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viernes, 12 de septiembre de 2014

"El Concilio, frontera difícil"

Traducción de la súplica dirigida al Santo Padre Benedicto XVI



Sus palabras lo han martirizado. No a la Masonería, me encantaría escuchar estas palabras del actual Papa, tan cercano a estas asociaciones demoníacas.

Esta carta es de hace ya algunos años, lamentablemente, ni se reviso el Concilio, el Santo padre Benedicto XVI, fue obligado por las fuerzas modernistas e impias que hay dentro de la Iglesia a renunciar. Todo el corifeo que hoy proclama y defiende o calla las extravagantes palabras del actual Papa. Jamas movió un dedo en la defensa del Santo padre Benedicto XVI, es mas creo que se alegran por la renuncia, y hasta algunos, en un juicio temerario, me atrevería a decir que esperaban su muerte. No les gustaba un Papa que tratara al menos de hacer una revision y lo peor que levanto la prohivision que jamas existió de hecho pero si de facto y que sigue existiendo de rezar la Misa Tridentina.
Asi pues hoy la Iglesia esta en un oceano agitado con un Vicario de Cristo que dice cosas ambivalente para que dar bien con Dios y con el mundo... Mas con el mundo. Dios le ilumine.
Al Santo Padre Benedicto XVI, Sumo Pontífice, felizmente reinante, para que promueva un exámen exhaustivo del Concilio Ecuménico pastoral Vaticano II - Santidad, monseñor Brunero Gherardini, un sacerdote de la diócesis de Prato y canónigo de la Basílica de San Pedro, ex profesor de Eclesiología en la Pontificia Universidad Lateranense, y decano de los teólogos italianos, ha dirigido a Su Santidad en 2009, una sentida y a modo de respetuosa súplica, con el objetivo de obtener la aprobación para el comienzo de un ponderado y público discurso crítico sobre los textos del Concilio Vaticano II . A esta petición se ha unido se ha unido perfectamente en 2010 el profesor Roberto de Mattei, docente de Historia de la Iglesia y el cristianismo en la Universidad Europea de Roma, vicepresidente del Consejo Nacional para la Investigación. En su petición, el prof. Gherardini, ha escrito: "Por el bien de la Iglesia - y más específicamente para la aplicación de la "salus animarum", que es la primera y "suprema lex"- después de décadas de libre creatividad exegética, teológica, litúrgica, histórica y "pastoral" en el nombre del Concilio Ecuménico Vaticano II, me parece urgente que se haga un 'poco de claridad, respondiendo con autoridad sobre la continuidad del mismo - no de forma gratuita sino demostrada- con los otros concilios y sobre su fidelidad a la Tradición vigente desde siempre en la Iglesia. De hecho, parece difícil si no imposible, recurrir a la hermenéutica de la continuidad deseada [con todo el Magisterio anterior] a menos que primero se haya procedido a un análisis minucioso y científico de los distintos documentos, de su conjunto y de cada uno de sus argumentos, de sus fuentes inmediatas y remotas, y si continua en lugar de hablar sólo repitiendo el contenido y presentarlo como una absoluta novedad.

    Un examen de tal alcance va mucho más allá de las posibilidades operativas de una sola persona, no sólo porque un mismo tema requiere ser tratado en diferentes niveles -histórico, patrístico, jurídico, filosófico, litúrgico, teológico, exegético, sociológico, científico- sino también porque cada documento conciliar toca decenas y decenas de temas que sólo los respectivos especialistas son capaces de dominar.
    Al pensar en esto, desde hace tiempo nació en mí la idea -que ahora me atrevo a presentar a Su Santidad- de una grandiosa y posiblemente definitiva puesta a punto sobre el último Concilio en cada uno de sus aspectos y contenidos. Parece, de hecho, lógico y apropiado que todos los aspectos y contenidos vengan a ser estudiados en sí mismos y contextualmente en todos los demás, con la vista fija en todas las fuentes, y bajo el ángulo específico del Magisterio eclesiástico anterior, el solemne y el ordinario. De tal trabajo científico amplio y ejemplar, comparado con los resultados fiables de la atención crítica a la enseñanza secular de la Iglesia, será posible tener un debate para una evaluación fiable y objetiva del Vaticano II en respuesta a las siguientes - entre muchas otras – preguntas:

    1.¿Cual es su verdadera naturaleza?
    2.Su cualidad pastoral - de la que se deberá definir el concepto con autoridad - ¿Qué relación puede tener con su posible carácter dogmático? ¿Se concilia con el mismo? ¿Lo presupone? ¿Lo contradice? ¿Lo ignora?

    3.¿Es propiamente posbible definir como dogmático al Vaticano II? ¿Y entonces referirse al mismo como dogmático? ¿Se han de basar en esto nuevas afirmaciones teológicas? ¿En qué sentido? ¿Con qué limitaciones?

    4.Es un "acontecimiento" en el sentido de los profesores de Bolonia [prof. Giuseppe Alberigo y su escuela], que rompe los lazos con el pasado y establece una era nueva en todos los sentidos? ¿O bien todo el pasado revive en el mismo "eodem sensu eademque sententia"?
    Está claro que la hermenéutica de la ruptura y aquella de la continuidad dependerán de las respuestas que se den a estas preguntas. Pero si la conclusión científica del exámen dará la hermenéutica de la continuidad como la única legítima y posible. a continuación, tendrá que demostrar - más allá de cualquier afirmación gratuita- que la continuidad es real, y esto ocurre sólo en la identidad dogmática de fondo. Si esta, en todo o en parte, no resulta científicamente provada, habría que decirlo con serenidad y franqueza, en respuesta a la necesidad de claridad sentida y esperada desde hace ya casi medio siglo "(1).

    En su reciente, documentadísima, historia innovadora del Concilio Vaticano II, que finalmente ha ofrecido al público un cuadro preciso, realista, de los atormentados y dramáticos sucesos de aquel Concilio, el profesor de Mattei, concluía de esta manera:
    "Al final de este volumen, permítanme referirme con reverencia a Su Santidad Benedicto XVI, al que reconozco como sucesor de Pedro, con el cual me siento indisolublemente vinculado , exresándole un profundo agradecimiento por haber abierto la puerta a un debate serio sobre el Concilio Vaticano II. En este debate reitero que no he querido ofrecer la contribución del teólogo sino del historiador, pero uniéndome a las peticiones de aquellos teólogos que piden respetuosa y filialmente al Vicario de Cristo en la tierra el promover un examen minucioso del Concilio Vaticano II, en todas sus complejidad y extensión, para verificar su continuidad con el viento de los concilios anteriores y para disipar las sombras y las dudas que desde hace casi medio siglo, hacen sufrir a la Iglesia, a pesar de la certeza de que nunca las puertas del infierno prevalecerán contra ella (Mateo 16:18) "(2).

    Nosotros, los abajo firmantes, desde simples creyentes que somos, nos sumamos plenamente a estas autorizadas y respetuosas demandas. Seguros de no perder el respeto filial a Su Santidad, nos gustaría agregar a ellas, para terminar, como sintético ejemplo de la delicada materia, algunas de entre las "muchas preguntas", que en nuestra humilde opinión sin duda merecen una respuesta finalmente clarificadora ,como resultado del análisis de la prof. Gherardini y teólogos e intelectuales que, desde el comienzo del postconcilio, han luchado para lograr claridad en el Vaticano II:

    5. ¿Cuál es el significado exacto que se atribuye al concepto de "tradición viva", aparecido en la Constitución sobre la divina revelación Dei Verbum? En su reciente monografía sobre el concepto básico de la tradición católica, el prof. Gherardini ha argumentado que en el Vaticano II se habría producido incluso una "revolución copernicana" en el modo de concebir la Tradición de la Iglesia, ya que no está claramente definido el valor dogmático de la Tradición (DV 8); pues se obra una inusitada reductio ad Unum de las dos fuentes de la Divina Revelación (Escritura y Tradición) admitidas desde siemrpe en la Iglesia y confirmadas en los dogmáticos Trento y Vaticano I (DV 9), y aparece como un ataque al dogma de la inerrancia de los Textos Sagrados (DV 11,2), porque "después de afirmar que todo lo que los escritores sagrados dijeron proviene del Espíritu Santo, la característica de la inerrancia se atribuye sólo a la "verdad de salvación"o"salvífica”,a una parte del todo ("veritatem, quam Deus nostrae salutis Litteris causae sacris consignari voluit "). Pero si el Espíritu Santo inspiró todo los que los hagiógrafos han escrito, la inerrancia debe aplicarse a todo, no sólo a las verdades salvíficas. El texto parece un poco ilógico "(3).

    6. ¿Cuál es el significado exacto que ha de atribuirse a la nueva definición de la Iglesia católica, contenida en la Constitución Dogmática (pero que no define dogmas) Lumen Gentium sobre la Iglesia? Si coincide con la de siempre - que sólo la Iglesia Católica es la única verdadera Iglesia de Cristo, porque es la única en que ha permanecido intacto a lo largo de los siglos, el depósito de la fe instituido por nuestro Señor y los Apóstoles bajo la guía del Espíritu Santo- ¿por qué se ha querido cambiar, escribiendo, en un modo que no es fácilmente comprensible para el simple creyente y nunca explicado claramente (todo hay que decirlo), que "la única" Iglesia de Cristo "subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el Sucesor de Pedro y los obispos en comunión con él, incluso fuera de su cuerpo se encuentran muchos elementos de santificación y de verdad, que pertenecen propiamente al don de Dios a la Iglesia de Cristo, inducen hacia la unidad católica "? ¿No parece en esta formulación que la Iglesia católica aparece como una simple parte de la Iglesia de Cristo? ¿Una parte, ya que la Iglesia de Cristo, así como la Iglesia Católica, también abarca "muchos elementos de santificación y de verdad" en lugares "fuera" de la Iglesia Católica? Con la consecuencia de que "la única religión verdadera, que subsiste en la Iglesia Católica" (Dignitatis Humanae Declaración sobre la Libertad Religiosa, 1.2) sería la de una "Iglesia de Cristo" que tiene "elementos" fuera de la Iglesia Católica. ¿Y quien lo desee no puede decir, entonces, que "la única religión verdadera" para el Concilio subsiste también en los "elementos" no-católicos de la "Iglesia de Cristo"? (4)

    7. ¿Qué se ha significado en realidad con la intención de atribuir a la noción de la Iglesia considerada mundialmente como "Pueblo de Dios" (Lumen Gentium, 9-17), un concepto que alguna vez significó sólo una parte del todo, representando esto último, sin embargo, el Cuerpo " místico de Cristo "?

    8. ¿Qué significado debe ser atribuido a la omisión de los términos "sobrenatural" y "transubstanciación" en los textos del Concilio? ¿Esta acaso implicada esta omisión, con los conceptos relacionados, tal como sostienen algunos?

    9. ¿Cuál es el significado exacto del nuevo modo de entender la colegialidad? ¿Como debemos considerar, a la luz de la enseñanza perenne de la Iglesia, la interpretación que da la nota explicativa previa colocada en la parte inferior de la Lumen Gentium (a fin de resolver la ardiente controversia sobre la materia entre los padres conciliares)? Nos estamos refiriendo a las dudas claramente expuestas en su momento por Romano Amerio:
    "La Nota previa rechaza en la colegialidad la interpretación clásica, según la cual el sujeto de la suprema potestad en la Iglesia es sólo el Papa, que la comparte, cuando quiere, con la universalidad de los obispos que son llamados por él a Concilio. La suprema potestad es sólo colegial para comunicación ad nutum [para un guiño]del Papa. La Nota previa rechaza igualmente la doctrina neoterica [los innovadores presentes en el Concilio] según la cual el sujeto de la suprema potestad en la Iglesia es el colegio unido con el Papa y no sin el Papa, que es la cabeza, pero de tal manera que cuando el Papa ejercita el solo la suprema potestad, la ejercita precisamente en cuanto cabeza del colegio y de ahí que como representante del colegio tiene la obligación de consultar para expresar el significado. Es la posición teóricca caracterizada por el origen multitudinario [Demócrata] de la autoridad, difícilmente compatible con la constitución de la Iglesia [que es de origen divino y jerárquica, no popular]. Neando una u otra de estas dos teorías la Nota previa mantiene firme que la potestad suprema está en efecto en el colegio de los obispos unidos a la cabeza, [y esta es la gran novedad], pero que su cabeza puede ejercerla con independencia del colegio, mientras que el colegio no puede hacerlo independientemente de la cabeza [y esto sería la concesión a la tradición] "(5).
    ¿Y es exacto sostener que la concesión de potestades jurídicas, aquellas de un verdadero y propio colegio, a la institución de la Conferencia Episcopal, de hecho ha degradado y distorsionado la figura del obispo? De hecho, hoy en día, los obispos, tomados individualmente, no parecen contar en la práctíca para nada en la Iglesia (perdone Su Santidad mi franqueza). En este punto, también dice Amerio:
    "La innovación más relevante en la Iglesia postconciliar está en haber dado a la participación de todos los sectores de la Iglesia de órganos jurídicamente definidos, como el sínodo permanente de obispos, las conferencias episcopales, los sínodos diocesanos y nacionales, los consejos pastorales y sacerdotales, y así sucesivamente [...] La constitución de las Conferencias Episcopales ha tenido dos efectos: ha deformado la estructura orgánica de la Iglesia y ha generado la desautorización de los obispos. Los obispos, según el derecho preconciliar, son los sucesores de los Apóstoles y rigen cada uno su propia diócesis, con potestad ordinaria, en lo espiritual y temporal, ejercitando potestad legislativa, judicial y coercitiva (cánones 329 y 335 del CIC 1917). La autoridad era precisa, individual y, salvo en la institución del Vicario General, indelegable (el vicario general estaba, precisamente, ad nutum del obispo) [...] El Decreto sobre el oficio pastoral de los Obispos Christus Dominus atribuye al cuerpo episcopal la colegialidad, es decir, "la potestad suprema y plena sobre la Iglesia universal", que sería igual a la del Romano Pontífice, si se pudiera ejercitar sin el consentimiento del Romano Pontífice. Esta suprema potestad siempre ha sido reconocida [sólamente] a la asamblea de obispos reunidos por el Papa en un concilio ecuménico. Pero la pregunta que surge es si una autoridad que es puesta en acto sólo por una instancia superior a ella, puede seguir considerándose como suprema y si no queda en una mera virtualidad y casi en un ens rationis. Sin embargo, según la mente del Concilio Vaticano II, el ejercicio de la potestad episcopal en la que se concreta la colegialidad, es la de las Conferencias Episcopales.

    Aquí es singular como el decreto Christus Dominus (núm. 37) encuentra la razón de esta nueva institución en la necesidad para los obispos de un mismo país de trabajar para preservar, y cómo no vea que este vínculo de cooperación ya legalmente configurado alterar el ordenamiento de la Iglesia al reemplazar al obispo con un cuerpo de obispos y a la responsabilidad personal con una responsabilidad colectiva, que es una fracción de la responsabilidad [...] Con el establecimiento de las Conferencias Episcopales, la Iglesia es ahora un cuerpo policéntrico [...] La primera consecuencia de la nueva autoridad es por tanto un debilitamiento del vínculo de la unidad [con el Papa] que se ha manifestado con grandes disensiones sobre puntos gravísimos [tales como la doctrina de la encíclica Humanae Vitae, de 25/7/1968, que prohíbe el uso de anticonceptivos]. La segunda consecuencia es la desautorización de cada uno de los obispos en cuanto tales; ellos no responden más ante el propio pueblo ni ante la Santa Sede: de la responsabilidad individual en realidad se hace cargo una responsabilidad colectiva que, estando en todo el cuerpo, no se puede colocar en los componentes individuales de la cuerpo "(6).

    10. ¿Cuál es el significado exacto que se debe dar hoy a la figura del sacerdote, este pilar de la verdadera Iglesia, rebautizado “presbitero” por razones que para los fieles son oscuras? ¿Es cierto que ya desde el Concilio el sacerdote, de ser "sacerdote de Dios" se ha abajado a "sacerdote del pueblo de Dios" y se limita principalmente a las funciones de "animador" y "presidente” de las asambleas del "Pueblo de Dios" y " trabajador social "? Se critica a este respecto: Lumen Gentium 10,2 que parece equiparar el sacerdocio "ministerial" o "jerárquico" con el llamado sacerdocio "comúnde los fieles" –considerado en el pasado un simple título honorífico - al afirmar que ambos "están ordenados el uno al otro" ("a invicem tamen ordinantur") (ver también LG, 62,2); LG, 13,3 parece indicar que el sacerdocio como una simple "función" del "Pueblo de Dios"; el hecho de que se ponga en primer lugar de la "función" sacerdotal la predicación del Evangelio (Decreto Presbyterorum Ordinis sobre la Vida y Ministerio Sacerdotal, 4 "en su calidad de colaboradores de los obispos, los sacerdotes tienen el deber primero en anunciar a todos el Evangelio de Dios "), cuando en realidad el Concilio dogmático de Trento reiteró que lo que caracteriza la misión del sacerdote es en primer lugar "el poder de consagrar, ofrecer, administrar el cuerpo y la sangre del Señor" y en segundo lugar, el de "perdonar o retener los pecados" (DS, 957/1764). ¿Y es cierto que el Vaticano II devalúa de hecho el celibato eclesiástico al afirmar que la continencia "perfecta y perpetua por el Reino de los cielos, recomendada por Cristo el Señor [...] siempre ha sido considerado por la Iglesia como particularmente adecuada para el sacerdocio [aunque] no es exigida por la naturaleza del sacerdocio" (Presbyterorum Ordinis, 16), afirmación esta última justificada con una mala interpretación de 1 Tm 3, 2-5 y Tt 1,6?

    11. ¿Cuál es el significado exacto del principio de la "creatividad" en la Sagrada Liturgia, que sin duda es resultado de haber otorgado amplias facultades en la materia a las Conferencias Episcopales, incluyendo una capacidad completa de experimentar con nuevas formas de culto, para adaptarse a la naturaleza y las tradiciones de los pueblos y para simplificar al máximo? Esto se propone en la Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium: artículo 22.2 acerca de la nueva responsabilidad de las Conferencias Episcopales; 37, 38, 39 y 40 en la adaptación a la naturaleza y las tradiciones de los pueblos y en los criterios de adaptación de la liturgia en general; Art. 21 y 34 en la simplificación de la liturgia. ¿No fue firmemente condenada en todo momento por el magisterio de la Iglesia una similar facultad de innovar en el campo de la liturgia? ¿Es cierto que la SC impone siempre el control de la Santa Sede sobre la liturgia y sus innovaciones (SC 22.1, 40.1 y .2), pero que este control se ha demostrado incapaz de evitar la devastación capilar de la liturgia, que ha alejado a tantos fieles de la Iglesia y que aún hoy continúa a pesar de la acción disciplinar y de eliminación de los abusos inaugurada y firmemente mantenida por Su Santidad? ¿No podrían arrojar luz sobre las razones de este fracaso los estudios cualificados que deseamos?
    Por razones obvias no podemos ir a todas las preguntas que producen en cada uno los textos del Concilio con la situaciçon actual de la Iglesia. Muchas preguntas quedarían aún por hacerse, entre otras cosas, sobre las cuestiones fundamentales de la libertad de conciencia y el ecumenismo. En este sentido, permítame agregar sólo lo siguiente:

    12. El principio de la libertad religiosa proclamada por el Concilio por primera vez en la historia de la Iglesia, como un "derecho humano" o "natural" de la persona, sea cual sea su religión, tan frecuente en relación con el derecho de la única Verdad Revelada (nuestra religión católica) a ser profesada como religión verdadera con preferencia de las otras, no reveladas y por tanto no provenientes de Dios; este principio, que se basa en la suposición de que todas las religiones son iguales, y cuya aplicación, por lo tanto, siempre ha promovido la indiferencia, el agnosticismo y finalmente el ateismo; tal como lo entiende el Concilio, ¿en que cosa se distingue realmente de la libertad laica de conciencia, erigida en el lugar de honor entre los "derechos humanos" profesados por la ultralaica y anticristiana Revolución Francesa?

    13. ¿No parece conducir también a un resultado similar (el indiferentismo y la pérdida de la fe), el ecumenismo de hoy, ya que su objetivo real parece ser no tanto la conversión (en lo posible) del género humano a Cristo cuanto su unidad e incluso la unificación en un nuevo tipo de iglesia o religión mundial, capaz de abrir – se espera- una era mesiánica de paz y fraternidad entre todos los pueblos? ¿Si esas son sus metas, que en parte ya se encuentra en la Constitución pastoral Gaudium et spes sobre la Iglesia y el mundo contemporáneo, el diálogo ecuménico actual no parece deslizarse peligrosamente cerca de un "acuerdo entre Cristo y Belial"? (7)¿Y no debería ser objeto de revisión todo el ajuste "dialogal" de la Iglesia postconciliar con el mundo contemporaneo,?

    Santidad,
    Las preguntas que hemos tenido la osadía de hacer en esta humilde súplica, pueden ciertamente disgustar a esa parte de la jerarquía que ya ha mostrado que no les gusta la petición presentada hace dos años por el profesor Gherardini. Es esa parte de la jerarquía que no parece haberse dado cuenta –permítasenos el decirlo- la excepcional gravedad de la crisis que aflige por casi medio siglo a la Santa Iglesia; crisis, cuyos signos preconciliares explosionaron en el Concilio, como lo ha deostrado el libro del profesor De Mattei, y antes de eso, de forma más sucinta, las obras de P. Ralph, M. Wiltgen SVD y el profesor Romano Amerio.

    A nuestra conciencia de creyentes, la petición manifestada con todo el respeto en esta Súplica aparece perfectamente en armonía, nos atrevemos a decir, con la obra de restauración, renovación y limpieza de la Iglesia militante, llevada a cabo con valentía por Vuestra Santidad, a pesar de resistencias y dificultades de todo tipo, conocidas por todos. No nos referimos sólamente a la inflexible acción emprendida por Vuestra Santidad en contra de la corrupción de la moral que ha penetrado en una parte del clero y de la obra de recuperación iniciada respecto a ciertas conocidas instituciones católicas de caridad y asistencia, que de católicas han conservado poco más que el nombre, como parece ser. Nos referimos también a la "liberalización" de la celebración de Santa Misa del rito romano antiguo (impropiamente llamada "Tridentina", porque su canon databa, según una consolidada tradición, del tiempo de los apóstoles) y la administración de los Santos Sacramentos y el rito del Exorcismo según el ritual preconciliar. Nos referimos también a Vuestra remisión de la excomunión que pesaba (por conocidas razones disciplinarias) sobre los obispos de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre, que habían solicitado respetuosa pero tenazmente dicha “liberalización” a Su Santidad, promoviendo con este fin también una "Cruzada Internacional del Santo Rosario", que recibió una amplia adhesión entre los fieles.

    En todas estas medidas, por supuesto, extremadamente importante para el renacimiento de la Iglesia, tomadas de Motu proprio, en Vuestra plena autoridad de Sumo Pontífice, que obtiene la potestad jurisdiccional sobre toda la Iglesia de Nuestro Señor, nuestro sensus fidei de simples católicos ha visto manifestada la obra del Espíritu Santo. Por consiguiente, concluimos nuestra humilde petición invocando la ayuda del Espíritu Santo para que Su Santidad, en la obra de restauración realizada, donde vuelve una vez más a poner a Cristo en el centro del catolicismo (Efesios 1, 10), pueda también incluir la deseada revisión del Concilio.

    Con toda nuestra devoción filial y reverencia,
    in Domino et in corde Mariae
    24 de septiembre de 2011

    Firma esta petición al Santo Padre, Benedicto XVI

    1. Prof. Paolo Pasqualucci, profesor de filosofía
    2. Monseñor Brunero Gherardini, decano de los teólogos italianos, Profesor de Eclesiología
    3. Prof. Roberto de Mattei, Universidad Europea de Roma
    4. Prof. Luigi Coda Nunziante, a título personal y como presidente de la Asociación "Famiglia Domani"
    5. Dr. Paolo Deotto, director de Riscossa Crisitana,
    6. El profesor Piero Vassallo, docente de filosofía, co-director de Riscossa Cristiana
    7. Prof. Emilio Biagini
    8. Prof. Paolo Mangiante
    9. Prof. Primo Siena
    10. Dr. Luciano Garibaldi
    11. Dr. Mauro Faverzani
    12. Dra. Virginia Coda Nunziante
    13. Dr. Pucci Cipriani.
    14. El Dr. Norman Malaguti


 M.D.

Fiesta del Santísimo Nombre de María: 12 de septiembre


Santa Maria ora pro nobis pecatoribus.

  (S. August. Serm. 21. De Temp)
Ten compasión, o Señora, de los afligidos todos, y compasiva mira nuestras lágrimas, y piadosa ruega por nuestras miserias, para que Sintiéndonos todos de ti socorridos, devotos celebremos tu Santo Nombre acá en la tierra, y después por tu medio gocemos de tu presencia en el Cielo. Amén. (San Augustin de Hipona.)


Hoy celebran su santo muchas Marías (Miriam) y también se celebra la fiesta de Nuestra Señora Santa María de Lluc, reina de Mallorca, Nuestra Señora de la Fuensanta, Nuestra señora de Estíbaliz...
El hecho de que la Santísima Virgen lleve el nombre de María es el motivo de esta festividad, instituida con el objeto de que los fieles encomienden a Dios, a través de la intercesión de la Santa Madre, las necesidades de la iglesia, le den gracias por su omnipotente protección y sus innumerables beneficios, en especial los que reciben por las gracias y la mediación de la Virgen María. Por primera vez, se autorizó la celebración de esta fiesta en 1513, en la ciudad española de Cuenca; desde ahí se extendió por toda España y en 1683, el Papa Inocencio XI la admitió en la iglesia de occidente como una acción de gracias por el levantamiento del sitio a Viena y la derrota de los turcos por las fuerzas de Juan Sobieski, rey de Polonia.
Esta conmemoración es probablemente algo más antigua que el año 1513, aunque no se tienen pruebas concretas sobre ello. Todo lo que podemos decir es que la gran devoción al Santo Nombre de Jesús, que se debe en parte a las predicaciones de San Bernardino de Siena, abrió naturalmente el camino para una conmemoración similar del Santo Nombre de María.
SALMOS EN HONOR DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE LA VIRGEN MARÍA
El seráfico doctor San Buenaventura en el tomo 6 de sus obras, enseña y exhorta a los devotos de la Reina de cielos y tierra, que la veneren y reverencien con profunda humildad y afecto, rezando el cántico: Magnificat anima mea Dominum y estos cuatro salmos: Ad Dominum cum tribularer. Retribue servo tuo. In convertendo Dominus. Ad te levavi oculos meos, y estas cinco antífonas: Maria VirgoAve Regina. Regali ex progenie. Inviolata integra. Ave Stella, que comienza con las letras iniciales de su nombre dulcísimo de María. Esta devoción la aconsejó la misma Virgen a su siervo San Felipe Benicio y a los que la tienen les hace su Majestad muchas mercedes.
El modo de hacerla es este: Se santigua y comienza la antífona, luego se dice el cántico Magnificat, y acabado, se dice entera la antífona : lo mismo se hace en los salmos y al fin se dice la oración del dulcísimo nombre de María; y se empieza así:
+

V. Deus in adjutorium meum intende.
R. Domine ad adjuvandum me festina.
Gloria Patri, etc.
Antiphona. Maria Virgo.

CANT. B. VIRG. LUC. I

Magnificat * anima mea Dominum. Et exultavit spiritus meus * in Deo salutari meo. Quia respexit humilitatem ancillae suae: * ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes. Quia fecit mihi magna, qui potens est: * et sanctum nomen ejus. Et misericordia eius a progenie in progenies: * timentibus eum. Fecit potentiam in brachio suo: * dispersit superbos mente cordis sui. Deposuit potentes de sede: * et exaltavit humiles. Esurientes implevit bonis: * et divites dimisit inanes. Suscepit Israel puerum suum: * recordatus misericordiae suae.Sicut locutus est ad Patres nostros: * Abraham, et semini eius in saecula.
Gloria Patri, etc.

Antiph. Maria Virgo semper laetare, quae meruisti Christum portare, coeli et terrae conditorem, quia de tuo utero protulisti mundi Salvatorem.
+

Antiph. Ave Regina coelorum

PSALM. 119


Ad Dominum cum tribularer clamavi: * et exaudivit me. Domine libera animam meam a labiis iniquis: * et a lingua dolosa. Quid detur tibi, aut quid apponatur tibi: * ad linguam dolosam? Sagittae potentis acutae: * cum carbonibus desolatoriis. Heu mihi, quia incolatus meus prolongatus est, habitavi cum habitantibus Cedar: * multum incola fuit anima mea. Cum his, qui oderunt pacem, eram pacificus: * cum loquebar illis, impugnabant me gratis.
Gloria Patri, etc.

Antiph. Ave Regina coelorum, Mater Regis angelorum, o Maria flos Virginum, velut rosa, vel lilium, funde preces ad filium pro salute fidelium.
 +
Antiph. Regali ex progenie.

PSALM. 118.


Retribue servo tuo, vivifica me: * et custodiam sermones tuos. Revela oculos meos: * et considerabo mirabilia de lege tua. Incola ego sum in terra: *  non abscondas a me mandata tua. Concupivit anima mea desiderare justificationes tuas: * in omni tempore. Increpasti superbos: * maledicti qui declinant a mandatis tuis. Aufer a me opprobium, et contemptum: * quia testimonia tua exquisivi. Etenim sederunt Principes, et adversum me loquebantur: * servus autem tuus exercebatur in justificationibus tuis. Nam, et testimonia tua meditatio mea est: * et consilium meum justificationes tuae. Adhaesit paviment anima mea: * vivifica me secundum verbum tuum. Vias meas enuntiavi, et exaudisti me: * doce me justificationes tuas.   Viam justificationum tuarum instrue me, * et exercebor in mirabilibus tuis.   Dormitavit anima mea prae taedio: * confirma me in verbis tuis.   Viam iniquitatis amove a me, * et de lege tua miserere mei.  Viam veritatis elegi : * judicia tua non sum oblitus.   Adhaesi testimoniis tuis, Domine: * noli me confundere.   Viam mandatorum tuorum cucurri, * dum dilatasti cor meum.
  Gloria Patri,
Antiph. Regali ex progenie Maria exorta refulget, cujus precibus nos adiuvari, mente et spiritu devotissime pocimus.
 +
Antiph. Inviolata

PSALM. 125.


In convertendo Dominus captivitatem Sion: * facti sumus sicut consolati.   Tunc repletum est gaudio os nostrum: * et lingua nostra exsultatione.   Tunc dicent inter Gentes: * Magnificavit Dominus facere cum eis.   Magnificavit Dominus facere nobiscum: * facti sumus laetantes.   Converte, Domine, captivitatem nostram, * sicut torrens in austro.   Qui seminant in lacrimis, * in exsultatione metent.   Euntes ibant et flebant, * mittentes semina sua.   Venientes autem venient cum exsultatione, * portantes manipulos suos.
  Gloria Patri,
Antiph. Inviolata, integra, et casta es Maria, quae effecta es fulgida Coeli porta. O Mater alma Christi charissima, suscipe pia laudum praeconia: nostra ut pura pectora sint, et corpora, te nunc flagitant devota corda, et ora. Tuas per preces dulcissimas, nobis concedas veniam per saecula. O Benigna, o Regina, o Maria, quae sola inviolata permansisti.
 +
Antiph. Ave stella matutina.

PSALM. 122

 Ad te levavi oculos meos: * qui habitas in Coelis.   Ecce sicut oculi servorum: * in manibus Dominorum suorum.   Sicut oculi ancillae in manibus Dominae suae: * ita oculi nostri ad Dominum Deum nostrum, donec misereatur nostri.   Miserere nostri, Domine, miserere nostri: * quia multum repleti sumus despectione.   Quia multum repleta est anima nostra: * opprobrium abundantibus, et despectio superbis.
  Gloria Patri, etc.
Antiph. Ave stella matutinum, peccatorum medicina, mundi Princeps, et Regina: Virgo sola digna dici, contra tela inimici clipeum pone salutis, tuae titulum virtutis. O Sponsa electa esto nobis via recta ad aeterna gaudia.

V. Sit nomen Mariae benedictum.
R. Ex hoc nunc, et usque in saeculum.

OREMUS
Deus qui Gloriosam Matrem tuam nominari Mariam voluisti: concede, quaesumus, ut qui dulce Mariae Nomen implorant perpetuum sentiant tuae benedictionis effectum. Qui vivis, et regnas in saecula saeculorum. Amen.
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FUENTE: Despertador del alma descuidada.  Compuesto por el Bachiller D. Ildefonso Bereterra, capellán de su Majestad. Con aprobación de la Autoridad Eclesiástica. Madrid. Saturnino Callejas, editor. 1899. Págs. 307-313.


                                                    PRÁCTICA PIADOSA
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Ofrecerle a Nuestra Señora muchas veces al día esta pequeña oración:
Sit nomen Domini, et Mariae benedictum.
Sea el Nombre de Dios ensalzado, y el de María mi Señora venerado.
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El nombre de María es júbilo en el corazón, melodía en el oído, y miel en la boca. (San Antonio de Padua)



jueves, 11 de septiembre de 2014

La serie "De la Casa Santa Marta" ha comenzado a aparecer de nuevo



Artículo del Blog Chiesa e Postconcilio
September 5, 2014

La serie "De la Casa Santa Marta" ha comenzado a aparecer de nuevo en el sitio Web del Vaticano. ... Los expertos asignados a la supervisión de esta operación han reanudado la distribución en el sitio Web del Vaticano de estas "Meditaciones Diarias", ofreciendo una especie de comentario sobre las palabras de Francisco, incluso resaltando lo que no dijo y lo que se dijo por error.

El caso más reciente le atribuye a San Pablo las palabras : "me jacto de mis pecados", sin dejar claro que San Pablo, en el capítulo doce de la segunda carta a los Corintios, no está hablando de sus pecados, sino de sus debilidades . La palabra griega usada por San Pablo es astheneia [ἀσθένεια], que significa "debilidad", y no " pecado".

2 Corintios 12:9-10

pero él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Estas debilidades son, por lo tanto los sufrimientos físicos y espirituales que el mismo San Pablo enumera, ciertamente no son sus pecados.

Estaría en el umbral de lo grotesco si no fuera por el impacto de las palabras del Francisco y la ausencia silenciosa de los que deberían tener el coraje y la responsabilidad de rectificar lo que se dijo cuando sea necesario.

Este blog es un diario que difunde las quejas, gritos de dolor, preguntas, sentimientos de consternación, es una afirmación de la doctrina católica en vista de los acontecimientos que no tienen precedentes y son gravemente perjudiciales para la Fe y en vista de declaraciones en las homilías de Francisco similares a la mencionada anteriormente. Pero, ¿dónde están los sacerdotes, los obispos, los cardenales que deben hablar en voz alta y que en cambio ni siquiera emitirán el balido de un cordero? Con las ovejas que están tomando el olor de los lobos en lugar de la fragancia de Cristo? Tal vez todos ellos están ocultos después de todo, en las sacristías que se han transformado en letrinas?

Esto por desgracia no es broma.

Nota: Al final del artículo se pide que observen una foto sacrílega que también se puede ver en la pagina católica en Ingles: http://rorate-caeli.blogspot.com/2014/09/a-cry-from-heart-things-that-have-never.html

Articulo traducido por la pagina católica.


Cada día pienso y pienso mas que este hombre debería ser obligado a renunciar al Pontificado pues con sus palabras, hechos y dichos, no solo esta socavando la autoridad Papal que no es una herencia dada a el, ni a ningun Papa en particular como algo personal que se puede dilapidar. Y por otro lado, con sus palabras ambivalentes, a veces pareciera que esta gaga, pero luego tambien pareciera que todo lo hace con un plan maestro... Como siguiendo las ordenes de una organización que por siglos combatió a la Santa Madre Iglesia y me refiero a la masonería. Hay muchos catolicos de palabra o sentimentalistas puros, que no ven lo grave de la situacion, los que por desgracia o gracia de Dios le vemos, vemos con espanto como lo peor de lo peor, la peor ralea del Concilio Vaticano II, influenciado por herejes masones y bolchevique esta aflorando en este Pontificado. Quizás el ultimo donde el Papa tenga "poder", luego la colegiatura por naciones, la gran división y el fin de la Iglesia institucional que conocemos. Sabemos bien que el Señor prometio que su Iglesia no sera vencida por satanás... Pero todos los fieles somos parte de la Iglesia, la institución es el esqueleto que nos mantiene unidos, el Papa la cabeza visible. Ahora bien si cada extremidad del cuerpo actuara por si sola... Todo seria un caos, un cuerpo convulsionado, poseído por la anarquía... En verdad hay que rezar y mucho para que el Señor nos mande sanos pastores, que defiendan al rebaño de los lobos y sigan la sana doctrina. Gott mit uns!


Aplicada a lo largo de los siglos a los Obispos, Cardenales y Pontifices. En los sermones de  meditación. Verdaderamente que aplicada a nuestros actuales pastores, es durisima.

Mateo 25:14-30

Parábola de los talentos

14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.