iglesia de hoy. Nos hemos escandalizado, sí, verdaderamente escandalizado, de la situación de la Iglesia. Pensábamos que la Iglesia era realmente divina, que nunca podía equivocarse y que nunca podía engañarnos.
“Y en verdad es así. La Iglesia es divina; la iglesia no puede perder la Verdad; la Iglesia custodiará siempre la Verdad eterna. Pero también es humana, y mucho más humana que Nuestro Señor Jesucristo: Nuestro Señor no podía pecar, era el Santo, el Justo por excelencia.
“La Iglesia es divina, verdaderamente divina, nos proporciona todas las cosas de Dios (particularmente la Santa Eucaristía), cosas eternas que jamás podrán cambiar, que harán la gloria de nuestras almas en el Cielo. Sí, la Iglesia es divina, pero también es humana. Está sostenida por hombres que pueden ser pecadores, que son pecadores y que, si bien participan en cierta manera de la divinidad de La Iglesia, -como el Papa, por ejemplo, por su infalibilidad, por el carisma de la infalibilidad participa de la divinidad de la Iglesia, no obstante seguir siendo hombre- siguen siendo pecadores. El Papa, salvo en el caso en que usa su carisma de infalibilidad, puede equivocarse, puede pecar.
“No tenemos por qué escandalizarnos y decir, como algunos, al estilo de Arrio, que no es Papa. Así decía Arrio: ‘No es Dios, no es verdad. Nuestro Señor no puede ser Dios’.
“También nosotros nos sentimos tentados de decir:’ No es Papa, no puede ser Papa si hace lo que hace’.
0 si no, en cambio, como otros que divinizarían a la Iglesia al punto de que todo sería perfecto en Ella, podríamos decir: ‘No es cuestión de hacer algo que se oponga a lo que viene de Roma, porque todo es divino en Roma y debemos aceptar todo lo que de allí venga’. Quienes así dicen proceden como aquellos que decían que Nuestro Señor era de tal manera Dios que no le era posible sufrir, sino que todo aquello era apariencia de sufrimiento, que en realidad no sufría, que en realidad Su Sangre no manaba, que no eran sino apariencias las que impresionaban los ojos de quienes Lo rodeaban, pero no una realidad. Lo mismo sucede hoy en día con algunos que siguen diciendo: ‘No, nada puede ser humano en la Iglesia, nada puede ser imperfecto en la Iglesia’. También esos se equivocan. No admiten la realidad de las cosas. ¿Hasta dónde puede llegarla imperfección de la Iglesia, hasta dónde puede llegar-diría yo-el pecado en la Iglesia, el pecado en la inteligencia, el pecado en el alma, el pecado en el corazón y en la voluntad? Los hechos nos lo muestran.
“Hace un momento les decía que nunca nos habríamos atrevido a colocar en labios de Nuestro Señor las palabras: ‘Díos mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’. Pues bien, tampoco nunca habríamos pensado que el mal, que el error, pudieran penetrar en el seno de la Iglesia. Ahora vivimos esa época: no podemos cerrar los ojos. Los hechos nos aparecen ante los ojos y no dependen de nosotros. Somos testigos de lo que sucede en la Iglesia, de todo lo espantoso que ha ocurrido a partir del Concilio, de la ruinas que se acumulan día tras día, año tras año en la Santa Iglesia. A medida que pasa el tiempo, más se extienden los errores y más pierden los fieles la fe católica. Una encuesta hecha recientemente en Francia indicó que nada más que dos millones de franceses son todavía verdaderamente católicos en la práctica.
“Estamos llegando al fin. Todo el mundo caerá en la herejía. Todo el mundo caerá en el error porque, como decía San Pío X, hay clérigos que se han infiltrado en el interior de la Iglesia y la han ocupado. Han difundido los errores gracias a los puestos claves que ocupan en la Iglesia.
Ahora bien, ¿estamos obligados a seguir el error porque nos venga por vía de autoridad? Así como no debemos obedecer a padres indignos que nos exijan hacer cosas indignas, tampoco debemos obedecer a los que nos exijan renegar de nuestra fe y abandonar toda la Tradición. Eso está fuera de discusión Ciertamente, es un gran misterio esa unión de la divinidad con la humanidad.
“La Iglesia es divina, y la Iglesia es humana hasta qué punto las fallas de la humanidad pueden afectar, me atrevo a decir, la divinidad de la Iglesia, sólo Dios lo sabe. Es un gran misterio. Comprobados los hechos, debemos enfrentarlos y nunca debemos abandonar la Iglesia, la Iglesia Católica Romana; nunca debemos abandonarla, ni abandonar nunca al sucesor de San Pedro, pues por su intermedio estamos unidos a Nuestro Señor Jesucristo. Pero si, por desgracia, arrastrado por vaya a saber qué idea o formación o presión que sufriese, o por negligencia, nos abandona y nos arrastra por caminos que nos hacen perder la fe, entonces, no debemos seguirlo. Aunque reconozcamos que es Pedro y que si habla con el carisma de la infalibilidad debemos aceptarlo; pero cuando no hable con el carisma de la infalibilidad bien puede equivocarse, desgraciadamente. No es la primera vez que sucede una cosa así en la historia.
“Nos sentimos profundamente perturbados, profundamente mortificados, nosotros quienes tanto amamos a la Santa Iglesia, quienes la hemos venerado, quienes la veneramos siempre. Por eso existe este seminario, por amor a la Iglesia Católica Romana, y por eso existen todos los seminarios. Nos sentimos profundamente heridos por amor a nuestra Madre, al pensar que, por desgracia, sus servidores ya no la sirven, e incluso la traicionan. Debemos orar, debemos sacrificarnos, debemos permanecer como la Virgen María, al pie de la Cruz; no abandonar a Nuestro Señor Jesucristo, aunque, como dice la Sagrada Escritura, ‘Era como leproso’ sobre la cruz. Pues bien: la Virgen María tenía fe y detrás de esas llagas, detrás del corazón traspasado, veía a Dios en su Hijo, su Divino Hijo.
“Nosotros también, a través de las llagas de la Iglesia, de las dificultades, de la persecución que sufrimos, inclusive por parte de aquellos que ostentan autoridad en la Iglesia, no la abandonamos, amamos a nuestra Santa Madre Iglesia y seguiremos sirviéndola a pesar de las autoridades, si fuera necesario. A pesar de esas autoridades que, equivocadamente, nos persiguen, sigamos nuestro camino: queremos conservar la Santa Iglesia Católica Romana, queremos continuarla y la continuaremos por el Sacerdocio, por el Sacerdocio de Nuestro Señor Jesucristo, por los verdaderos sacramentos de Nuestro Señor Jesucristo, por su verdadero catecismo. (…)
09/82
Actas del Capítulo General: Extractos de los Principios y Directivas de la Acción Pastoral de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en la situación actual de la Iglesia.
(Publicados en la Revista Roma, N° 78) -Vuestra resistencia os opone al mismo Papa, y os pone en una grave desobediencia.(…)
“La corrupción de las ideas en la Curia Romana es tal, que algunos de sus miembros se arrogan derechos ilegítimos, especialmente la Secretaría de Estado.
“Roma está invadida por los modernistas. Ante este estado de cosas, del cual difícilmente puedan hacerse una idea exacta aquellos que no han frecuentado la Curia Romana, los defensores de la Tradición se dividen. Unos dicen: los actos de Roma, firmados o llevados a cabo por el Papa, son tan malos que el Papa no puede ser un Papa legítimo, es un intruso. Por lo tanto, no hay Papa, la Sede está vacante.
“Los otros afirman: el Papa no puede firmar decretos destructores de la fe, por lo tanto estos decretos son aceptables y hay que someterse a ellos. La Fraternidad no acepta ni una ni otra de estas dos soluciones. Apoyada sobre la historia de la Iglesia y sobre la doctrina de los teólogos, piensa que el Papa puede favorecer la ruina de la Iglesia escogiendo y dejando actuara malos colaboradores, firmando decretos que no comprometen su infalibilidad y que causan un daño considerable a la Iglesia.
“Pensamos que Dios puede permitir que la Iglesia sea afligida por esta desgracia. En consecuencia, rezamos por el Papa, pero rechazamos seguirlo en sus desviaciones sobre la libertad religiosa, el ecumenismo, el socialismo y en la aplicación de reformas dañinas para la Iglesia.
“Nuestra desobediencia aparente es la verdadera obediencia a la Iglesia y al Papa en cuanto sucesor de Pedro y en la medida que continúe manteniendo la Tradición”
03/86
(Fiesta de Pascua)
“Nos encontramos verdaderamente frente a un dilema gravísimo, que creo no se planteó jamás en la Iglesia: que quien está sentado en la Sede de Pedro participe en cultos de falsos dioses; creo que esto no sucedió jamás en toda la historia de la Iglesia.
`¿Que conclusión deberemos quizás sacar dentro de algunos meses ante estos actos repetidos de comunicación con falsos cultos? No lo sé. Me lo pregunto. Pero es posible que estemos en la obligación de creer que este Papa no es Papa. No quiero decirlo aún de una manera solemne y formal, pero parece, sí, a primera vista, que es imposible que un Papa sea hereje pública y formalmente”.
12/88
(Conferencia a los seminaristas de Flavigny, publicada por Fideliter N°- 68). ‘Afortunadamente la Fraternidad no está sola. Con los dominicos, las dominicas, los capuchinos, etc., ella continúa la Iglesia. No decimos, como pretenden hacernos decir, que no hay más que la Fraternidad. Estamos con todos aquellos que quieren continuar la Iglesia Católica conforme a lo que los Papas han enseñado siempre durante veinte siglos hasta el Vaticano II. La Fraternidad no es un partido, ni una secta aferrada a un folklore. No se trata de esto. La situación es mucho más grave. No es solamente la liturgia lo que queremos defender. Los problemas de fe son todavía más importantes. Podríamos haber adoptado muchas actitudes, y especialmente aquella de una oposición radical: el Papa admite ideas liberales y modernistas, luego él es herético, por lo tanto no es más Papa. Es el sedevacantismo. Se terminó, no se considera más a Roma. Los cardenales elegidos por el Papa no son cardenales; todas la decisiones tomadas son nulas.
Personalmente siempre he pensado que se trataba de una lógica demasiado simple. La realidad no es tan simple. No se puede tachar a alguien de ser hereje formal tan fácilmente. Es por este motivo que me pareció que debía permanecer en esta posición, y conservar un contacto con Roma, pensar que en Roma había un sucesor de Pedro. Un mal sucesor, ciertamente, y al cual no hay que seguir porque tienen ideas liberales y modernistas. Pero está allí, y en la medida en que pudiese convertirse tenemos el derecho de oponernos públicamente a las autoridades cuando proclaman y profesan dichos errores”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El papa Francisco se reunirá el 18 de mayo con los movimientos eclesiales


El papa Francisco se reunirá el 18 de mayo con los movimientos eclesiales

(A que ningún grupo Eclesia Dei sera invitado a esta reunión de grupos católicos, nuestros hermanos en la tradicion se tienen que dar cuenta que somos despreciados, como perros leprosos por los grupos modernistas guiados por laicos como los Neocatecumenales) Gott mit uns.
Este fin de semana Roma acogerá la Jornada de los movimientos, las comunidades, las asociaciones y de las agregaciones laicales. Lo han explicado monseñor Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización y monseñor Ruiz Arenas, secretario de ese mismo dicasterio, en la Sala de Prensa del Vaticano. Monseñor Fisichella ha comenzado resaltando que en el 50 aniversario del Concilio Vaticano II no podía faltar, para celebrar el Año de la Fe, «el encuentro las con las realidades eclesiales que son uno de los frutos más evidentes del Concilio».
15/05/13 6:49 PM | Imprimir | Enviar
(Zenit/InfoCatólica) Se ha elegido el fin de semana de Pentecostés precisamente para que sea más inmediato «el signo de la presencia del Espíritu de Cristo Resucitado que guía a su Iglesia en la obra de evangelización».
También ha recordado que en el último sínodo sobre nueva evangelización «ha encontrado expresiones degran reconocimiento por la inestimable obra que estas realidades realizan en diferentes partes del mundo en los más variados servicios en los que la Iglesia está presente». Uno de los deseos del Año de la fe, ha matizado el monseñor, es « crear un momento de encuentro, de oración, de compartir y de escucha».
Sobre los distintos movimientos y comunidades que forman parte de la Iglesia católica ha explicado que «varían los nombres, las metodologías y los instrumentos que expresan la riqueza del Espíritu distribuida en los carismas propias de cada iniciador, pero el objetivo y la finalidad permanecen idénticas y comunes para todos: llevar la alegría del Evangelio a todas las personas».
En relación de la respuesta por parte de los movimientos, monseñor Fisichella ha afirmado que ha sido desde el inicio generosa y grande. Ya han confirmado su asistencia 120.000 personas y se han inscrito unas 150 realidades eclesiásticas diferentes de todo el mundo procedentes de países como Italia, Argentina, Bielorrusia, Brasil, Congo, Francia, Alemania, Irlanda, España, Puerto Rico, Eslovaquia, EEUU...
El programa es para este fin de semana 18 y 19 de mayo y se sitúa dentro del eslógan elegido para dar sentido al encuentro «¡Yo creo! Aumenta en nosotros la fe». Respecto al lema elegido, han explicado que «la fe es también un acto comunitario. Es un «nosotros» que se carga del valor de la comunidad que es en primer lugar la Iglesia, la que se hace visible en lasdistintas realidades que son vía y mediación para expresar la fe».
La celebración comenzará el sábado 18 a las 7.00 de la mañana por grupos de peregrinos que se dirigirán a la tumba de San Pedro. A las 15.00 comenzará en la plaza de San Pedro el momento de acogida y de reflexión con música y testimonios. Destaca por ejemplo, la actuación del conocido grupo italiano del movimiento de los focolares, Gen Verde. También habrá un coro formado especialmente para la ocasión integrado por 150 personas de movimientos diferentes. A las 18.00 se unirá el papa Francisco a la celebración, con unmomento inicial de oración con la imagen de la Virgen María Salus Populi Romani y de escucha de la Palabra de Dios. A continuación habrá dos testimonios muy significativos, Jhon Waters, escritor y editorialista irlandés y Paul Batthi, médico pakistaní, consejero especial para la Armonía nacional. Tras el momento de los testimonios, el santo padre responderá espontáneamente a algunas preguntas que se le harán por parte de representantes de las realidades presentes.
El domingo, el papa Francisco celebrará la misa de Pentecostés a las 10.30 de la mañanay al finalizar la celebración eucarística, rezará el Regina Coeli.
Monseñor José O. Ruiz, ha destacado la importancia de este encuentro, por la gran fuerza que tiene los movimientos dentro de la Iglesia. Ha recordado que los papas después del Concilio Vaticano II han reconocido a estas realidades eclesiásticas como un don de la Iglesia. Son una «viva expresión de la nueva evangelización», ha afirmado.