domingo, 20 de abril de 2014

Felices Pascuas

Queridos hermanos y hermanasen Cristo Rey y Maria Reina les deseo una muy Felices Pascuas.
A seguir fieles en el combate por la sana doctrina y la restauración
de la Santa madre Iglesia.
!Viva Cristo Rey y Maria Reina! Gott mit uns!




V. Regína coeli, laetáre. 
R. Allelúja. 

V. Quia quem meruísti portáre. 
R. Allelúja. 

V. Resurréxit, sicut dixit. 
R. Allelúja. 

V. Ora pro nobis Deum. 
R. Allelúja. 

V. Gaude et laetáre, Virgo María. Allelúja. 
R. Quia surréxit Dóminus vere. Allelúja. 

Orémus: 
Deus, qui per resurrectiónem Fílii tui Dómini nostri Jesu Christi mundum laetificáre dignátus es: praesta quaésumus ut per ejus Genitrícem Vírginem Maríam perpétuae capiámus gáudia vitae. Per eúmdem Christum Dóminum nostrum. 
R. Amen. 



viernes, 18 de abril de 2014

Viernes Santo 2014





Rezando esta oración delante de un crucifijo, después de haber recibido la Santa Comunión, se gana indulgencia plenaria, con tal que se añada alguna breve oración, un Padre Nuestro y un Ave María por la intención del sumo pontífice (Pío IX)
¡Oh! Mi amado y buen Jesús, postrado en vuestra santísima presencia; os ruego con el mayor fervor imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmísimo de enmendarme; mientras que yo, con todo el amor y con toda la compasión de mi alma, voy considerando vuestras cinco llagas, teniendo presente aquello que dijo de Vos, Oh buen Jesús, el Santo Profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.

 


ACTO DE DESAGRAVIO DE PÍO XI
¡Oh dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amantísimo Corazón.

Mas recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del Bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de vuestra ley.

Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del amor y, en fin, los públicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al magisterio de la Iglesia por vos fundada.

¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre! Mas, entretanto, como reparación del honor divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen vuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que vos mismo ofrecisteis un día sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza en la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.

¡Oh benignísimo Jesús! Por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora, os suplicamos que recibáis este voluntario acto de reparación; concedednos que seamos fieles a vuestros mandatos y a vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.


La Virgen Dolorosa.
Meditacion sobre los dolores de nuestra Santísima Madre Reina de los Cielos Maria.


Devoción
Siempre los cristianos han aprendido de la Virgen a mejor amar a Jesucristo. La devoción a los Siete Dolores de la Virgen María se desarrolló por diversas revelaciones privadas.
La Virgen comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):
"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."
Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:
1. "Yo concederé la paz a sus familias."
2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."
3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»
4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."
5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."
6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.
7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."
Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que El concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:
1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.
2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.
3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo. 4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.
Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los sufrimientos  más hondos de la vida de María en la tierra.
La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: "Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para amar a María como Tú la amas."
Se reza un Padrenuestro y siete Ave Marías por cada dolor de la Virgen. Al mismo tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de María, tal como Ella unió Sus dolores a los de su Hijo, participamos en la redención de nuestros pecados y los del mundo entero.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén.
(Se aconseja leer del Evangelio las citas que acompañan a cada dolor)


Primer Dolor - La profecía de Simeón 
(cf. Lucas 2,22-35)
Qué grande fue el impacto en el Corazón de María, cuando oyó las tristes palabras con las que Simeón le profetizó la amarga Pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento por mis pecados.
-Padr
enuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre



Segundo Dol
or - La huida a Egipto 
(Mateo 2,13-15)
Considera el agudo dolor que María sintió cuando ella y José tuvieron que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido Hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas fueron sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentó Ella en la tierra del exilio. Madre Dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Tercer Dolo
r - El Niño perdido en el Templo 
(Lucas 2,41 -50)
Qué angustioso fue el dolor de María cuando se percató de que había perdido a su querido Hijo. Llena de preocupación y fatiga, regresó con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscaron a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre



Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis)
Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa, se encuentra con su Hijo en medio de quienes lo arrastran a tan cruel muerte. Consideren el tremendo dolor que sintieron cuando sus ojos se encontraron - el dolor de la Madre bendita que intentaba dar apoyo a su Hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en Su Pasión, ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)
Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor viendo a su querido Hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su Hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a Sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre." María, yo te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que Tú nunca le fallas a tus hijos.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz 
(Marcos 15, 42-46)
Considera el amargo dolor que sintió el Corazón de María cuando el cuerpo de su querido Jesús fue bajado de la cruz y colocado en su regazo. Oh, Madre Dolorosa, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción. Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre



Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro
 (Juan 19, 38-42)
¡Oh Madre, tan afligida! Ya que en la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz y ello a costa de dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos las gracias que te pedimos en esta oración. Alcánzanos, sobre todo, oh Madre tierna y compasiva, la gracia de vivir y perseverar siempre en el servicio de tu Hijo amadísimo, a fin de que merezcamos alabarlo eternamente en el cielo.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre


Oración final
Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubre mi alma con tu protección maternal a fin de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a Su amor y obedezca Su divina voluntad. Quiero, Madre mía, vivir íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al Corazón de tu Divino Hijo. Átame a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores. Protégeme siempre. Amén.



martes, 15 de abril de 2014

El Kardinal Kasper y sus ideas contrarias a la sana Doctrina- Sin comentarios para meditar...

La nueva pastoral del matrimonio
según el Cardenal Kasper
 
En otoño próximo tendrá lugar en Roma un Sínodo extraordinario de los obispos sobre el tema de la familia, en especial sobre los problemas de la familia cristiana en un mundo marcado por el secularismo: concubinato, divorcio, contracepción, etc. En un cuestionario especial enviado por Roma en octubre, los obispos debían contestar sobre la moral del matrimonio. En algunos países, en particular en los de habla alemana, los obispos reenviaron el cuestionario a algunos fieles seleccionados, que respondieron según se esperaba.
Las respuestas muestran en qué adelantado proceso de degradación se halla la moral del matrimonio cristiano en el otrora pueblo cristiano. Sobre la pregunta: “¿Sintió culpa alguna vez por haber usado los llamados métodos anticonceptivos no permitidos?” El 86% contestó NO, y el 14% SÍ. Siguiente pregunta: “¿Se ha apartado por ello de la Comunión?” En este caso un 90% respondió NO, y un 10% SÍ. En el obispado de Aquisgrán dio como resultado que “la moral sexual y matrimonial de la Iglesia” constituía “para muchos un obstáculo a la fe”. En la diócesis de Bamberg las respuestas “reflejaron una posición crítica contra la moral del matrimonio”. En la diócesis de Essen los interrogados estaban dispuestos “a hacer posible una bendición especial para las parejas del mismo sexo”. En la diócesis de Friburgo de Brisgovia, “vivir en concubinato antes del matrimonio religioso no es excepción, sino el caso habitual”. En la diócesis de Colonia “se considera que la doctrina de la Iglesia está en ruptura con el mundo contemporáneo y sus relaciones normales”. En la diócesis de Magdeburgo “la Iglesia ha perdido su estatuto de referencia en el campo del matrimonio y de la familia”. En la diócesis de Maguncia (Mainz), “prácticamente todos rechazan la condenación de los métodos artificiales de regulación de la fertilidad o la consideran carente de importancia”. En la diócesis de Osnabrück, “cada vez son más las personas que dan la espalda a la Iglesia”. En la diócesis de Rottenburg, “se considera un delito prohibir el uso de preservativos”. En la diócesis de Tréveris (Trier), los fieles consultados esperan “un gesto de misericordia en las cuestiones matrimoniales, en los fracasos, en el recomenzar una relación y en la sexualidad”. (1)
El papel nefasto del Cardenal Kasper
El Santo Padre había convocado para la semana del 17 al 22 de febrero un consistorio dedicado particularmente a preparar el próximo sínodo de obispos. El Papa había designado al Cardenal Kasper como a único orador el cual, el jueves 20 de febrero por la mañana, realizó una ponencia detallada ante los demás cardenales. Antes de examinar con más detenimiento su intervención, nos gustaría conocer más a fondo las posiciones teológicas de su autor.
Walter Kasper nació en 1933. En 1957 fue ordenado sacerdote, orientándose luego a los estudios universitarios. Después de haber sido asistente de Hans Küng fue profesor de teología, y en 1989 fue nombrado obispo de la diócesis de Rottenburg-Stuttgart. En 1993 lanzó, junto con Mons. Lehmann, hoy cardenal, y con el Arzobispo de Friburgo Mons. Saier, hoy fallecido, una primera ofensiva para introducir la comunión sacramental de los divorciados “vueltos a casar”, la cual fue resueltamente rechazada por el Cardenal Ratzinger, prefecto, en aquel momento, de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En 1999 Mons. Kasper fue convocado a Roma para ocupar el cargo de secretario del Consejo pontificio para la unidad de los cristianos; poco tiempo después, sería nombrado presidente del mismo. Durante el mismo año, colaboraría ampliamente en la elaboración y en la firma de la Declaración común de Ausburgo entre católicos y protestantes. En 2010 presentaba su dimisión en razón de su edad; sin embargo, al quedar la sede pontificia vacante, el Cardenal Bergoglio encontrará en él un decidido defensor para su elevación a la cátedra de Pedro.
Echemos ahora una mirada sobre la obra académica del Cardenal Kasper. En 1967, declaraba en un artículo: “Ese Dios que reina como un ser inmutable por encima del mundo y de la historia, constituye un reto para el hombre. Por amor al hombre hay que negarlo, puesto que reclama para sí mismo la dignidad y el honor que son debidos al hombre. [...] Debemos defendernos contra un Dios semejante, no solamente por amor al hombre, sino también por amor a Dios. Ese no es el Dios verdadero, es un ídolo miserable. Un Dios, pues, que se halla al margen y por encima de la historia, que Él mismo no es historia (el destacado es nuestro), es un Dios limitado. Si designamos a este ser como a Dios deberíamos, por amor al Absoluto, hacernos ateos. Un Dios así corresponde a una visión fixista del mundo; es el garante de las cosas establecidas y el enemigo de las novedades”. (2)
En su libro “Einführung in den Glauben”, sostiene que los dogmas pueden ser “unívocos, superficiales, discutibles, estúpidos y precipitados”.(3)
En su obra “Jesus der Christus” escribe sobre la narración de los milagros en el Nuevo Testamento:“Gracias al método crítico, se puede comprobar una tendencia a aumentar los milagros, a exagerarlos y a multiplicarlos. [...] Esto reduce considerablemente el contenido de los Evangelios en las narraciones de los milagros”.(4) Para el Cardenal Kasper las narraciones de los milagros tienen su explicación en una“transposición de motivos no cristianos en la persona de Jesús, con el fin de destacar su grandeza y su poder. [...] Algunas narraciones de los milagros resultan del método histórico-crítico como proyecciones retrospectivas de experiencias pascuales integradas en la vida terrena de Jesús, respectivamente como representaciones anticipadas del Cristo glorificado”.(5) Esto se aplica, por ejemplo, para las resurrecciones de la hija de Jairo, del hijo de la viuda de Naím y de Lázaro. “De esta forma, los milagros referentes a naturalezas físicas, son el resultado de añadidos posteriores a la tradición original”.(6)
En cuanto a la narración más antigua de la resurrección de Jesús (Mc 16, 1-8), asevera “que no se trata de un rasgo histórico sino de una figura de estilo destinada a llamar la atención y a generar expectación”.(7) Kasper, disuelve así no solo la fe en la Resurrección de Nuestro Señor, sino el dogma cristológico en su conjunto. Dice: “Según los evangelios sinópticos, Cristo jamás se hace llamar a sí mismo hijo de Dios; lo cual demuestra, indudablemente, que la afirmación de su filiación divina nace de la fe de la Iglesia”.(8) Otra afirmación: “Probablemente Jesús nunca se designó a sí mismo como mesías, ni como servidor de Dios, ni como hijo de Dios, y tampoco como hijo del hombre”.(9) El dogma por el cual Jesús “es verdadero hombre y verdadero Dios” es, según él “superable”.(10) ¿No es esto modernismo en en su sentido más propio y puro? ¡Y este hombre fue designado por el Papa para presentar al consistorio una visión de la familia y de los graves problemas que la aquejan hoy en día! Semejante fe modernista, ¿puede servir de base a una moral cristiana? ¿Qué queda, pues, del temor de Dios, fundamento de la sabiduría (cfr. Salmo 109)?
Ponencia del Cardenal Kasper del 20 de febrero de 2014 en el Consistorio
Volvamos ahora a su última ponencia que, por otro lado fue publicada por la editorial Herder el 10 de marzo último, justo antes de la asamblea de la Conferencia Episcopal Alemana... Sería ingenuidad ver aquí una pura coincidencia.
En la primera parte, el Cardenal trata de la familia en el orden de la creación y de la redención; habla de las consecuencias del pecado en la vida de familia, y de la familia como iglesia doméstica. Podemos encontrar en estos textos algún que otro buen pensamiento, como por ejemplo en la página 42: “El corazón renovado pide estar siempre nuevamente formado y presupone una cultura del corazón. La vida de familia se debe cultivar según las tres palabras claves del Santo Padre: por favor, gracias, perdón. Hay que dedicarle tiempo al otro y celebrar el sabbat, o sea el domingo juntos; hay que practicar incesantemente la indulgencia, el perdón y la paciencia; son necesarias incesantes muestras de benevolencia, de estima, de delicadeza, de agradecimiento y de amor. La oración en familia, el sacramento de la penitencia y la celebración común de la eucaristía constituyen una ayuda para fortalecer incesantemente el lazo matrimonial, por el cual Dios ha unido a los esposos. Siempre es grato encontrar esposos ancianos que se sienten aún, a pesar de la edad, enamorados, enamorados con un amor maduro. He aquí también un signo de una existencia humana redimida”. Ahora bien, la familia ¿es verdaderamente “el camino de la Iglesia”, como pretende el Cardenal al final del capítulo cuarto? ¿No es más bien la Iglesia el camino de la familia?
Sin embargo, el acento principal está puesto, sin lugar a dudas, sobre el problema de los divorciados “vueltos a casar”, en el capítulo quinto de la ponencia. El cardenal tiene razón cuando comprueba que el aumento significativo de familias destruidas constituye una verdadera tragedia para el futuro de la Iglesia, pero escandaliza que no mencione las razones profundas de dicho crecimiento: una catequesis del matrimonio adulterada, recortada o incluso falsificada, o aún más, una omisión total de la predicación –no solo durante algunos años sino lustros– de la santidad del vínculo matrimonial, imagen del vínculo entre Cristo y su Esposa mística, la Santa Iglesia, y por ende de su indisolubilidad. A este respecto, hay que acusar con firmeza a los obispos de haber descuidado, de manera culpable, su ministerio de doctores de la fe y de las costumbres en sus respectivas diócesis. Para dar solo un ejemplo: jamás se escuchó al Cardenal Kasper, en tanto obispo de Rottenburg, que opportune – importune haya defendido la indisolubilidad del matrimonio en sus sermones, catequesis y conferencias.
Nuestro ponente tiene toda la razón cuando dice que se puede “admirar y apoyar el heroismo de esposos abandonados que se quedan solos y que deben desenvolverse en la vida” (página 55). El cristianismo reclama de tiempo en tiempo, en efecto, este heroísmo, heroísmo que si no es posible a las fuerzas humanas, se hace posible con el concurso de la gracia divina como lo prueba aún hoy la conducta de muchos esposos abandonados, que permanecen fieles, a pesar de todo. San Pablo decía en este sentido, todo lo puedo en Aquel que me conforta (Fil. 4,13).
Sin embargo, algunas frases del Cardenal Kasper son simplemente sorprendentes: “Muchas parejas abandonadas deben formar una nueva relación por el bien de los hijos, contraer matrimonio civil, al cual no pueden renunciar después sin pecado. Muchos, después de haber vivido amargas experiencias, encuentran en estas nuevas uniones, una felicidad humana, y más aún un regalo del cielo (pág. 55) (los destacados son nuestros). Digámoslo claramente: una “nueva relación” de estas características está y seguirá estando en contradicción con la indisolubilidad del matrimonio, y constituye un grave pecado. Y si bien es cierto que los niños nacidos de tales uniones no pueden ser abandonados sin más ni más, la Iglesia en su sabiduría sabe responder a estas situaciones concretas con soluciones que respetan la ley moral universal. De nada sirve recordar, después de abrir semejante brecha, que “la indisolubilidad del matrimonio sacramental y la imposibilidad de llevar a cabo un segundo matrimonio sacramental durante la vida del primero de los cónyuges forma parte de la tradición de la fe de la Iglesia” (pág. 55).
Un poco después el cardenal irá más a fondo, en donde mostrará su línea de pensamiento: “Nos encontramos hoy en una situación similar a la del último Concilio, en donde era cuestión del ecumenismo o de la libertad religiosa. En aquel momento parecía que las encíclicas y las decisiones del Santo Oficio bloqueaban el camino a seguir; pero en ese momento el Concilio abrió las puertas sin tocar la tradición dogmática definitiva” (pág. 57). Precisamente de esto se lamenta la Fraternidad San Pío X desde hace años: el Concilio ha abierto las puertas al error y ha provocado así gran parte de la ruina postconciliar. Sin embargo, Su Eminencia justifica este “desarrollo ulterior” por una “hermenéutica al mismo tiempo jurídica y pastoral” (pág. 60).
Nuestro exponente hace recordar que el Papa Benedicto XVI había concedido a los divorciados “vueltos a casar” no la comunión sacramental sino la espiritual, por lo que el cardenal se pregunta por qué no podrían recibir igualmente la sacramental. La respuesta es simple: la comunión espiritual supone el arrepentimiento de las propias faltas que implora a Dios la ayuda necesaria para salir de tal situación, mientras que la admisión a la comunión sacramental aprobaría el estado de pecado, bendeciría el divorcio y el concubinato, y conduciría al pecador a su ruina temporal y eterna. Por otro lado, esta observación se aplica también al “tiempo de penitencia” propuesto por el cardenal, antes de que los divorciados “vueltos a casar” puedan recibir la santa comunión: la penitencia, así como el arrepentimiento, deben estar acompañados del firme propósito de la enmienda de vida, sin la cual el arrepentimiento no tiene valor alguno. ¿Acaso el Espíritu Santo no se ha revelado, en boca del apóstol San Pablo, al decir que el que come y bebe indignamente, es decir, el que recibe la comunión sacramental en estado de pecado grave, come y bebe su propia condenación (1 Cor 11, 29)? ¿Puede pensarse en una crueldad mayor para con las almas, y en un daño aún mayor para la doctrina de la Iglesia? El mismo Compendium del “Catecismo de la Iglesia católica” cuenta (pág. 242) entre las obras de misericordia espiritual –en este punto es conforme a la Tradición católica– el de reprender a los pecadores. Esto nos hace comprobar que los hombres de Iglesia han perdido de vista casi por completo la salvación de las almas. Parecería que el cardenal no sabe distinguir entre el rechazo del pecado y la misericordia hacia el pecador. En su respuesta a las objeciones de sus colegas cardenales, pretende que la misericordia es “un principio hermenéutico para la interpretación de la verdad” (pág. 79) –con semejante argumento se pueden franquear todos los dogmas– y para ello alega la epiqueia (pág. 82). Pero he aquí que la epiqueya no puede caber aquí. De hecho la epiqueia consiste en suspender la aplicación de una ley humana con el fin de respetar el espíritu en un caso concreto y excepcional, no expresamente previsto por el legislador, el cual en ese caso preciso dispensaría de la obligación en razón de la gran dificultad o de los daños que de ello resultarían. Ahora bien, la ley que está en juego aquí es la ley natural y su autor es Dios creador, para quien nada es excepcional y quien desde toda la eternidad tiene conocimiento de todos y de cada uno de los divorcios de la historia del hombre. La epiqueya no se puede, entonces, de ninguna manera aplicar contra esta prohibición, pues no depende de una ley humana, sino de una ley divina.
La actitud del Papa
En la tarde del 20 de febrero, se vivió en el consistorio un clima de contradicción y de ataques bastante fuertes contra la ponencia del Cardenal Kasper. Sin embargo, el viernes por la mañana el Papa Francisco prodigó elogios al cardenal alemán. Durante la apertura del segundo día del consistorio, el Papa declaraba con respecto a dicha ponencia: “He encontrado allí amor por la Iglesia” y agregaba: “Anoche, antes de irme a dormir, no para conciliar el sueño, volví a leer el trabajo del Cardenal Kasper; quisiera darle las gracias pues he encontrado allí una teología profunda, un pensamiento sereno de la teología. Resulta agradable leer una teología serena. He encontrado asimismo lo que San Ignacio nos decía, el sensus Ecclesiæ, el amor de nuestra madre la Iglesia. Eso me hizo bien y me vino una idea a la cabeza; discúlpeme, Eminencia si lo pongo en una situación incómoda. La idea es la siguiente: Esto es lo que llamo hacer teología de rodillas. Gracias. Gracias”.(11)
Otras consecuencias
Junto a esta oposición que encontró el Cardenal en el Consistorio, se hicieron sentir, naturalmente, voces de apoyo a su iniciativa. El Cardenal Marx, Arzobispo de Munich, estaba entusiasmado después de la ponencia de Kasper. Según el prelado, esta ponencia fue una “Apertura” hacia una discusión que está lejos de terminarse. El Cardenal Marx había criticado pública y ásperamente al prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, Mons. Müller, cuando éste recordó la doctrina católica, a saber la indisolubilidad del matrimonio y por ende, lo imposibilidad de otorgar a los divorciados “vueltos a casar” el acceso a la comunión. El Cardenal Shönborn, arzobispo de Viena (Austria), manifestó su grata impresión. En la edición actual de su periódico diocesano, dice sobre la ponencia de Kasper que “el tema llega allí adonde a la familia le aprieta el zapato”, y la encuentra “maravillosamente expresada”, “extraordinaria”.(12)
La llaga abierta con el discurso del Cardenal Kasper va a continuar supurando y causando durante mucho tiempo graves perjuicios al cuerpo místico de Cristo, tanto más que Kasper se halla protegido por el Papa. Como muestra de estos efectos nefastos, basta ver la automática división en la asamblea general de los obispos alemanes en Münster, en especial con motivo de la elección del nuevo presidente de la Conferencia Episcopal.
El inicio de esta discusión constituye en efecto un verdadero ataque, similar al llevado a cabo contra la encíclica “Humanæ vitæ” de Pablo VI por medio de la “Königsteiner Erklärung” de los obispos alemanes en donde pretendían que los esposos pueden seguir su conciencia individual en materia de contracepción. Las consecuencias que tendrá este ataque a la moral conyugal, se pueden ya leer en un artículo pastoral editado en septiembre de 2013 por el equipo pastoral del arzobispado de Friburgo de Brisgovia. En dicho artículo, se afirma lo siguiente: “La segunda comunidad conyugal debe, durante un tiempo prolongado, haber dado muestras de una voluntad decidida y públicamente manifestada de vivir juntos de manera permanente según el orden establecido del matrimonio, como realidad moral [...]”.
Estas parejas, “en razón de los valores humanos que realizan conjuntamente, y sobre todo por su disponibilidad a tomar la responsabilidad del uno por el otro de manera pública y jurídica, merecen un reconocimiento moral. [...] La pareja desea mutuamente esta aprobación, desea que su vida esté acompañada y protegida por Dios; esperan un acompañamiento que les dé ánimo y confianza para emprender su nuevo proyecto de vida. [...] La bendición y la entrega de una vela simbolizan este deseo.[...]”
De lo anterior se sigue que habrá una celebración litúrgica con bendición para ese tipo de “parejas”: “Se enciende una vela de la llama del cirio pascual; la pareja sostiene la vela”. Se propone la siguiente oración: “Oremos: eterno Dios, en ti hallamos perdón, amor y vida nueva. Tú iluminas la vida. Te rogamos bendigas esta vela. Así como su resplandor da luz a la noche, así tú iluminas el camino de cada hombre. Sé tú también luz para N. y N. a fin de que experimenten en todas las cosas lo que significa el sostén de tu presencia. Ayúdalos, a fin de que se salven y fortalezcan en tu luz. Te lo pedimos por el mismo Cristo, Nuestro Señor. Amén”. En función de la situación y del lugar, se puede añadir eventualmente:“oración para toda la (nueva) familia (Benediktionale pág. 239) – bendición de la casa común (Benediktionale pág. 270)”. ¿No es acaso bendecir el concubinato, y por tanto bendecir el pecado?
La iniciativa del Cardenal prevé la comunión sacramental solo para una pequeña parte de los concubinos; pero ¿quién los va a designar? Y aquellos que no sean admitidos ¿no se sentirán dejados injustamente de lado? Sucederá lo mismo que con la “Königsteiner Erklärung”: una vez hecha la brecha en el dique, la práctica de las comuniones sacrílegas por parte de los concubinos se propagará como un tsunami.
Si bien el neomodernismo causó perjuicios enormes antes y después del Concilio en la fe y en la Tradición, continuaban, sin embargo, defendiendo la moral, al menos en algunos puntos. El Cardenal Kasper toma ahora las armas contra dichos puntos.
Doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio
El matrimonio cristiano tiene por modelo a la alianza entre Dios y su pueblo; y más aún, al vínculo del Esposo místico Jesucristo con su esposa la Iglesia. Una vez consumado, el matrimonio es para siempre indisoluble y elevado por Dios mismo como sacramento verdadero.
Su primer objetivo es la transmisión de la vida y la educación cristiana de los hijos confiados por Dios a los esposos, hasta la edad de perfectos cristianos. Su segundo objetivo es la ayuda mutua que se dan los esposos y su santificación. Es además, un remedio contra la concupiscencia de la carne.
En defensa de la dignidad, de la santidad y de la indisolubilidad del matrimonio entendido como el vínculo entre un hombre y una mujer, añadamos también las palabras de Cristo: “Que el hombre no separe lo que Dios ha unido” (Mt 19, 6) y “El que repudia a su mujer y se casa con otro, comete adulterio” (Lc 16, 18). Así, pues, si estando en vida aún el cónyuge, un cristiano casado entabla una nueva relación, comete adulterio y este pecado lo excluye de la recepción de los sacramentos. “No os engañéis: Los adúlteros no poseerán el reino de los cielos” (1 Cor 6, 9). Esta es doctrina revelada por Dios, mantenida constantemente por la Iglesia y que el Concilio de Trento en su 24ª Sesión del 11 de noviembre de 1563 puso de manifiesto. El canon N° 7 dice con respecto al sacramento del matrimonio: “Si alguno dijere que lo que la Iglesia enseñó o enseña es errado, conforme a la enseñanza del Evangelio y del Apóstol [ver Mt 5, 32; 19, 9; Mc 10, 11-12; Lc 16, 18; 1 Cor 7, 11], por el cual el vínculo matrimonial no puede romperse sin adulterio de uno de los esposos, y que ni uno ni el otro, incluso el inocente que no ha dado motivo al adulterio, no puede, estando vivo el cónyuge, contraer un nuevo matrimonio; es adúltero el que se casa con otra mujer después de haber despedido a la adúltera y la que se casa con otro hombre después de haber despedido al adúltero: que sea anatema”.
Hace no mucho tiempo –el 14 de septiembre de 1994– la Congregación para la doctrina de la Fe, en una carta dedicada justamente a la cuestión de la comunión para los divorciados “vueltos a casar”, había rechazado esta práctica. Debido a las fuertes reacciones que esta carta había suscitado, el Cardenal Ratzinger había insistido una vez más sobre la doctrina de la Iglesia con relación a la indisolubilidad del matrimonio y había respondido a las objeciones y reproches. Esta segunda carta refutaba por adelantado y de una manera exhaustiva los sofismas del Cardenal Kasper.(13)
Cuando Enrique VIII de Inglaterra quiso, en el siglo XVI, contraer nupcias adúlteras con la dama de la corte Ana Bolena, la Santa Sede defendió la santidad del matrimonio, sufriendo por ello que un país entero le sea arrebatado de la unidad de la Iglesia. En tiempos evangélicos vemos a San Juan Bautista llamar al orden a Herodes: “No te es permitido tener a la mujer de tu hermano” (Mc 6, 18). En testimonio de esto, vemos cómo San Juan entrega su vida y su sangre. Solo un amor semejante de la verdad y una firmeza semejante en los hombres de Iglesia, y ante todo en los obispos y en los representantes de la Santa Sede, serán capaces de reconstruir la cristiandad.
Zaitzkofen, 25 de marzo de 2014
en la Fiesta de la Anunciación de la Ssma. Virgen María


Padre Franz Schmidberger
Rector del Seminario Herz Jesu Antiguo Superior General de la Fraternidad San Pío X
 
NOTAS:
(1)
 Citas tomadas y traducidas de la revista “Der Spiegel”, mayo de 2014.
(2) “Gott in der Geschichte”, artículo aparecido en “Gott heute”, 15 Beiträge zur Gottesfrage.
(3) “Einführung in den Glauben”, Walter Kasper, 1974, Ediciones Matthias Grünewald, 7ª edición, 1983, capítulo 9.4, pág. 148, [la traducción es nuestra].
(4) “Jesus der Christus”, Walter Kasper, Ediciones Matthias Grünewald, 7ª edición, 1978, Segunda Parte: “Geschichte und Geschick Jesu Christi”, capítulo 3, páginas 105-106. [En español: “Jesús el Cristo”, editorial Sal Terrae, 2013].
(5) Ibid., pág. 106.
(6) Ibid., pág. 106.
(7) Ibid., págs. 149-150.
(8) Ibid., pág. 129.
(9) Kasper, “Jesus und der Glaube”, en: Walter Kasper, Jürgen Moltmann: “Jesus ja – Kirche nein?” (theologische Meditationen 32), Zürich, Einsiedeln, Köln 1973, pág. 20.
(10) Kasper: “Einführung in den Glauben”, pág. 55.
(11) http://www.vatican.va/holy_father/francesco/speeches/2014/february/documents/papa-francesco_20140221_concistoro-ora-terza_it.html
(12) Giuseppe Nardi: “Katholisches.info” del 27 de febrero de 2014.
(13) Esta carta fue publicada nuevamente por Benedicto XVI en el “L’Osservatore Romano” a fines de noviembre de 2011. Recomendamos vivamente leer

miércoles, 9 de abril de 2014

Encuesta reciente del Corriere della sera en Italia. ¿Esta a favor de que se rece la Misa en la Forma Tradicional?





Respuestas que sorprenden...:
Siete favorevoli al ritorno della messa in latino?
  • 74.8%
     
  • No
    25.2%
     
Numero votanti: 44263
I sondaggi online di Corriere.it non hanno un valore statistico, si tratta di rilevazioni non basate su un campione elaborato scientificamente. Hanno l'unico scopo di permettere ai lettori di esprimere la propria opinione sui temi di attualità. Le percentuali non tengono conto dei valori decimali. In alcuni casi, quindi, la somma può risultare superiore a 100

martes, 8 de abril de 2014

Un ejemplo de padre "catolicos" que vergüenza.







Si la tumba es la permanencia en una orden religiosa para esos padres " pseudo catolicos" que bajo estamos cayendo.... En fin Dios sabe por que pasan las cosas. Que la Divina Providencia nos ampare.

Una mas contra los franciscanos de la Inmaculada, su pecado rezar la liturgia tradicional y a tenerse a la regla tradicional de la Iglesia... Siendo fieles a Roma.
De Panorama Católico Internacional.

Misteriosas palabras de Francisco a los padres de seis religiosos de los Franciscanos de la Inmaculada
Recientemente tuiteamos la noticia. Los padres de seis religiosos de los Franciscanos de la Inmaculada, seis hermanos de nueve hijos, se acercaron al Papa Francisco para hacerle un regalo. Una copia del ícono de Maria Salus Populi Romani. Al hacerle presente el regalo le rogaron:
“Santo Padre, tenemos nueve hijos, seis de los cuales están consagrados con los Franciscanos de la Inmaculada. Le rogamos que los saque del sepulcro”. Estas fueron las palabras de Pío y Annamaría Manelli, el matrimonio referido.
La alusión al “sepulcro” recordaba las palabras dirigidas por el papa a los fieles, en las que recordó el episodio de la resurrección de Lázaro.
Algo sorprendido por ellas, el papa sonrió, los acarició y les dijo: “Pronto, pronto”.
Queda ahora por ver qué significa “Pronto”, si es que significa algo más que palabras de circunstancias.

Pronto pronto, significa que esa orden sera suprimida... Lastima que eso jóvenes pueden todos y la orden entera si asi lo quisiera copn sus numerosas vocaciones a la vida consagrada en su forma tradicional podrían pasarse a la FSSPX y eso si seria un Pronto pronto bien doloroso para nuestro Obispo de Roma.
Pronto pronto, se admitirá toda la contra natura. ejemplo de Cordoba de un Obispo indigno y de un sacerdote de 83 años que por cuidar su pobre existencia acepta lo inaceptable... Ese Obispo bueno... Dios lo juzgue, yo ni lo escucho, ni lo obedezco, es un lobo, no un pastor.
Eso padres "catolicos" que dicen que sus seis hijos entraron en la orden tradicional FIEL A ROMA... Es un sepulcro o son pagos para decir eso y son como Judas... Mientras reino Benedicto XVI seguramente estaban orgullosos de que sus hijos fueran religiosos en una orden conservadora de la tradicional... Ahora que los tufos del pantano modernista salen a la luz sin vergüenza alguna.... Eso padres "catolicos" quieren sacar a sus hijos del sepulcro de la vida consagrada totalmente a Dios... Asi son los modernistas y los "catolicos de cuarta" En fin las ofensas al Señor cada día son mas graves y están aceptadas totalmente por la mas alta Jerarquía de la Iglesia.
Yo seria muy feliz si mi hija consagrara su vida a Dios en una orden de clausura. Rezar para la salvación del mundo por toda la Iglesia, no es lo mas alto que un padre puede esperar de sus hijos, esa llamada de Dios. 
La consagración plena y total a la vida religiosa... Esos padres "catolicos" no solo piden sacar a sus hijos de al vida consagrada que Dios les dio, sino que con su inmundo pedido quieren la disolución de la orden... Eso no son padres catolicos, son perros rabiosos, que sirven a Satanás. Cuantos siervos tiene Satanás dentro de la iglesia, creo ya que tiene mas servidores dentro que fuera... Pues los de fuera ya están totalmente entregados al mundo y ni siquiera les interesa la Iglesia, los de dentro son mas nocivos pues si les interesa algo de la Iglesia y es su destrucción.. A los perros hay que darle el salario e perros y esos de catolicos no tienen nada y el Pronto Pronto... Que Dios le ilumine e ilumine sobre todo a la Santa Madre Iglesia.

sábado, 5 de abril de 2014

Abominación en el templo.



Hoy debe ser un día triste para todos los catolicos de buena fe, pues en la Catedral de Córdoba, Argentina. Un Obispo amigo y conocido de nuestro actual Obispo de Roma y para complacer sus deseos de apertura... Hacia donde... Se ha realizado este bautismo sacrílego. Reconociendo a dos pecadoras empedernidas que se gozan de la Iglesia, que les permite ultrajar el templo y la casa de Dios.
Profanación, blasfemia, falta de fe... Eso es lo que hay en Córdoba, en Argentina y en el mundo católico... Claro los que nos escandalizamos somos fariseos... Pelagianos.... Malos catolicos... No nos dejamos misericordiar.... ¿Quienes somos para juzgar? Si el mismo Papa dice... ¿Quien soy yo para juzgar a los sodomitas?
No me importa que me critiquen, que digan lo que quieran, que soy fariseo, hipócrita, y todos esos sinónimos que ahora esta de moda para quienes intentan seguir la sana doctrina y la verdadera palabra de Dios.
Aquel que calla otorga y el que se queda sin decir nada, y sabe que esta mal es tan cómplice y culpable, como los que permiten esto dentro de la casa de Dios. Los demoledores que veía Santa  Catherine Emmerich ya están demoliendo el templo.
Me dan gran pena este hecho pero aun mas que ningun obispo, ningun sacerdote, ningun religioso, denuncien estas abominaciones. Eso da la pauta de la poca fe que tiene nuestros pastores...
Y los laicos que se consideran catolicos y se escandalicen por lo que digo... Lean la sagrada escritura, el derecho canónigo, la doctrina de la Iglesia, a los Santos Doctores y a los teólogos buenos y no a esa lacra modernista, masonica, liberal y bolchevique que esta inundando la Iglesia. Solo pido que Dios no deje sin castigo a los que profanan su Santa Iglesia y que todos los que callamos tambien tengamos lo nuestro en el día del Juicio...
Pero... ¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?
La Biblia dice en Génesis 1:27: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Allí ni siquiera se insinúa que había un tercero o cuarto sexo, u otra opción. Es claro que se habla de varón y hembra. En el mismo libro sagrado, Dios también se refiere a la unión matrimonial y dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:24). Además enfatiza que el objetivo de esta unión era la procreación de vida: “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra...” (Gn. 1:28a).
Todo esto indica que el ser humano fue creado en dos personas de anatomía diferente, cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para los fines de la procreación. Sólo la mujer puede concebir una criatura. El hombre, a despecho de tantas tentativas quirúrgicas de algunos, jamás conseguirá dar a luz un hijo.
El homosexualismo no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes en la sexualidad humana, tal como Dios la creó: a saber la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. Además, hay muchísimos pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave. A continuación citaré algunos ejemplos:
• Génesis 19:1-29. Estos versículos hablan sobre el pecado de Sodoma, cuando los hombres de la ciudad trataron de cohabitar con los ángeles: “Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos”.
• “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lv. 18:22).
• “Si alguno se ayuntarecon varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre” (Lv. 20:13).
• “No haya... sodomita de entre los hijos de Israel... porque abominación es a Jehová tu Dios...” (Dt. 23:17, 18).
• “Pero cuando estaban gozosos, he aquí que los hombres de aquella ciudad, hombres perversos, rodearon la casa, golpeando a la puerta; y hablaron al anciano, dueño de la casa, diciendo: Saca al hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos” (Jue. 19:22).
• “Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel” (1 R. 14:24).
• “Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre. Porque quitó del país a los sodomitas...” (1 R. 15:11, 12).
• “Barrió también de la tierra el resto de los sodomitas que había quedado en el tiempo de su padre Asa” (1 R. 22:46).
• “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos... Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (Ro. 1:24, 26, 27).
• “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Co. 6:9, 10).
• “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina” (1 Ti. 1:8-10).
También son incontables los pasajes que citan lo ocurrido en Sodoma como advertencia a otros, mencionando el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado. He aquí dos ejemplos:
• “Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente” (2 P. 2:6).
• “Como Sodomay Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” (Jud. 7).
Asimismo, hay textos que directa o indirectamente condenan el travestismo, el vestirse con ropas propias del sexo opuesto:“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace” (Dt. 22:5).
Torciendo las Escrituras
Además, los defensores del homosexualismo interpretan algunos pasajes bíblicos de una manera errada, para la conveniencia de los interesados, tal como estos que hablan del amor que se profesaban David y Jonatán, este último, hijo del rey Saúl:
• “Habló Saúl a Jonatánsu hijo, y a todos sus siervos, para que matasen a David; pero Jonatán hijo de Saúl amaba a David en gran manera” (1 S. 19:1).
• “Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque le amaba, pues le amaba como a sí mismo” (1 S. 20:17).
• Y dijo David: “Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres” (2 S. 1:26).
Los defensores de la homosexualidad dicen que David y Jonatán eran homosexuales. Sin embargo, si lo eran, se trataba de un tipo bien extraño de bisexuales. Sabemos por la propia Biblia que Jonatán era casado:
• “Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán? Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies. Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar” (2 S. 9:1-4).
• “Hijo de Jonatánfue Merib-baal, y Merib-baal engendró a Micaía” (1 Cr. 8:34).
En cuanto a David, el texto sagrado nos deja saber de manera clara que era un hombre bien aficionado a las mujeres y que tuvo varias esposas: “Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalén, después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas” (2 S. 5:13).
Fue por esto mismo que cometió un grave pecado de adulterio con Betsabé: “Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa” (2 S. 11:3, 4). Es difícil siquiera imaginar que hombres así pudieran ser homosexuales.
También se sabe que Mical, la hermana de Jonatán, le fue dada a David por esposa en casamiento, y nunca se percibe algún tipo de celos de parte de Jonatán. De haber existido un amor entre ellos diferente al filial, ciertamente habría celos. El texto de 2 Samuel 1:26 que dice que el amor de ellos era como el de las mujeres, no quiere decir que era de la misma naturaleza, sino que era aún más profundo que el amor de las mujeres. Vemos que en el pasaje David le llama a Jonatán “hermano”. Por lo tanto, hablar aquí de homosexualismo no tiene sentido.
Entre árabes, judíos, rusos y otros pueblos orientales, los hombres acostumbran besarse cuando se encuentran. Es parte de su cultura sin que esto implique un motivo sexual. El Señor Jesucristo amó a sus discípulos profundamente y todos eran hombres.
De acuerdo con la ley de Moisés, principalmente Levítico 20:13, si un hombre tenía relación con otro hombre como si fuese mujer, ambos debían morir. Si Jonatán y David hubiesen tenido alguna relación ilícita, el pueblo ciertamente lo hubiera sabido. Sin embargo, nunca hubo ni siquiera la más leve insinuación de que el afecto que se profesaban David y Jonatánfuese un amor sexual.
David siempre fue reprendido por Dios cuando pecó. Por ejemplo, no le permitió que construyera su templo porque había derramado mucha sangre. También lo reprendió por el pecado con Betsabé. Sin embargo, no podemos encontrar una sola reprensión a David por la práctica de la homosexualidad. Esto habría sido inevitable si David hubiese incurrido en esa falta. La verdad es que ellos se amaban como dos hermanos. En Hechos 13:22 Dios dijo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”. Es imposible que Dios hubiera dicho tal cosa respecto a un homosexual, ya que es un pecado que aborrece. Por lo tanto en esta amistad, sólo hay homosexualidad para quienes ya tienen la cabeza inclinada hacia ella y quieren torcer las Escrituras para su propia perdición.
Otros pretenden basar la aceptación de la homosexualidad, usando el pasaje de la institución de la cena del Señor cuando dice la Escritura que Juan estaba reclinado sobre el pecho de Jesús: “Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús” (Jn. 13:23).
Para entender esto es importante considerar las costumbres de la época, con respecto a la forma de la mesa en que el Señor celebró con sus discípulos la última cena. La cena de Pascua era una celebración que conmemoraba el Éxodo, y se requería comer esta comida en una manera usualmente reservada a las personas ricas de ese tiempo. Es por esta razón que los judíos se reclinaban alrededor de una mesa en forma de «u», es decir, de un triclinio romano construido como a unos 15 centímetros sobre el nivel del piso. Celebraban su libertad de la tierra de Egipto, acomodándose sobre cojines acolchonados en el piso alrededor de este triclinio. Era costumbre reclinarse sobre el lado izquierdo mientras comían con la mano derecha. Todos miraban en la misma dirección, uno detrás del otro, y a menudo se dificultaba la conversación con la persona ubicada a sus espaldas.
Según la costumbre, la persona se recostaba en esta especie de diván y descansaba con los pies extendidos. Por eso era que la cabeza de Juan estaba muy cerca del pecho del Señor Jesús. En este sentido, la Biblia en lenguaje sencillo, traduce más correctamente: «El discípulo favorito de Jesús estaba sentado junto a él mientras cenaban» (Jn. 13:23). Si hubiera habido cualquier motivo sexual que relacionara a Juan con Jesús, los otros discípulos, a no dudar, lo habrían criticado.
Sabemos que Dios abomina este tipo de pecado. Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su causa. Se sabe que este pecado era tan dominante que cuando los ángeles de Dios fueron a casa de Lot, los hombres de Sodomaquisieron entrar a la casa para “poseer” sexualmente a aquellos visitantes celestiales. Pero no lo consiguieron, porque los ángeles les hirieron con ceguera, y esta ciudad fue borrada del mapa: “Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta... Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorraazufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra” (Gn. 19:11, 24, 25).

Si le quedan dudas esto no lo escribió ningun hombre es la palabra de Dios... 
Los que son sus servidores y están desbastando su viña,disgregando su rebaño, sembrando cizaña en el trigal... Esos peros inmundos, rabiosos, servidores de satanás, tendrán como paga, el horno ardiente donde jamas hallaran paz o consuelo. Perros "El Obispo Ñañez ya esta entre estos" Y tambien los sacerdotes que mancillen el templo de Dios con estos actos abominables que van contra la ley de Dios... Los que callan otorgan, hagan su mea culpa pues todos seremos juzgados por nuestros pecados, que yo tambien los tengo pero no quiero falsos pastores que me los justifiquen pues ellos y yo iremos de la mano por la ancha avenida de la perdición eterna. Gott mit Uns! Diios sea con nosotros.
Perdona nos Señor por no saber defender Tu Casa.