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martes, 27 de enero de 2015

Crisis religiosa: ¿Llegara la restauración?


Son noticias escalofriantes: en Europa y Norte América en los últimos años han debido cerrarse cientos de templos y conventos católicos.
A fines de 2014, la Arquidiócesis de Nueva York anunció que, «para hacer frente a la pérdida de feligreses y bajo número de ordenaciones sacerdotales», de las 368 parroquias de dicha jurisdicción eclesiástica, más de un centenar de éstas serían fusionadas en 55 parroquias, y que 31 templos dejarían de celebrar misas o sacramentos de manera regular, los que «sólo serían utilizados para eventos especiales».
Desde hace décadas el secularismo creciente en Europa, ha provocado que muchos templos cierren por falta de fieles. En Holanda 900 han debido ser cerrados, de los que 300 han sido demolidos, «otros 300 ocupados por nuevas formas de fe y los restantes convertidos en apartamentos, bares, restaurantes, oficinas, e incluso clubes nocturnos, debido a que el número de fieles disminuyó con fuerza y rapidez». Ya a mediados de los 1990, en la diócesis holandesa de Breda que contaba con 168 iglesias, al menos la mitad fueron cerradas por la aridez de fieles.
Alemania es otro patético ejemplo. En los últimos años han debido deshacerse de 400 templos, y según Mathhias Kopp portavoz de los obispos alemanes «en los próximos 10 años se calcula que unas 700 iglesias dejaran de ser utilizadas para celebrar la liturgia». Antiguos lugares de culto cristiano fueron convertidos en mezquitas.
Al oírlo, queda el alma helada. Hubo tiempos en que la fe dedicaba gran parte de su dinero de cristianos a elevar a Dios preciosos templos. El hecho de que haya que cerrar la mayor parte de éstos, y una vez vendidos, dedicarlos a teatros o a museos, o a destinos carramplones, revela que no existe la fe activa de los antepasados en los actuales europeos, más preocupados de los bienes terrenales que de los sobrenaturales y eternos.
Recordemos que un caso de grave resistencia a muchas verdades y normas de la Iglesia se produjo, en el Concilio Pastoral Holandés (1966-1969), sínodo que tuvo la característica de una gran asamblea representativa de «todos los estamentos eclesiales», y en presencia de los obispos holandeses. Con una mayoría del noventa por ciento, esta asamblea votó a favor de la abolición del celibato de los presbíteros, de la ordenación de mujeres al sacerdocio, de la participación deliberativa de los obispos en los decretos pontificios, y de los laicos en los de los obispos.
«Lo que ocurrió a partir de más o menos 1960 en la Iglesia holandesa se puede denominar con todo derecho un proceso de desintegración» (La crisis de la Iglesia Católica en los Países Bajos en la segunda mitad del siglo xx, Enrique Alonso de Velasco Esteban).
¿Acaso la «adaptación a los tiempos», después del llamado «cisma holandés», no debía haber situado mejor el futuro de la Iglesia ahí?
El proceso de descristianización en Europa se acelera cada vez más. Por ejemplo el 80% de los ingleses ya no tienen relación alguna con el Cristianismo, y aunque no se declaren ateos, la fe les es totalmente ajena. La situación espiritual de Europa hoy, es comparable con el fin del Imperio Romano.
El liberalismo moral se ha transformado en amoralidad e inmoralidad. El interés y el éxito deciden sobre el bien y el mal y el más fuerte, sobre la verdad y la justicia. La fe se ha convertido en algo privado y frecuentemente es menospreciada y presentada como algo superfluo o incluso ridículo. Las estructuras sociales actuales, ya no tienen lugar para Dios y no lo dejan hablar. Él simplemente ha sido desterrado y expulsado.
La mano de Dios castiga a los europeos por su soberbia de creerse superiores y por sus ansias de discutir hasta los menores programas y decisiones del Romano Pontífice, mientras inspira y anima a otros a entregarse a Jesús y a su Iglesia con envidiable frenesí.
Es cierto que hay una crisis gravísima en Europa, ya que las cristiandades que dieron tanto prestigio durante siglos y que fueron madres de las cristiandades de África y Asia, hoy se debaten en una agonía impresionante.
Llegará sin duda la reacción del Pueblo de Dios. Como nos demuestra el Antiguo Testamento. El Pueblo Elegido tuvo graves crisis sobre todo en las épocas de sus exilios en Egipto y en Babilonia, pero Dios siempre reservó un resto que fue la semilla fecunda de nuevas levas, que se elevaron cada vez más en alto.
De nuevo florecerá la profecía de Isaías como 700 años antes de Cristo: el profeta contempla el numeroso Pueblo Escogido que será castigado por sus pecados, disminuirá trágicamente, pero no desaparecerá del todo y luego restaurará sus antiguas grandezas.
Fijémonos en la crisis del momento actual verdaderamente espeluznante, y, sobre ese fondo escuchemos a Isaías que dice: «Un resto volverá, un resto de Jacob se volverá hacia el Dios Fuerte, porque aunque fuera tu pueblo oh Israel, como la arena del mar, sólo un resto volverá, su destrucción está decidida, para que quede bien clara la justicia, pues el Señor Yahvé de los Ejércitos, llevará a cabo en todo el país, el exterminio que ha resuelto hacer» (cf. Isaías, 10).
Antes fue Israel, ahora es Europa. Siempre quedará un resto fiel, en el que se complacerá Yahvé y al que dará larga y fecunda descendencia.
Germán Mazuelo-Leytón
Comentario: Esperar una restauración, que no llegara, pues lamentablemente la Iglesia en su cabeza, ya el mismísimo "papa" se ha convertido, en antipapa Bergoglio y después de el que esperar, que los cardenales que el elija, elijan a otro papa mas conservador que restaure la Iglesia. Lo mas cerca de la restauración que no fue fue el Pontificado de Benedicto XVI... De ahora en mas esperemos cada vez peores papas, hasta que la gran grey católica se disgregue en pequeños rebaños, siguiendo a sacerdotes, Obispos y o religiosos que conserven la fe en la Sagrada Escritura y en la Tradicion de la Iglesia que hemos recibido. Los miembros d ela pequeña grey seremos insultados, expulsados de los templos, agredidos verbalmente en principio y luego quizas hasta físicamente, seremos despreciados por no aceptar las leyes anti natura. Cosa que ya esta pasando, si no aceptamos lo que nos imponga el estado masón liberal- socialista y la "iglesia" de los lobos.... Seremos excomulgados, calumniados, entregados a sus tribunales como bien dice el apocalipsis de San juan. La única restauración que podemos esperar a mi juicio es la que venga de Cristo, no podemos esperar nada humano que haga que este proceso de descomposición cambio. O bien citando a un gran amigo con el que peleo siempre, Europa y Occidente dejaran paso al Islam y la sociedad se volverá a una religión mas violenta que impondrá a sangre y espada, ciertos valores morales que la cristiandad abandono y trocó por el mas visceral materialismo, impiedad y blasfemia. Ese sera el castigo de Dios, la mayoría apostatara y esos apostatas serán obligados a convertirse al islam o morir. Tan solo quedara una pequeña grey, quizas como digo dispersa, siguiendo a grupos de sacerdotes fieles y piadosos, sin cabeza, dispersos que resitiran/ mos hasta que llegue Cristo en su Gloria. Ahí los apostatas, blasfemos, los que han dejado a Cristo, por tibieza, miedo a morir a manos del islam o de lo que sea, iran a la izquierda del Señor y los pocos fieles, con gran misericordia del Señor, pues no estar para nada contaminados por el pecado en este mundo sera tan difícil, que si no es por la gran misericordia del Señor y no la gansada de misericordear de Bergoglio, antipapa masón y perverso. Si no es por la verdadera misericordia de Dios, a los que hemos tratado de en el medio del lodazal ,mantener viva la fe en la Iglesia fundada por nuestro Señor Jesucristo, la única Iglesia y fe verdadera, que no cambiara jamas, ni con los tiempos, ni con las modas que nos quieran imponer los falsos pastores, lobos disfrazados de ovejas, si no es por la misericordia del Señor, ni aun los fieles se salvaran. .Gott mit uns!

domingo, 25 de enero de 2015

Bergoglio el Antipapa Nº 38

"Francisco es un antipapa": Cardenal George Pell

Antipapa 
  • Crece entre obispos y cardenales la convicción de que Bergoglio no es Papa, debido a irregularidades en el proceso de renuncia-sucesión.
  • Se aducen cuatro causas de nulidad canónica: 1) la resignación de Benedicto XVI no fue válida, al haber sido hecha bajo la presión de una amenaza; 2) Cuatro cardenales hicieron trabajo de cabildeo a favor de Bergoglio, lo cual está explícitamente prohibido por la Constitución; 3) Durante el Cónclave de 2013 se cometieron dos irregularidades que hacen inválida la elección de Francisco.
  • El Cardenal George Pell declaró públicamente que Francisco no sería el Papa 266 como todos creen, sino el antipapa 38 en la historia de la Iglesia.
Tres bombas han explotado dentro de la Iglesia Católica. Se trata de testimonios que documentan por qué Bergoglio pudiera en realidad no ser Papa.
Una de ellas fue la publicación de L´Avennire, el periódico de los obispos italianos que, en su gaceta del 7 de enero de 2015 reveló que Benedicto XVI fue objeto de una traición y de una conjura, mediante las cuales lo coaccionaron para dimitir. En la página 2, sección editorial a cargo del director Marco Tarquinio, se lee: "hubieron ambientes que por motivos de poder y hostigamiento, traicionaron y complotaron para eliminar al Papa Ratzinger, y lo obligaron a renunciar".
avvenire
Ya el jesuita Arnaldo Zenteno, en el número 3 de su "Informe", había revelado que cuando el recién electo Francisco fue a Castel Gandolfo para visitar a Benedicto XVI, este último le confió que una de las causas que influyeron en su renuncia fue constatar las amenazas que recibió, pues ya se había tomado la decisión de matarlo. Fue por esto que, en una jugada para neutralizar el atentado, hizo pública su renuncia y así desarmó el intento de homicidio.
2Papas
Pero más grave que la amenaza de muerte (pues Ratzinger nunca ha temido dar la vida por Cristo), fue la amenaza de un cisma, por la que le hicieron saber que tenían una lista con firmas de sacerdotes, religiosos, obispos y cardenales modernistas prontos a constituir una nueva Iglesia separada de Roma si él no aceptaba sus exigencias.
Desde el punto de vista estratégico humano, el movimiento de Benedicto XVI de renunciar fue magistral, a la vez de inesperado, pues haciéndose a un lado desinfló la amenaza que se cernía sobre la Iglesia.
El problema está en que, al haber renunciado en parte por esa presión (dijo no tener la edad y las fuerzas para enfrentar algo "grave" en la Iglesia), su decisión no fue del todo libre, por lo que canónicamente el acto es nulo por inexistencia. Ciertamente él dijo que renunciaba "libremente", sin duda con el objeto de no causar un escandaloso terremoto en la Iglesia, pero la resolución que adoptó está viciada in radice (desde su raíz) por una violencia moral, lo cual anula la validez del hecho. Cualquier canonista conoce esto a la perfección.
Además, existen sobrados indicios de que Benedicto XVI era consciente de que, a pesar de ese movimiento magistral, seguiría siendo el Vicario de Cristo, y que solo estaba renunciando a los cargos administrativos del papado.
En su discurso de despedida de la curia, el 27 de febrero, el día anterior a tomar el helicóptero y retirarse temporalmente a Castel Gandolfo, habló de la vocación que recibió de Dios al haber sido electo Papa el 19 de abril de 2005. Allí dijo (párrafo 23) que el llamado que recibió de Cristo es ad vitam, y que nunca podrá renunciar a él (como siempre lo entendieron todos los Papas en la historia de la Iglesia): "El "siempre" es también un "para siempre" –no hay más un retorno a lo privado", dijo claramente.
Además, estableció ante los órganos jurídicos de la Iglesia que él conservaría la sotana blanca, mantendría el apelativo "Su Santidad", conservaría las llaves de Pedro en su escudo, y seguiría siendo Papa, añadiendo simplemente el apelativo "emérito". Esto es muy significativo pues, cuando el Papa Gregorio XII renunció, volvió a ser cardenal, y cuando el Papa Celestino V renunció, volvió a ser monje religioso. No lo decidió así Benedicto XVI.
La segunda bomba, hablando cronológicamente según sucedieron los hechos, no según fueron publicados, es el libro "El Gran Reformador" de Austen Ivereigh, que revela cómo un grupo de cuatro cardenales liberales (Walter Kasper, Karl Lehmann, Godfried Danneels y Cormac Murphy-O´Connor) se asociaron para orquestar ilícitamente una campaña a favor de la elección de Bergoglio, después de que éste último aceptó ser el beneficiario de esa confabulación. Cabe mencionar que Ivereigh es gran admirador de Francisco, e incluso acudió al Vaticano para entregarle personalmente un ejemplar de su libro, sin pensar que en el capítulo 9 "El Cónclave", en el que narra cómo el grupo de cardenales que denomina el "Team Bergoglio", hicieron unacampaña de cabildeo para allanar el camino al candidato argentino, compromete la legitimidad de la elección.
Reformer
Seguramente Ivereigh no sabía que la Constitución que rige los cónclaves, la Universi Dominici Gregis, establece penas de excomunión latae sententiae (es decir automática, sin necesidad de declaración) para los cardenales que promuevan votos a favor de alguno (Art. 81, 82, 83).
Austen
Los responsables de ese cabildeo estuvieron excomulgados de inmediato, ipso facto, y eo ipso, y dejaron de formar parte de la Iglesia. Más aún, la Constitución señala que también la persona que acepta ese lobbing queda excomulgada. Es decir, el mismo Bergoglio estaría fuera de la Iglesia al momento de su elección.
La tercera bomba fue la publicación de dos libros que dan a conocer irregularidades que se cometieron en el cónclave que eligió a Francisco. El primero es el libro de Elisabbeta Piqué (biógrafa autorizada de Bergoglio desde Argentina) titulado "Francisco, vida y revolución". Piqué supo, por el mismo Francisco, lo que sucedió dentro del cónclave. El otro libro es del famoso vaticanólogo Antonio Socci "Non è Francesco" (El Papa no es Francisco).
Socci
Las revelaciones de Piqué son tan consideradas como provenientes de Francisco que el Osservatore Romano, periódico oficial del vaticano, publicó el capítulo en que se narra la forma en que se desarrolló el cónclave. También hizo lo mismo Radio y Televisión Vaticana. Y es que Bergoglio, al ser electo Papa, sintió que la amenaza de excomunión -que recae sobre cualquier cardenal por revelar lo sucedido en el cónclave- ya no le afectaba, y le narró a la periodista cómo sucedieron las cosas dentro de la Capilla Sixtina.
La narración: en el cónclave, la tarde del 13 de marzo, en la cuarta votación del día, aparecieron 116 votos, cuando solo había 115 cardenales en el aula. Un cardenal metió una papeleta de más. Esa cuarta votación la ganó de el Cardenal Angelo Scola de Milán (la misma Conferencia Episcopal Italiana emitió un boletín felicitando a Scola por haber sido electo Papa).
 Esa votación se anuló.
Scola
Ahora bien, la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis (Art. 69) establece que cuando hubiera dos papeletas dobladas como proviniendo de un mismo cardenal y tuviesen el mismo nombre o uno estuviese en blanco, se debe contar como un solo voto. Si, en cambio, lleva dos nombres diversos, se anulan ambas papeletas y ninguno de los dos votos es válido. Pero claramente establece: "en ninguno de los dos casos se deberá anular la elección". En este caso, hubo una papeleta blanca de más. Y no se siguió lo establecido, sino que se anuló la elección, cosa que estaba expresamente prohibido.
Contraviniendo las disposiciones de la Constitución, la cuarta votación se declaró nula, obligaron al Cardenal Angelo Scola a regresar a la Capilla Sixtina, y se procedió a una quinta votación, en la que salió electo Bergoglio.
Esa fue la segunda irregularidad del cónclave, pues la Constitución establece (Art. 63) que solo debe haber cuatro votaciones cada día, dos por la mañana y dos por la tarde.
La situación de que la designación de Bergoglio fue efectivamente inválida es clara si nos atenemos al artículo 76, el cual afirma que: "Si la elección se llevase a cabo de forma diversa a como está prescrito en la presente Constitución o no se hubieren observado las condiciones establecidas la elección es, por ello mismo, nula e inválida, sin que intervenga ninguna declaración a propósito y, por lo mismo, ésta no confiere ningún derecho a la persona elegida".
rayo
Es necesario releer el discurso del Papa Benedicto XVI del 27 de febrero de 2013, el día anterior a retirarse y tomar el helicóptero hacia Castel Gandolfo, en el cual dio a conocer los alcances de su renuncia. En ella declaró: "La gravedad de la decisión ha sido propiamente el hecho de que desde aquel momento (el de su elección como Papa, en 2005) estuve comprometido para siempre con el Señor". Es decir, Benedicto tenía claro que no podía renunciar a su vocación como Vicario de Cristo (un cargo espiritual que es ad vitam), y solo renunciaba a los cargos administrativos del papado.
Este cúmulo de evidencias llevó al Cardenal George Pell a declarar que Francisco bien podría ser el 38 antipapa en la historia de la Iglesia, y no el Papa 266, como la inmensa mayoría cree.
Pell
El hecho de que Benedicto XVI siga siendo el Vicario de Cristo explicaría porqué éste se ha distanciado de las ideas proclamadas por Bergoglio, quien ha declarado que "todas las religiones son iguales", ó que "Dios no es católico" ó que "da igual si un niño es educado por un judío, o un musulmán o un cristiano". En su discurso para la Universidad Urbaniana, el 22 de octubre de 2014, Benedicto XVI refutó esas tesis de Francisco, derivadas de un falso diálogo interreligioso, y marcó su discrepancia doctrinal respecto a las mismas. Por el contrario, Benedicto XVI reafirmó que Jesucristo es el camino para llegar al Padre; recordó que la Iglesia -y su único Dios- es católica desde el inicio, pues ofrece la salvación a todos; y que el cristiano tiene el mandato de proclamar la fe en Cristo hasta los confines de la Tierra.
rabinos
El afán de igualar y unir a las religiones en bien de una "paz común" es una herejía del Siglo V conocida como "Irenismo". Esa ideología proponía una religiosidad ajena a la identidad específica de cada religión, una "unidad" de creencias para evitar las "guerras de religión".
El término viene de la propuesta de Erasmo de querer conciliar el catolicismo y el protestantismo, pero más recientemente ha servido para impulsar la idea de lograr una unificación religiosa universal, presuntamente en pro de la paz que supere las diferencias que provocan entre sí las distintas religiones.
herzl
El Irenismo se desarrolla en la simulación, la concesión de lo propio y en el no querer manifestar que existe una verdad absoluta y una religión verdadera.
El Concilio Vaticano II condenó el Irenismo en el número 11 del Decreto Unitatis Redintegratio diciendo que "no hay nada tan ajeno al ecumenismo como ese falso Irenismo que daña la pureza de la doctrina católica y oscurece su sentido genuino y cierto".
Lo que hizo Benedicto XVI, con el discurso a la Urbaniana, es ratificar la doctrina del Concilio y distanciarse de la herejía irenista profesada por Bergoglio.
Filipinas
Así describieron algunos santos y místicos el cisma que sacudirá a la Iglesia, y que podría tener mucho que ver con la herejía papal que estamos presenciando:
• San Francisco de Asís: "Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran cisma en la Iglesia".
• Beata Ana Catalina Emmerick (religiosa agustina): "Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia (...) Esto causará el cisma más grande que se haya visto en la historia".
• Sor Lucía de Fátima: "Habrá cardenales contra cardenales, obispos contra obispos; satanás marchará en medio de ellos".
Hay que estar atentos a lo que sucederá en la tercera y cuarta luna de sangre. Y hay que rezar mucho por la Iglesia, la cual se encuentra en medio de una acre tempestad.